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Promesas contra el crimen en el “termómetro del país”

Política •

Crónica: Mitin ante 20 mil personas en la Arena Monterrey. El candidato del tricolor dijo que la inseguridad que existe en el estado de Nuevo León es sólo un reflejo de la situación que vive el país.

Monterrey • En el mitin priista de Nuevo León, la seguridad fue una constante. A pesar de que la ciudad se mostró tranquila durante la estancia de Enrique Peña Nieto, el tema estuvo presente en los discursos y las peticiones de los ciudadanos que hicieron llegar a gritos al candidato presidencial del PRI.

Los periódicos reportaron 10 ejecutados en la ciudad por la mañana y el ex gobernador del Estado de México tomó la seguridad como bandera en sus propuestas.

Peña Nieto arribó a la Arena Monterrey, preparada con un operativo de seguridad, donde ya lo esperaban más de 20 mil personas, disfrazadas unas como el candidato y otras, más eufóricas, como su esposa, Angélica Rivera, con pelucas que las hicieron sudar a chorros.

En uno de los recintos más significativos del empresariado neoleonés, el candidato del tricolor dijo que la inseguridad que existe en el estado de Nuevo León es sólo un reflejo de la situación que vive el país.

Después de críticas insistentes hacia el gobernador del estado por parte de la oposición, Rodrigo Medina, e incluso peticiones para su remoción, Enrique Peña aseguró que la situación no es sólo de índole local, sino en todo el país.

Por ello se comprometió a mantener el operativo de policías federales y reforzarlo el tiempo que sea necesario en tanto que la violencia no disminuya.

El anuncio fue recibido con vítores que hicieron que el auditorio se pusiera de pie y se interrumpió el discurso con gritos de “¡Presidente!”

El presídium, con figuras como la secretaria general del partido, Cristina Díaz; el coordinador general de campaña, Luis Videgaray, y Ricardo Aguilar, quien había ocupado uno de los puestos más altos del partido, también aplaudió de pie, así como una de las hijas más chicas de Angélica Rivera, quien ocupó un lugar privilegiado. 

Peña siguió con el discurso y prometió aumentar el número de federales hasta que la violencia disminuya.

El candidato siguió por esa línea y aseguró que la intención es devolver la paz y la tranquilidad.

En uno de los estados que más ha incrementado sus índices de violencia en los últimos años, prometió que el reordenamiento de la estrategia ayudará a disminuir la violencia, sobre todo porque, dijo, “es el termómetro del país”.

A Enrique Peña en Nuevo León lo arroparon el gobernador del estado y su esposa, que hicieron de anfitriones en calidad de civiles, y que no tuvieron un recibimiento tan cálido por parte del público reunido; a pesar de que el animador del evento se empeñaba en buscar un acalorado aplauso, apenas lo logró.

Para evitar la retirada de los simpatizantes por el calor y el hastío, el acto empezó media hora antes de lo programado.

Los militantes que se encontraban desde las nueve de la mañana, el rito de abrazos y fotografías que duró casi media hora, se hizo antes. El discurso fue de 15 minutos.

El despliegue de propaganda desde Nuevo León para Peña rebasó lo que se había propuesto en un inicio.

Pantallas LED, un grupo musical y banderas con la foto del candidato amenizaron la llegada y la estancia de quienes no alcanzaron a entrar a la plaza.

Toda era propaganda temporal que terminó por desmontarse una vez que terminó el acto, no sin entorpecer la circulación de una de las avenidas principales.

Reunión con empresarios

Al concluir su reunión con empresarios locales, Enrique Peña Nieto aseguró que encontró una iniciativa privada receptiva y dijo que esperaba “amarrar” la simpatía de este sector.

El ex gobernador del Estado de México abandonó pasadas las 18 horas el domicilio del empresario Lorenzo Zambrano en el sector Chipinque de San Pedro y ofreció un breve mensaje.

“Así los ví, receptivos, entusiasmados, muy adheridos al proyecto que vengo presentando, porque esto significa crecimiento para México, generación de empleos y evidentemente la oportunidad de que México esté mejor”.

—¿Entonces ya los amarró? —se le preguntó.

—Pues eso espero —dijo.

Peña llegó alrededor de las 15:40 horas a bordo de una camioneta que condujo el gobernador Rodrigo Medina. Tenía cita en la residencia de Lorenzo Zambrano para reunirse ahí con capitanes de empresa como Dionisio Garza Medina, Eduardo Garza T., Victor Zorrilla, entre otros.

Al concluir más de dos horas de reunión privada, Peña Nieto dijo que no hubo acuerdos específicos con los integrantes de la IP en el estado, sino una simple exposición del proyecto económico que implementará en caso de ganar la Presidencia de la República.