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Diseñadores industriales mexicanos venden su trabajo en el Franz Mayer

Cultura •

La expo venta en la que la tienda del MoMA escogió a diseñadores como Ariel Rojo, Taller Serra, Benik, Galería Mexicana del Diseño, Artes de México, Claudia Cornew, Iguana Lab y el colectivo Pirwi, para dar a conocer sus piezas.

Ciudad de México • Muebles, joyas y distintos objetos de 60 diseñadores mexicanos estarán a la venta hasta el domingo en el Museo Franz Mayer del Distrito Federal durante la exposición Destination México, organizada por este recinto y la tienda del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).

Se trata de una expo venta en la que la tienda del MoMA escogió a diseñadores como Ariel Rojo, Taller Serra, Benik, Galería Mexicana del Diseño, Artes de México, Claudia Cornew, Iguana Lab y el colectivo Pirwi, para dar a conocer sus piezas más relevantes.

La iniciativa surgió hace unos meses cuando la gente de la tienda buscó en el país a las autoridades del Museo Franz Mayer, la Embajada de Estados Unidos en México y a la museógrafa Ana Elena Mallet para que les presentaran a algunos de sus mejores diseñadores y así poder vender su obra en Nueva York, dice Héctor Rivero Borrell, director del museo.

Una vez que se cumplió esta primera etapa del proyecto, el Museo Franz Mayer hizo una primera propuesta para vincularse al proyecto por medio de una exposición.
“Queríamos nombrarla Destination MoMA, como homenaje a que ellos llamaron esta expo venta Destination México, pero no se pudo porque el nombre de la tienda es una marca registrada”, comenta Rivero Borrel en entrevista.

Con este proyecto el Museo Franz Mayer retoma un viejo sueño que había platicado con algunos diseñadores, para crear una Feria del Diseño Mexicano en la que se destacara el binomio calidad-creatividad y en la que su curaduría permitiera convertirla en una actividad permanente, explica Rivero Borrell.

Este binomio al que se refiere el director del Franz Mayer es el que, dice, ha permitido que los diseñadores empiecen a ser conocidos internacionalmente. Asimismo, la apertura de economías y mercados los ha obligado a ser más creativos y tener mayor calidad en sus trabajos.

“El diseño mexicano tiene un nombre propio. Se ha dicho muchas veces, incluso yo lo he llegado a repetir, que la historia del diseño en el país era muy corta. La realidad es que esta nación tiene una gran historia en la materia que se refleja en los materiales y procesos de trabajo”.

Sin embargo, en la actualidad el diseño industrial no tiene una escuela clara. Hay una gran diversidad de propuestas, algunas coloridas, otras globales. Lo interesante es saber que lo que se hace en México puede competir internacionalmente.

A esta propuesta de la tienda del MoMA, también se han sumado las tiendas del Museo Soumaya, el Museo de Arte Contemporáneo de Ciudad Universitaria, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y el Museo Dolores Olmedo, entre otros. Los precios de las piezas fueron fijados por los diseñadores y los dueños de la tienda del MoMA, con relación al mercado mexicano.