En El Arenal, Ebrard conoció la realidad
“Tú nos prometiste que el agua bajaría en 10 horas, y ya van tres días”, le gritó una mujer de esta colonia inundada por líquidos residuales.
Un claxonazo era la señal. Por las ventanas en los primeros pisos salían niños, hombres, mujeres embarazadas o con bebes en brazos y ancianos. “Queremos comida, agua, costales de arena, no nos ha llegado el apoyo hasta la cuarta sección de El Arenal”, expresaban los vecinos, donde las aguas negras todavía cubrían sus viviendas.
Desde una marquesina, Ana Isabel Santos gritó al jefe delegacional en Venustiano Carranza, Alejandro Piña: “Queremos seguridad, anoche no pasó nadie, ni el Ejército ni la Marina, sólo un camión a las 2:30 de la mañana, aquí hay mucha inseguridad”.
Esto, a pesar de que el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard,prometió que habría seguridad en la colonia para evitar actos de rapiña.
Al llegar al Conalep ubicado en las calles de Xalpatlahuac y Xalmimimulco, el jefe delegacional vio cómo un grupo de vecinos ante su desesperación por sacar las aguas negras rompieron una parte de la pared para desahogar la calle.
Al ingresar a la zona conocida como Casitas, considerada con un alto índice de delincuencia y principalmente por narcomenudeo, Piña observó el enfrentamiento entre vecinos y un grupo de policías.
En ese momento, casi a las 12:30 horas, sobrevolaba un helicóptero del Ejército.
A esa misma hora, pero en el otro extremo de la colonia, en la calle de Moctezuma II, Ebrard recorrió las calles a pie, portando un overol de plástico color negro. El mandatario capitalino entró por la puerta de una vivienda y constató que los muebles de madera, aparatos electrónicos y electrodomésticos flotaban entre las aguas negras que todavía tenían 80 centímetros de alto “Esto es pérdida total”, expresó Ebrard. También subió al primer nivel de las azoteas para platicar con los ancianos.
Ya dentro del agua, rodeado por sus guardaespaldas, se tomó fotos con vecinos, principalmente mujeres. También aventó besos a quienes le agradecían el apoyo otorgado.
Unos metros más adelante un habitante, uno de los damnificados, se enfrentó a un brigadista, ya que le pidió agua embotellada y no se la quiso dar. Le dijo que sólo tenia lunch, “si quieres”, provocando la molestia del vecino. Ebrard tuvo que intervenir para calmar los ánimos, pues el vecino aventó agua sucia al hombre que entregaba el apoyo.
Ebrard se enfrentó a la realidad. Los vecinos le recordaron: “Tú nos prometiste que el agua iba a bajar de ocho a diez horas, y van tres días y aún estamos igual”.
El no contar con servicios como luz y agua potable, así como alimentos, no fue suficiente para que los habitantes de El Arenal dejaran sus viviendas; incluso, había una mujer que estaba a tres días de parir.
Para evitar actos de rapiña, la Secretaría de Seguridad Pública local montará un dispositivo de vigilancia para impedir que personas a bordo de lanchas anden por las calles después de las siete de la noche.
Llega ayuda del Fonden
Por la noche, el jefe de Gobierno del Distrito Federal recibió el primer apoyo del Fondo Nacional de Desastres Naturales en especie como cobijas, despensas, agua y colchonetas para los damnificados de El Arenal.
Indicó que a partir de hoy se realizará una campaña sanitaria y para ello se pedirá que no haya niños, adultos mayores ni heridos en las viviendas.



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