“Formamos niños con propósito”
Retrato Hablado. María Elena de la Garza dijo que la construcción de la Casa Hogar Leche y Miel se logró gracias a personas de buena voluntad. Considera que los hombres deben mirar más allá de lo material.
María Elena de la Garza Torres, directora de la Casa Hogar Leche y Miel A.C.
Madero.- Al atravesar la puerta lo primero que se escucha son sus risas. Los 32 niños que viven en la Casa Hogar Leche y Miel reciben a los visitantes con los ojos bien abiertos y algunas sonrisas chimuelas. Las niñas están vestidas de rojo y los niños de azul. Son pequeños que se han enfrentado a grandes retos. Algunos sufrieron completo abandono, extrema pobreza, miseria, abuso, o tienen padres con problemas de adicción, y a pesar de esto, no prueban bocado en la mesa hasta que se realiza la oración para dar gracias a Dios por la vida y los alimentos que probarán. Juntan sus manos, cierran sus ojos, y los aprietan tanto que las arrugas se forman en sus frentes. A coro pronuncian palabras de agradecimiento que se pueden escuchar hasta la puerta de la casa hogar.
María Elena de la Garza y su hija Elena supervisan cada detalle en la cocina, el comedor, los dormitorios. Leche y Miel es su obra, su orgullo y su sueño. “Mi esposo y yo tuvimos un encuentro con Jesús, conocimos realmente su obra en el Calvario, nos dimos cuenta de los verdaderos valores y decidimos enfocar nuestra mirada en las necesidades de los demás. Mi esposo es huérfano y a los 6 años de edad estuvo a punto de morir de tuberculosis, pero una familia lo ayudó. En nuestros corazones está el deseo de atender a niños en desamparo. Desde hace cerca de 20 años que no paramos en esta labor”.
Chabelita fue la primera niña que atendieron en su casa, y al poco tiempo María Elena se convirtió en la madre de 15 niños: 12 pequeños en desamparo y los tres hijos que procreó con su esposo. “Comenzamos la atención de los niños de manera formal en una casa en la colonia Campbell con todos los permisos correspondientes para atender a los pequeños”
Hace cuatro años alcanzaron el sueño de construir una casa propia para infantes en desamparo. Leche y Miel es hoy el hogar de 32 niños.
¿Quién fue el primer niño que atendió?
Fue una pequeña llamada Chabelita. Nosotros conocimos a su padre quien por muchos años estuvo internado en el Hospital Psiquiátrico. Lo apoyamos con la palabra de Dios y tuvo una transformación, se casó con una joven de 16 años de edad y del fruto de ese amor nació Chabelita. Formaron una bonita familia, sin embargo esta joven lo abandonó y él volvió a necesitar ser internado. La niña se quedó con nosotros. No supimos nada de ellos durante cinco años, hasta que regresó la joven y se la llevó. Cuando esto pasó ya teníamos más niños y estábamos ubicados en la colonia Campbell. Hoy sabemos que Chabelita tiene 19 años. Ella es mi inspiración.
¿Qué es Leche y Miel?
Es un hogar para niños que necesitan cariño y apoyo para salir adelante. Tenemos la ilusión de preparar niños con propósito, enfocándolos y llevándolos a una vida con valores y principios.
¿Qué atención se brinda en Leche y Miel?
Los niños que están con nosotros tienen un techo donde dormir, alimentación balanceada, educación integral, atención médica, educación escolar y atención psicológica.
¿Cómo eligen a los niños?
Los niños son enviados de diferentes DIF de la región. Estos chiquitos vienen con problemas muy fuertes. Son niños que sufrieron completo abandono, extrema pobreza, miseria, abuso, o que tienen padres con problemas de adicción. Nosotros les compartimos la palabra de Dios porque sabemos que es un recurso efectivo para sanar el alma, además de la presencia de la psicóloga que nos ayuda a levantarlos emocionalmente.
¿Cuántos niños han formado parte de este hogar?
305 niños. En el 2009 atendimos a 52 y ahora tenemos 32: 16 niñas y 16 niños. El cambio notorio en la cantidad de pequeños es porque el DIF nos envía niños y al encontrar a sus familias los niños dejan la casa hogar.
¿Qué edad tienen los niños?
El más pequeño tiene 6 años de edad. La mayor tiene 16 años, pero podemos tenerlos aquí hasta que cumplan 18 años.
¿Qué es lo más difícil de estar al frente de esta casa hogar?
Gracias a Dios hasta hoy no nos ha faltado ayuda, pero sí es difícil mantener los gastos de agua, luz, teléfono y salarios de los maestros.
¿Cómo sostienen la casa hogar?
En el área de alimentación tenemos el apoyo de los locatarios de los mercados de Tampico, quienes nos ayudan con verdura, fruta y pollo, ya son muchos los años que nos han apoyado. Además escuelas e iglesias nos apoyan con importantes donativos. La construcción de este sitio se logró gracias a personas de buena voluntad. Nuestra cuenta para donativos es HSBC4001583269 a nombre de Leche y Miel A.C.
¿En qué consiste el programa “Apadrina a un niño”?
Se buscan padrinos para que apoyen en el área financiera con 250 pesos mensuales o más, y para que visiten a los infantes. Es muy importante que los niños tengan a una persona al pendiente de ellos. Este mes vamos a abrir la convocatoria. Los interesados pueden pedir informes en el teléfono 1 26 58 60.
¿Cómo es un día en la casa hogar?
Los niños se levantan a las seis de la mañana, arreglan su cama, hacen su oración, desayunan y se bañan. Posteriormente realizan sus tareas para sentarse a comer al medio día. A la una y cuarto ya todos los niños deben ir en camino a la Escuela Tamaulipas que está ubicada aquí en la colonia Luna Luna. A las seis de la tarde regresan a la casa, se ponen su pijama y mientras está la cena juegan o ven la televisión. A las nueve de la noche ya todos están bien dormidos. Descansar les ayuda a tener energía al día siguiente.
¿Qué es lo más satisfactorio de la labor que realiza?
La satisfacción más grande es que hemos logrado levantar emocionalmente a niños y hoy laboran en empresas, realmente han salido adelante. Hay quienes están casados y han formado una familia. Son personas integradas completamente a la sociedad.
Perfil:
María Elena de la Garza Torres y su esposo Emigdio Pérez Mar son los fundadores de la Casa Hogar Leche y Miel A. C. ubicada en la calle Jesús Luna de la colonia Luna Luna en Madero. Comenzaron la labor de apoyo al prójimo hace cerca de 20 años al ver la necesidad de los niños en las calles y en zonas marginadas. Hoy construyen aulas para tener su propia escuela en la casa hogar.
Frases:
•“Tenemos la ilusión de preparar niños con propósito, enfocándolos y llevándolos a una vida con valores y principios”.
•“Necesitamos padrinos. Es muy importante que los niños tengan a una persona al pendiente de ellos y que los visiten”.
Denise Ayala








