Julián Castro, el joven alcalde hispano que sigue los pasos de Obama
El alcalde de San Antonio ha conseguido un papel estelar al ser el primer hispano que pronunciará el discurso principal durante la noche inaugural de la Convención Demócrata, que tendrá lugar en Charlotte (Carolina del Norte),
Julián Castro, en una imagen de su videoblog
Washington DC -Baltimore • Hace ocho años, con 29, se sintió inspirado durante la Convención Demócrata en Boston con las palabras de un joven senador de Illinois, prácticamente anónimo: Barack Obama. El 4 de septiembre, el alcalde de San Antonio (Texas), Julián Castro, bautizado ya como el "Obama latino", seguirá sus pasos.
Castro, el primer hispano que pronunciará el discurso principal durante la noche inaugural de la Convención Demócrata, que tendrá lugar en Charlotte (Carolina del Norte), ha conseguido un papel estelar en el encuentro de su partido, al igual que Obama en 2004.
El alcalde, de 37 años, comparte con aquel anónimo senador de Illinois, que ejerce ahora la presidencia estadunidense, la juventud, su historia de superación y el pertenecer a una de las denominadas minorías del país.
En 2001 se convirtió, a los 26 años, en el concejal más joven de la historia de San Antonio y en el 2009 en el alcalde más joven de esa ciudad, la séptima mayor del país. Los votantes respaldaron su gestión en el 2011, cuando se impuso en los comicios a la alcaldía con un aplastante respaldo del 82 por ciento.
En su primer encuentro con Obama en la Casa Blanca para participar en un foro sobre empleo y energías limpias, el presidente bromeó con Castro, al que dijo haber confundido con un "becario". "Soy el alcalde de San Antonio (Texas)", respondió Castro. "Ya se quién eres, estaba bromeando contigo", dijo Obama.
Bromas aparte, sus políticas le han mantenido en el "radar de Washington". Este año formó parte de los invitados de la primera dama, Michelle Obama, a presenciar el Estado de la Unión y la convención lo catapultará, definitivamente, a la escena política nacional.
Al igual que Obama, Julián Castro es hijo de madre soltera, Rosie Castro, quien con un sueldo de 19 mil dólares anuales logró que sus dos hijos gemelos estudiaran en las universidades de Stanford y Harvard, dos de las mejores del país.
Rosie Castro fue una conocida activista en los años 60 y 70 del grupo La Raza Unida en favor del movimiento "Chicano", que usó ese término peyorativo que daban a los mexicano-estadunidenses para luchar contra la discriminación y reivindicar el orgullo de su herencia.
Irónicamente, los hermanos Castro nacieron el 16 de septiembre de 1974, el mismo día que en 1810 comenzaba el proceso de independencia mexicana.
Su madre solía llevarles a mítines y marchas de protesta pero Castro asegura que a ninguno de los dos les vino de ahí su interés por la política. Su hermano Joaquín es congresista en la Cámara de Representantes de Texas.
"Cuando tienes diez años lo último que quieres hacer es ir a una marcha, nadie busca tu opinión, no sabes qué son los demócratas o los republicanos y estás allí poco más que como un mueble", ha comentado él mismo en alguna ocasión. Su interés por la política surgió tras ver las oportunidades que se le abrieron en la Universidad de Stanford, tanto educativas como para obtener buenos empleos.
Asegura que eso le llevó a intentar que sus conciudadanos también tuvieran acceso a esas oportunidades. Por eso, desde su puesto, se ha volcado en iniciativas como el "Café College", un centro de asesoría para ayudar a los estudiantes a preparar su camino a la Universidad.
El diario The New York Times le define como pragmático y a veces impredecible: es católico pero ha apoyado la marcha gay de San Antonio y ha defendido el derecho de la mujer a acceder al aborto.
Pese a que se define como introvertido, Castro es conocido por su capacidad para conectar con la gente, sobre todo los más jóvenes, a los que llega a través de plataformas como Twitter, Facebook o su página web personal.
El político ha participado también en las conferencias TED en las que se invita a personalidades con un papel innovador. Castro está casado con Erica Lira Castro, profesora de secundaria, con quien tuvo una hija, Carina, en el 2009.
Precisamente, cuando alguien le pregunta cómo puede distinguirlo de su hermano menciona su anillo de boda, aunque su gemelo Joaquín bromea que "si buscan una manera más fácil de diferenciarnos, yo soy mucho más guapo".
En el 2010 entró en la lista de jóvenes líderes del Foro Económico Mundial (WEF por su sigla en inglés), una fundación sin fines de lucro que reúne a líderes mundiales y expertos en distintas áreas, y la revista Time le incluyó entre los cuarenta políticos más destacados de Estados Unidos con menos de 40 años.
Su ascenso en el panorama político lo convierte en otro ejemplo del "sueño americano" y la plataforma que le brindará la Convención Demócrata lleva a pensar si tendrá un futuro tan prometedor como el de aquel senador de Illinois.








