El escándalo Bettencourt se extiende también a L'Oreal

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La disputa familiar se ha convertido en un escándalo político, pues en medio del conflicto entre madre, hija y Banier aparecieron indicios de que desde la casa Bettencourt se pagaron importantes donaciones ilegales en efectivo a la campaña del actual presidente, Nicolas Sarkozy.

París • El escándalo en torno a la heredera de la empresa de cosmética L'Oréal, Liliane Bettencourt, llegó ya a la propia compañía, con la denuncia de un accionista minoritario por presunta malversación de los activos de la firma.

La demanda fue presentada contra desconocidos, y el trasfondo es un contrato altamente remunerado, por diez años, a François-Marie Banier, amigo de Bettencourt.

Banier recibe desde 2002 un sueldo anual de 405.000 euros por asesorar a L'Oréal en asuntos de moda y arte. Ese contrato no es más que un regalo que se le hizo y Banier no lo habría obtenido de no conocer a Bettencourt, afirmó hoy en la radio RTL el abogado Frédérik-Karel Canoy, que representa al accionista.

El fotógrafo y escritor Banier, de 63 años, es un íntimo amigo de la heredera y mujer más rica de Francia. La hija de Bettencourt lo acusa de aprovecharse de su madre tras haber perdido ésta algunas facultades mentales. Banier habría recibido regalos por valor de casi un millón de euros de la anciana de 87 años.

La disputa familiar se ha convertido en un escándalo político, pues en medio del conflicto entre madre, hija y Banier aparecieron indicios de que desde la casa Bettencourt se pagaron importantes donaciones ilegales en efectivo a la campaña del actual presidente, Nicolas Sarkozy. También hay sospechas de defraudación fiscal.

Por el delito de "malversación de activos" puede aplicarse una pena de hasta cinco años de cárcel. La fortuna de Liliane Bettencourt se calcula en 17.000 millones de euros.