“En el cielo se hizo una nube negra, toda la gente empezó a correr”
“La gente gritaba, lloraba, hablaba de muchos muertos y cuerpos destrozados”, narra una sobreviviente.
Peritos en el lugar de la tragedia.
Nativitas, Tlaxcala • Los festejos del santo patrono Jesusito de Tres Caminos pasaron de la devoción al pánico y el terror, cuando a una peregrinación se les salieron de control los rollos de cohetones que explotaron por todos lados.
Niños, ancianos, mujeres fueron impactados por los juegos pirotécnicos, arrebatándoles la vida a 13 personas; otras 154 más resultaron heridas.
Fue a las 13:30 de la tarde cuando la muerte se hizo presente en las festividades religiosas de este poblado tlaxcalteca.
“En el cielo se hizo una nube negra, toda le gente empezó a correr”, narró Ángel, un vendedor de botanas del poblado.
La muerte iba enrollada en cohetones, los cuales eran llevados en las espaldas por los peregrinos para cumplir con sus mandas.
Las bandas musicales que acompañaban a los fieles dejaron testimonio del fuerte impacto de los cientos de cohetones: en el piso todos los instrumentos musicales quedaron desechos.
“Le iba humeando el cabello, lo llevaban a rastras”, contó con voz temblorosa María Elena, sobreviviente de la tragedia.
Y cuenta cómo sintió por su cuerpo una especie de ola expansiva y cómo se cimbro el piso. “Y de pronto ver a gente gritando, llorando, hablando de muchos muertos y cuerpos destrozados”.
En medio de la tragedia y del dolor los que pudieron fueron en auxilio de los quemados. Mientras unos llevaban como podían a éstos, otros sacaban del lodo y agua partes de los cuerpos humanos: un brazo por ahí, un pie por allá.
Ya entrada la medianoche maquinaria arrastraba los trozos de varillas de los cohetones. Una grúa removía una camioneta que fue impactada en su costado derecho con la explosión de los cohetones. Lo mismo le sucedió a un vehículo, al que le voló el cofre y dejó deshecho su motor.
Cuentan que los peregrinos estaban a menos de 300 metros de ingresar a la parroquia de su patrono Jesusito de los Tres Caminos cuando la muerte se disparó hecha giroles de fuego.
Hasta las 18:00 horas de ayer varios equipos de peritos y de ambulancias, lo mismo de la Cruz Roja Mexicana que del escuadrón de rescate y de urgencias médicas y particulares terminaron sus faenas.
Los heridos ya son atendidos en los hospitales de la localidad y en otros nosocomios aledaños. En tanto, los familiares de quienes perdieron la vida permanecían, hasta el cierre de esta edición, tanto en el Ministerio Público como en el Servicio Médico Forense, y en el transcurso de este sábado habrán de realizar velorios y el entierro de sus seres queridos.
Incluso hasta altas horas de la noche, a través de altavoces, se recorría una interminable lista de nombres. Por eso, hoy los poblados de San José, San Miguel, Capula y Victoria acompañan en su dolor a los vecinos devotos de Jesusito de los Tres Caminos.








