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Atacan 'zombies' en bosque del Ajusco

Cd. de México •

Aproximadamente 700 de esos personajes persiguieron a grupos de personas que huían para evitar ser atacados y devorados; el evento fue organizado por la empresa Zombie Walk México; anuncian una marcha para el 3 de noviembre.

Ciudad de México • Alrededor de 700 zombis persiguieron ayer en una zona boscosa del Ajusco, en la delegación Tlalpan, a grupos de personas que corrían para evitar ser devorados vivos o les arrancaran alguna de “sus vidas”.

Los sobrevivientes colgaron cada uno en su cintura cinco vidas, representadas por listones rojos, y confiados tomaron la única vereda que los podía salvar, pero todo resultó infructuoso: los zombis, en grupos o parejas, los atacaron sobre la orilla del camino.

Ahí quedaron los restos de quienes iban cayendo: tripas, brazos y manos mutiladas, ropa rasgada y con sangre, zapatos de doncella y de comunero, pedazos de piel e incluso partes del tronco y cabeza que fueron arrancados a mordiscos.

La sangre se vio en matorrales y troncos de árbol del Parque Ecoturístico El Tepozán que cuidan 35 ejidatarios; esa sangre parecía de utilería pero era real, sí, de cerdo, res y pintura vegetal.
Un par de mujeres zombis colocadas en un punto de la vereda donde, sin embargo, se escuchaba el ruido de los vehículos de la Ciudad de México, fueron las más violentas.

Su rostro no era de este mundo. El látex y la pintura que llevaban en el rostro se perdía con la sangre que les escurría sobre labios y ojos, que algún día fueron bellos. Su violencia contra los sobrevivientes era notoria.

Dejando atrás el ruido del DF, los sobrevivientes corrieron unos 4 kilómetros acosados por los zombis.

Su objetivo no era llegar primero, sino sobrevivir, según Jesús Rodríguez, organizador del Zombicausto de la empresa Zombie Walk México.

“Después de pasar por México una sonda rusa que volvía del espacio empezó el holocausto zombi, el Zombicausto, los muertos se levantaron de las tumbas y volvieron a devorar a los vivos”, narró.

El objetivo fue que los sobrevivientes salieran de la Ciudad de México, “que ha sido controlada por los zombis”.

Sin embargo, el final fue de armonía. Algunos de los zombis con sus rostros casi despedazados y la mirada violenta, y los sobrevivientes con el miedo aún en el rostro, recibieron reconocimientos, medallas y premios por su sagacidad en su recorrido por la montaña.

El Zombicausto fue una muestra de lo que viene, además de que ya infectó a 26 ciudades del país.

Aparte, un círculo muy exclusivo degustó, de la Zombi Gourmet, orejas, dedos y narices en postre, masa encefálica en su tinta y ojos de mirada acusadora, entre otros. Además se anunció una Marcha Zombi para el 3 de noviembre próximo.