Inicia el Festival Internacional de la cerveza en Berlín
En México creció 36% el consumo de las bebidas artesanales durante 2011; sin embargo, de cada 100 mil botellas, solo dos son caseras.
Hidalgo • La avenida Karl-Marx-Allée, una de las más importantes de Berlín, Alemania, acoge desde ayer y durante todo el fin de semana el Festival Internacional de la cerveza, para el que se destinará un tramo de 2.2 kilómetros de esta vía ubicada en el antiguo sector oriental de la capital alemana.
La edición número 16 del festival ofrecerá unas 2 mil variedades de cerveza de todo el mundo, con especial protagonismo de las producidas en la región báltica, según anunciaron los organizadores.
En la fiesta están presentes un total de 300 marcas de cerveza procedentes de 86 países y se prevé la asistencia de unos 800 mil visitantes a lo largo del fin de semana.
Los cubículos de los expositores quedaron abiertos este viernes, a pesar de la amenaza de fuertes lluvias sobre la capital alemana, y futuros pronósticos meteorológicos apuntan hacia una alternancia de aguaceros y algo de sol hasta el domingo.
La Karl-Marx-Allée es la avenida más larga del antiguo sector comunista de la ciudad y arranca de la famosa plaza Alexanderplatz, en el centro de Berlín. Está rodeada de edificios hechos con la arquitectura comunista, y tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la posterior reunificación alemana se ha consolidado como uno de los barrios de la modernidad de la capital.
Producción en Hidalgo
A pesar de ser un negocio incipiente, la cerveza artesanal elaborada en Hidalgo gana mayor terreno en el mercado nacional, aunque su participación sigue siendo muy pequeña frente a las marcas comerciales. Empresarios del sector señalan que se trata del negocio del futuro, por lo que han dado los primeros pasos desde ahora.
Para Jesús Antón Gil, dueño de la cervecería Hacienda, ubicada en Zapotlán, Hidalgo, el negocio de la cerveza artesanal es muy nuevo, sin embargo, tiene un gran potencial, sobre todo en los estados del centro y del norte de la República, por lo que ha apostado a la elaboración de una bebida que rompe paradigmas con los sabores tradicionales de las cervezas industriales.
Antón Gil señaló que hace años intentaron comenzar a producir este tipo de bebidas, pero el abandono del campo por parte del gobierno de México y el caro proceso del malteado los obligó a abandonar la idea. “Nosotros intentamos sembrar nuestra propia cebada, pero está muy difícil la situación en el campo. Lo hicimos como dos o tres años y salíamos tablas, por eso ahora la compramos”, señaló el empresario a MILENIO.
Aunque Hidalgo es uno de los estados que más aportan materia prima para la elaboración de la cerveza en México —está ubicado en el primer lugar a escala nacional como productor de cebada de grano en modalidad temporal—, para una de estas microempresas resulta muy caro, pues tienen que comprar la malta producida fuera del estado, o deben comprar una mitad y la otra cosecharla, como sucede con la cervecería Hacienda.
En la entidad anualmente se siembran 115 mil hectáreas de cebada, de las cuales se obtiene una producción cercana a las 240 mil toneladas, lo que presenta un valor comercial de 350 millones de pesos.
Según el Consejo Estatal de la Cadena Agroindustrial de Cebada de Hidalgo, alrededor de 28 mil productores se dedican al cultivo de este tipo de grano.
Sin embargo, la mayoría de este grano sigue vendiéndose a las grandes cerveceras nacionales y es poco lo que se comercializa con las microempresas que elaboran cerveza artesanal, pues además la producción de bebida es mucho menor.
Según la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex), a finales de 2009, de cada 100 mil cervezas elaboradas en México, solo dos eran de origen artesanal, es decir únicamente 0.002 por ciento del mercado nacional.
La Acermex destaca que desde hace casi 10 años, pequeñas y medianas empresas decidieron crear cervezas caseras con aromas y sabores diferentes que son destinados a un sector de la población con gustos especiales.
En México existen aproximadamente 56 marcas de origen nacional y más de 200 tipos de cerveza que están alejados del tradicional sabor claro u obscuro de los dos gigantes cerveceros, Cuauhtémoc-Moctezuma y Grupo Modelo.
Según Antón Gil, la popularidad del movimiento cervecero artesanal ha tomado un auge importante, ya que en los últimos tres años han surgido docenas de microcervecerías y brewmasters aficionados a la elaboración de cerveza casera, sobre todo en Jalisco y en el norte del país.
En 2011 el consumo de cerveza artesanal en México creció 36 por ciento al pasar de 22 mil hectolitros a 30 mil.
Dicho crecimiento resulta bastante significativo tomando en cuenta que el precio promedio de una cerveza artesanal es hasta 30 por ciento más alto que el de una cerveza tradicional.








