Hay en México 4 mil 356 salas de lectura activas
Promotores reflexionan sobre el significado e impacto del libro.
"La literatura, para comprender el mundo que nos rodea": Taibo
México • Para el escritor Benito Taibo, “la literatura “salva” y convierte a los individuos en personas, pues nos permite descubrir nuestra propia humanidad y la de los demás: “El libro es un transformador de sociedades y de hombres, porque genera otredad: la capacidad de entender al otro”, afirmó.
Con una conferencia magistral titulada Laberintos y encrucijadas: mis encuentros con la literatura, el escritor marcó la mañana del viernes el inicio del 13 Encuentro Nacional de Salas de Lectura “Tiempo de Leer”, que este año reúne en Colima, Colima, a más de 300 mediadores de lectura, así como a una treintena de editores, escritores y promotores culturales.
En México existen 4 mil 356 salas de lectura activas, fundadas por cientos de mediadores que de forma voluntaria comparten libros y lecturas en voz alta en su casa, en jardines públicos, en hospitales, reclusorios y albergues. El encuentro es organizado cada año por el Programa Nacional Salas de Lectura, a través de la Dirección General de Publicaciones de Conaculta, a fin de reflexionar sobre el significado del libro y analizar las estrategias de fomento a la lectura en niños, adolescentes y, en palabras de Taibo, en “los lectores que no saben que lo son todavía”.
Según el escritor, la formación de un lector requiere de una educación sentimental: un libro que deje huella en la persona y que la inicie en el camino de la lectura. En su caso, esa obra fue El Sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle, que leyó a los 12 años cuando enfermó de hepatitis.
“El encuentro entre libro y el posible lector debe suceder como cuando se encuentra al amor: de forma fortuita e inesperada”, señaló el autor de la novela Persona normal.
Sin embargo, de acuerdo con el también poeta, en la mente del público existe un “miedo casi apocalíptico” al libro como objeto cultural, debido a que generalmente se obliga a niños y a jóvenes a leer textos complicados como El Mío Cid, La Iliada y la Odisea en el momento incorrecto de su desarrollo: “Esa es la mejor forma de crear un antilector”, señaló.
Para erradicar el miedo, el escritor sugirió evaluar los programas de lectura educativos, cambiar la percepción de las bibliotecas como lugares de castigo dentro de las escuelas, así como la noción de que los libros sirven solo “para aprender”:
“La literatura, más que para aprender solamente, sirve para comprender: a nosotros mismos, al mundo que nos rodea”, afirmó.
Una tabla frente al naufragio, un paraguas para la lluvia, un ladrillo para construir lo que sea, una nave espacial que viaja en la mochila, para Taibo todo esto es el libro. Sin embargo, su cualidad más sobresaliente es la capacidad para hacer mejores personas: “Todos los libros son de autoayuda”, señaló.








