Chivas responde en la cancha
El Rebaño se impuso de manera contundente al América, luego de las críticas que hizo Herrera al trabajo de Van’t Schip; los rojiblancos avivan sus esperanzas de Liguilla.
Ciudad de México • Miguel Herrera se llevó las manos a la cabeza, incrédulo de lo que veía, un equipo y un entrenador al que se atrevió a menoscabar le dieron una cátedra de eficacia. Chivas se llevó de forma contundente el clásico por 1-3, con una idea de juego clara, bien cimentada y ejecutada desde el primero hasta el último jugador.
Es cierto que en un clásico los momentos de uno y otro quedan aparte, en la cancha sale a flote el orgullo, el coraje y las ganas de querer figurar, algunos jugadores encausan de manera positiva estas situaciones y otros no ejecutan de manera atinada.
Así, América fue una escuadra que en el arranque mostró mayor determinación, de inmediato tomó la pelota y buscó la proyección al frente, los de Miguel Herrera se impusieron en medio campo a la línea de tres medios que suele montar John van't Schip.
Rubens Sambueza fue uno de los jugadores más insistentes por los de azulcrema, pero el argentino fue de los que no decidió buen en la última línea. La falta de lucidez se hizo más evidente en Martín Zúñiga, el delantero americanista gozó de ocasiones para habilitar a sus compañeros, pero siempre decidió mal.
Superado en el arranque, Chivas sufrió para tomarle el pulso al juego, Marco Fabián reapareció con el Rebaño, pero no lograba tener el peso deseado en ataque. Aun así, fueron los rojiblancos los primeros en acariciar el gol, Fabián habilitó a Rafael Márquez Lugo y éste tocó de tacón para Jorge Enríquez, pero una barrida evitó el remate de Chatón.
América respondió con un pase de Montenegro para Benítez, pero Christian no logró impactar de manera adecuada. Las Águilas tenían la pelota recargaban el juego por izquierda, buscaban la velocidad de Benítez, pero la defensa tapatía se plantaba de forma adecuada para desbaratar cualquier acción de peligro.
Con el partido inclinado para los de Coapa, Fabián fue el encargado de comandar a Chivas, en un contragolpe, Marco recibió el balón de parte del Cubo Torres, De la Mora entró al área y disparó cruzado con la derecha, pero Hugo González salvó con un buen lance.
El partido tomó un aire de vértigo, con las Águilas más insistentes, pero con la misma falta de claridad en ataque y por momentos abusando del lujo. La respuesta para esta indolencia fue el gol de Chivas en una jugada que provocó el coraje de Miguel Herrera.
En un saque de banda, Chatón peinó la pelota, en el segundo poste apareció solo Marco Fabián, quien remató con la cabeza para vencer a González al minuto 35. América se puso las pilas y no tardó en reaccionar, un centro por la izquierda no pudo ser rematado, pero el balón llegó al segundo poste, ahí la tomó Juan Carlos Medina, quien le hizo una faena a Miguel Ponce y sacó un derechazo que batió a Michel al 39'.
Así acabó el primer tiempo, con buenas sensaciones y un ligero dominio de las Águilas, pero con Chivas midiendo el pulso de loa americanistas para sentenciarlos en el complemento. Al regreso de los vestuarios Chivas fue más equipo, una escuadra que se plantó con más soltura y, ahora sí, su media cancha se impuso a la de de América.
Los de Van't Schip encontraron su juego de toque, control de balón y los espacios oportunos para desequilibrar a la defensa americanista, al 52' Érick Torres disparó de media distancia y González desvió a tiro de esquina. América no dio visos de reacción, le faltó coraje a su delantera que se fue diluyendo, ni Benítez, ni Sambueza, ni Montenegro ejercieron de salvavidas.
Mientras, Chivas se notaba confiado y Rafael Márquez se alistaba para ser la figura tapatía. El delantero tomó el balón delante del medio campo, avanzó un par de metros y disparó de media distancia, la pelota golpeó en Diego Reyes y cambió su trayectoria, Hugo González nada pudo hacer para evitar el 1-2 al 59'.
Chivas se convirtió en vendaval, mantuvo la inercia de juego y encontró el tercer gol otra vez en los pies de Rafael Márquez, quien volvió a disparar desde fuera del área y batió a González. El Azteca fue una explosión rojiblanca al minuto 67.
Las Águilas trataron, sus ganas de reacción fueron eso, intentos fallidos porque nunca transmitieron la sensación de siquiera poder recortar la diferencia, cuando Benítez estuvo a punto de hacerlo, Héctor Reynoso evitó el descuento.
Tiene razón Miguel Herrera, Van't Schip no es un revolucionario, pero lo que hizo Chivas fue entender la magnitud de este partido, el holandés le transmitió a sus jugadores una idea clara, su forma fue impecable, aun cuando América tuvo sus momentos, pero el Rebaño se plantó con autoridad y sus formas y modos hoy tienen sonriendo a gran parte del país.
Mientras Van't Schip se abrazaba con sus jugadores y su cuerpo técnico, mientras los jugadores de Chivas ondeaban sus playeras en el centro del campo y eran ovacionados. Miguel Herrera se marchaba con la cabeza gacha al vestidor, igual que sus jugadores. Es lo que tienen los clásicos, que te gana hasta el rival que sueles despreciar.








