Padrísimo Adrián
Fernández cosechó otro triunfo en su vasta carrera al quedar en el tercer sitio en las míticas 24 horas de LeMans, que fueron ganadas por Audi. En cuanto a los otros mexicanos que tomaron parte, Ricardo González concluyó en el quinto lugar, mientras que Luis Díaz se retiró por falta de combustible.
Fotos: Cortesía Fernandez Racing
Ciudad de México • Adrián Fernández es sin duda el piloto mexicano más completo de la actualidad. Su capacidad no se reduce a manejar monoplazas como la extinta Champ Car donde logró un subcampeonato, también piloteó prototipos en la American Le Mans Series para obtener el título de la división LMP2 y ahora condujo un Gran Turismo, el Aston Martin Vantage hasta el tercer sitio de las 24 horas de Le Mans en la división LMGTE PRO.
El podio no es algo desconocido para el veterano mexicano en la pista francesa de la Sarthe. Ya en 2008 lo obtuvo cuando corrió para el equipo Zytek y cruzó la meta en el segundo sitio de la división LMP2. Sin embargo, aunque esta es una posición menos representa más para él dada la complejidad de la división donde se encontraba.
“Un podio súper especial en una categoría y una clase donde yo no había competido antes en mi carrera. No es lo mismo haber terminado segundo en LMP2 que son privados a una clase donde están puras fábricas como Ferrari, Covertte, Porsche y donde tienes un nivel de pilotos muy alto. Esto es muy orgullo para mí”, expresó vía telefónica el Cuate.
La clase LGMTE PRO fue ganada por Ferrari con los italianos Giancarlo Fisichella, Gianmaria Bruni y el finlandés Toni Vilander quienes llevaron el 458 Italia a un total de 336 vueltas, cuatro más respecto al Aston Martin donde se encontró el mexicano en lo que fue su tercera participación con la marca inglesa, y cuarta para él, dentro de las 24 horas de Le Mans.
De hecho, Fernández pone este podio por encima del sexto sitio general obtenido en el 2010, cuando con la misma marca concluyó como el mejor vehículo de motor de gasolina contra los diesel de Audi y Peugeot.
“Me sabe mucho más este resultado, ahí no eras competencia. No puedes pelear por el resultado, por el primer sitio, no teníamos con qué pelearle a Audi, aquí sí teníamos con que poderle pelear a las fábricas de GT y lo hicimos”.
Sumado a ello, en esta ocasión Adrián fue el encargado de cruzar la meta, en dar la última vuelta de la carrera y observar a todos los oficiales de pista agitar las banderas de los diferentes colores como una muestra de reconocimiento a aquellos quienes sobrevivieron a las 24 horas de competencia.
Respecto a su futuro prefiere aguardar un tiempo para saber si tendrá un nuevo contrato con Aston Martin luego de que en 2012 vence, o se emprenderá en una nueva aventura: “lo veremos en los próximos dos o tres meses”.
De momento disfruta el podio pero también prefiere concentrarse en continuar su adaptación a los vehículos de Gran Turismo, una categoría donde en caso de seguir podría afrontar las próximas 24 horas de Le Mans. Cambiar de los prototipos a los LMGTE PRO no ha sido sencillo para él.
“Me sigue costando trabajado. Las primeras vueltas estoy mas separado que mis coequioperos, me toma tiempo ajustarme, para la carrera estuve muy bien. Cuando me subí a las seis de la mañana puse la vuelta más rápida de la GT PRO y eso es bueno, manejé muy bien, me sentía mejor, le iba agarrando confianza porque es un auto muy inestable de la parte de atrás tienes que cambiar mucho tu estilo de manejo, algo diferente a lo que he hecho el resto de mi vida”.
Audi se impone
La marca alemana Audi logró su décimo primer triunfo en las 24 horas de Le Mans. De nueva cuenta Andre Lotterer, Marcel Fassler y Benoit Treluyer consiguieron la victoria, tal como lo hicieron en el 2011 cuando fueron el único vehículo de la marca sobreviviente en la guerra contra Peugeot.
La marca japonesa Toyota, quien regresaba a Le Mans, no logró llevar a ninguno de sus dos vehículos a la meta. El inglés Anthony Davidson, quien sufrió un fuerte accidente el sábado, ha sido dado de alta del hospital aunque padece una lesión en la espalda.
González y Díaz en contraste
En cuanto a la actividad de los otros mexicanos, Ricardo González logró la quinta posición dentro de la división LMP2, lo que representó una remontada después de haber caído hasta el décimo quinto sitio en las primeras 12 horas de competencia debido a una pinchadura de neumático.
“Estamos contentos del resultado. Históricamente competitiva con 20 autos la división LMP2, todos de primer nivel. Tuvimos que hacer la tarea durante 24 horas, no pudimos descansar un rato dado que Elton Julian y yo manejamos casi toda la noche. Espero el próximo año estar de regreso para tratar de subir al podio”, explicó Ricardo.
González, integrante de la escuadra Greaves, misma con la que se encuentra en la cuarta plaza del campeonato de la WEC (Campeonato Mundial de Resistencia), calificó la estrategia como fallida, aunque reconoció era complicado llevar el ritmo de los líderes.
“Fue como si fuera una carrera sprint. Todos se dieron con todo en las 24 horas. Sabíamos que no éramos los más rápidos con nuestro paquete. Sabíamos que podíamos resistir, apostamos a tener un ritmo constante de carrera sin meternos en problemas, pero esa estrategia nos llevó hasta un quinto lugar. No esperábamos que tantos autos tuvieran ese ritmo de carrera tan fuerte”, continuó.
Por su parte, para Luis Díaz no existió suerte en su primera incursión en el trazado de La Sarthe. Durante el amanecer del domingo, el prototipo 33 de la escuadra Level 5 se quedó sin combustible justo en el turno de Scott Tucker. La radio de comunicación entre el pit y el coche dejó de funcionar y no fue posible llamarlo a pits.








