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Hollande se "estrena" ante Merkel sin ceder postura

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El nuevo presidente galo se reúne en Berlín con su par alemana y reitera su intención de buscar crecimiento con gasto; ambos coinciden en que Grecia no debe dejar la eurozona.

París, Berlín • El socialista François Hollande asumió ayer la presidencia de Francia en una intensa jornada —que incluyó una granizada en París— y que culminó en Berlín, donde se reunió por primera vez con la jefa del Estado alemán, Angela Merkel, para discutir su férrea política de ajustes en Europa y la crisis griega.

En conferencia de prensa conjunta, Hollande y Merkel ratificaron la importancia de una buena relación entre Berlín y París, y el deber que tienen ambos gobiernos de trabajar juntos.

Hollande, que abogó por una relación franco-alemana “equilibrada y respetuosa”, dijo que en la próxima cumbre europea, en junio, hay que poner “todo sobre la mesa”, incluso su propuesta de los eurobonos, que Berlín rechaza.

Cuestionado por la situación económica de Francia, Hollande reiteró lo dicho en su campaña electotal de que su país y Europa necesitan crecimiento con generación de empleos e inversiones en infraestrutura, ya que sin él no se pueden pagar las deudas ni hacer retroceder el déficit.

A Merkel se le preguntó si le tenía miedo a estas posturas de Hollande, a lo que respondió: “Rara vez tengo miedo, porque es mal consejero en la política”.

Merkel y Hollande cooncidieron en que Grecia debe permanecer en la eurozona pero insistieron en que Atenas debe respetar los compromisos asumidos con la Unión Europea (UE) en materia de más recortes.

La reunión comenzó con más de una hora de atraso, ya que el primer viaje oficial del flamente presidente francés fue perturbado por un incidente de vuelo cuando un rayo alcanzó al avión que lo llevaba a Berlín, obligándolo a regresar a París para cambiar de aeronave.

Hollande fue investido presidente de la República Francesa en una ceremonia por la mañana en el palacio presidencial del Elíseo, donde prometió luchar contra todas las discriminaciones en su país e instó a “una nueva vía en Europa”.

“Dirijo a los franceses un mensaje de confianza. Somos un gran país que supo siempre superar los desafíos. Mido el peso de los problemas que debemos enfrentar: una deuda masiva, un crecimiento débil, un desempleo elevado, una competitividad degradada, una Europa que sufre para salir de la crisis”, pero, subrayó, “no hay fatalidad”.

En el Elíseo, Hollande fue recibido por Nicolas Sarkozy, con quien mantuvo una reunión a puertas cerradas para transmitirle a Hollande los códigos del armamento nuclear, según el protocolo de rigor.

Luego, Hollande recorrió la avenida de los Campos Elíseos hasta el Arco de Triunfo en un automóvil descubierto pese a la intensa lluvia, para el tradicional homenaje ante la tumba del Soldado Desconocido.

Por la tarde, nombró como primer ministro al diputado socialista y alcalde de la ciudad de Nantes Jean-Marc Ayrault.

Electo el 6 de mayo con 51.6 por ciento de votos, Hollande, 57 años, es el séptimo presidente de la Quinta República Francesa y el segundo socialista que ocupa el cargo, después de François Mitterrand.