Edición:

Izquierda francesa espera mayoría absoluta en comicios legislativos del domingo

Internacional •

Mientras los socialistas del presidente Hollande esperan una victoria como la de hace un mes en las presidenciales, la derecha se contentaría con limitar sus pérdidas, cuando los sondeos auguran una mayoría izquierdista con apoyo de los ecologistas.

París • Un mes después de la elección de François Hollande a la presidencia de Francia, el Partido Socialista (PS) es favorito en las legislativas, cuya primera vuelta se realizará el domingo, pero su reto es alcanzar la mayoría absoluta, mientras la derecha espera limitar las pérdidas.

Según las proyecciones de intenciones de voto realizadas por tres institutos de sondeo, el PS y sus aliados de izquierda podrían rozar la mayoría absoluta, aunque el apoyo de los ecologistas les sería indispensable.

Los tres institutos (TNS Sofres, Ipsos y OpinionWay), cuyas estimaciones en número de votos son similares, dan en horquilla sus pronósticos en número de escaños a raíz "de elementos de incertidumbre", y sus cifras difieren en razón de sistemas de modelización distintos.

Pero los tres concuerdan en que el conjunto de la izquierda (PS, izquierda diversas, ecologistas y Frente de Izquierda) obtendría la mayoría absoluta de los escaños tras la segunda vuelta (es decir al menos 289): 297 a 349 escaños (Ipsos), 305 a 345 (TNS Sofres), 326 a 368 (OpinionWay).

El lema de campaña del partido, "Demos una mayoría al cambio", es declinado por todos los dirigentes socialistas, empezando por su jefa, Martine Aubry. "El cambio ya está en marcha (...) pero hay que ir más lejos, necesitamos leyes (...) necesitamos mayoría en la Asamblea Nacional", afirmó la primera secretaria del PS.

Para el PS es una señal alentadora el resultado de la primera vuelta de la votación de los franceses residentes en el extranjero, en la que los candidatos socialistas encabezaron los resultados en seis de las once circunscripciones.

Los socialistas quieren ser mayoritarios, de ser posible sin necesitar el apoyo del Frente de Izquierda (izquierda radical cuyo principal componente es el Partido Comunista) para evitar una "situación de negociación permanente sobre todos los temas", en palabras del socialista Christophe Borgel.

Pero "hoy no podemos decir" si habrá esa mayoría absoluta, recalcó Frédéric Dabi, del instituto Ifop. Para el PS es tanto más difícil lograr esa mayoría porque, en el marco de alianzas electorales, ha reservado 62 circunscripciones a los ecologistas y otros movimientos de izquierda que apoyaron a Hollande.

Con los escaños de esos aliados "no necesitaremos al Frente de Izquierda para tener mayoría absoluta", pronosticó un dirigente socialista. Tanto menos cuanto "la derecha no está en muy buen estado" y "no tiene un mensaje claro".

En efecto, un mes después de la derrota de Nicolas Sarkozy, su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) no cree en sus posibilidades de victoria y espera solamente limitar las pérdidas y evitar que el PS obtenga la mayoría absoluta.

La UMP, que tenía 315 diputados en la Asamblea saliente, afronta estas elecciones doblemente amenazada por la izquierda, impulsada por la victoria de Hollande, y por el ultraderechista Frente Nacional que, alentado por el buen resultado de su candidata Marie Le Pen en la presidencial (17.9%), espera volver a tener diputados en la Asamblea.

En los mitines y ante la prensa, los dirigentes de la UMP repiten que la victoria es posible, pero en privado son mucho menos optimistas. Su objetivo es ante todo "limitar las pérdidas" con el telón de fondo de la guerra de jefes que se diputan el liderazgo dejado por Sarkozy.

"La paradoja es que hay una gran diferencia entre los militantes, que siguen estando muy motivados, y los dirigentes, que han anticipado la probable derrota y se sitúan ya en el período posterior", señaló un ex ministro, aludiendo al congreso previsto en noviembre, en el que los militantes de la UMP elegirán al presidente del partido.