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Retratan la universidad del crimen

¡hey! •

"Atrapen al gringo" llegará a las salas de cine para mostrar la corrupción y violencia que priva dentro de un penal nacional; la cinta, protagonizada por Mel Gibson y rodada en escenarios de Veracruz, se estrena este viernes.

México • La cinta Atrapen al gringo, protagonizada y producida por Mel Gibson ofrece un retrato de la corrupción y violencia que imperó en la universidad del crimen: El Pueblito; una cárcel que hoy se conoce como el penal de La Mesa en Tijuana.

El guión, delineado por el actor neoyorquino, expone la vida de un delincuente norteamericano que cruza la frontera entre México y Estados Unidos con la intención de librar su destino; pero en el intento, es capturado por las autoridades de este país y recluido en esta prisión, en la que todo es posible.

“Mel me contó que había leído sobre prisiones en México y el tema se le hizo increíble para una película. Investigamos y dimos con El pueblito, en Tijuana, un penal que en 2002 tenía una situación similar a la de la película; así que, decidimos basar la historia en esta prisión”, dijo a ¡hey! Stacy Perskie, coguionista y coproductor.

Respecto a las locaciones en Veracruz, Perskie recordó que el gobierno del estado estaba por desalojar la cárcel Ignacio Allende, por una cuestión relacionada a Derechos Humanos, lo habían declarado inhumano; fue entonces que les ofrecieron filmar en una prisión real y no en locaciones que simularan al Pueblito de Tijuana.

Con esta oportunidad se reflejaría “este microcosmos de cuatro paredes como el reflejo de la realidad. La gente comenzó a construir casas, tenían la posibilidad de hacer negocios, entrar y salir, había un autogobierno y eso nos llamó la atención para ver a un gringo escapando de la policía de EU y caer en una prisión mexicana”, añadió Perskie.

Como parte de la cinta, Gibson colocó la leyenda “urge una reverificación del sistema penitenciario”; al respecto, Dolores Heredia comentó que la idea no está desligada de la realidad nacional, “ni siquiera nos tendríamos que brincar al plano de las analogías, lo que pasa en esta historia es un retrato de México, en todas las prisiones del país hay una gran corrupción”.

Y es que, “las cárceles siempre han sido el microcosmos de nuestra sociedad, todo lo que ocurre en las cárceles es el reflejo de lo que ocurre afuera, metemos ahí a nuestras preciosas bestias para crear un caldo de cultivo tremendo. Nuestros mejores modelos están ahí”, dijo Gerardo Taracena.

La situación que experimenta ‘Driver’ (Gibson) en el penal mexicano, remite a ciertos casos reales de extranjeros aprisionados en suelo azteca, “como el caso de Florence Cassez o el resto de los extranjeros que están detenidos en México”, como Bruce Ainsley Beresford, ex productor del programa Survivor, acusado de privar de la vida a su esposa.

“Estos casos se convierten en un asunto diplomático y de derechos. Cada caso es muy particular, como en esta película, la manera en cómo llega el gringo a esta cárcel es peculiar”, dijo Taracena.

“‘Driver’ llega a la cárcel no como Cassez, pero no deja de ser un criminal, como el resto de las personas de la cinta, pero lo interesante de Atrapen al gringo es el conflicto entre las policías de EU y México, porque como lo atrapan en la frontera, se cuestionan a quién pertenece”.

Claves
Un país prisionero:

► Haciendo una paráfrasis del concepto ‘prisionero’, el elenco del filme compartió con esta sección el por qué considera que “México es un país prisionero”,

► “Somos prisioneros de la clase política cínica, prisioneros de una guerra y una mafia de la cual ellos son parte e hicieron crecer”, comentó Gerardo Taracena.

► El discurso se amplió con Fernando Becerril, “somos prisioneros de la cuestión monetaria que impera en el mundo, por eso estamos como estamos”.

► Entre los argumentos, destacó que “México también está secuestrado por Elba Esther Gordillo, que tiene prisionera a la educación”, agregó Taracena.