Personajes de la década
Ludger Kellner cobró notoriedad en agosto de 2008 cuando, después de 31 años de radicar en México, fue llamado por primera vez por el servicio migratorio.
Ludger Kellner. Presidente del Parlamento de Colonias.
El colono alemán •
Es un ciudadano preocupado por el medio ambiente del lugar en el que vive. Muy lejos de Alemania, su patria, Guadalajara es la casa que hoy por hoy se preocupa por cuidar.
Ludger Kellner cobró notoriedad en agosto de 2008 cuando, después de 31 años de radicar en México, fue llamado por primera vez por el servicio migratorio. ¿La razón oficial?: una denuncia anónima en la que lo acusaban de ser presidente de Jardines del Sol sin permiso. ¿La verdadera razón según el propio Kellner?: su oposición a la construcción de La Ciudadela y la intimidación por parte de grupos de interés y la complicidad de algunas autoridades.
Ludger Kellner Skiva nació en Munich, Alemania, en 1943. Estudió filología, prefirió la música como estilo de vida. Y el violín como instrumento. Después sumó una afición más: viajar. Dio vuelta y media al planeta hasta desembarcar en Acapulco, donde una soprano mexicana lo esperaba: “Venía de Australia. El traslado en barco duraría casi un mes. Tenía un libro: *20 lecciones en español. Me eché una por día”. Una vez instalado en México, vendió cartuchos para máquinas de escribir, fundó una escuela de idiomas y trabajó en la Orquesta Sinfónica del Estado de México y después en la de Guadalajara.
A finales de los ochenta, Kellner llegó a Jardines del Sol. Años después, el descuido y la suciedad de la colonia, afirmó, hicieron que este alemán tratase de cambiar esa situación. Participó en la mesa de colonos y en 2004 obtuvo el cargo de presidente de la colonia. Allí comenzó su activismo por mejorar su entorno, primero limpiando y mejorando los camellones de Jardines del Sol. Después, encabezar la oposición al proyecto de La Ciudadela, en los antiguos terrenos de la Motorola.
En ese entonces se presumía que en el subsuelo existían materiales radioactivos; lo que había era otra cosa: talio, un metal muy tóxico con efectos cancerígenos: “Hicimos un estudio y descubrimos que quienes viven cerca de la ex Motorola [hoy el centro comercial La Ciudadela] tenían una incidencia mayor a 10 por ciento de enfermarse que el resto de los habitantes de la colonia”, comentó Kellner en una entrevista para Público en agosto de 2008. Entre los padecimientos, dijo, había enfermedades gastrointestinales, de los ojos, y nerviosas.
La Profepa ordenó parar las obras, pero aún así, la constructora, que se presume pertenece a los hermanos Bibriesca, hijos de Martha Sahagún, siguió con los trabajos para la construcción del centro comercial y unas torres de departamentos. Kellner denunció que había una complicidad con las autoridades: “No tengo miedo de las autoridades, no tengo miedo a la intimidación. A lo que sí temo es a un riesgo ambiental y de salud pública”.
Aunque su lucha contra La Ciudadela no resultó como esperaba, su activismo sigue al grado de que hoy es presidente del Parlamento de Colonias, asociación civil que por primera vez en Guadalajara agrupa colonias de diferentes clases sociales, y cuya principal propuesta es poner el tema de los problemas urbanos en el ámbito público.
Guadalajara/Carlos Martín
Cuatro manos para un figurín

Julia y Renata Franco. Diseñadoras de moda. Foto: Público
Julia y Renata Franco son de las pocas latinoamericanas que están en la Semana Internacional de la Moda en Madrid.
Hemos pensado que si a una le pasa algo, la otra definitivamente se retira del negocio”, declararon hace un par de años a Ocio. En una entrevista, es difícil saber quién dijo esta frase, porque lo que comienza una lo concluye la otra, pero lo cierto es que ambas coinciden: trabajar separadas, jamás. Julia y Renata Franco llevan ya 16 años en el mundo de la moda y sus diseños han rebasado las fronteras, pues además de Guadalajara, DF y Puerto Vallarta, donde se ubican sus puntos de venta, sus prendas se mueven en Nueva York. Por varias temporadas, fueron las únicas mexicanas presentes en la Semana Internacional de la Moda en Madrid, dentro de la pasarela LatinoAmérica Fashion, con la hermosa fuente de Las Cibeles como marco.
“Nuestro trabajo no tiene un rutina definida, al final no sabemos quién hizo cada pieza”, aseguran. Además de Madrid, y su participación desde 1993 en la Fashion Week de México, la proyección que han logrado las llevó por lugares como Miami, Los Ángeles, en Estados Unidos, y países como Canadá, Croacia y Suecia. De estos viajes, aseguran, no han recibido una influencia directa en cuanto a diseño, pero sí mucho en logística de trabajo.
Desde Ely Guerra, Julieta Venegas y Diana Bracho, hasta RDB y Alejandra Guzmán, forman parte de su cartera de clientes. En los premios MTV y Grammy, ambos en sus versiones latinas, también se han visto sus creaciones, lo mismo que en revistas como Elle, Marie Claire, Vogue, Celeste y Spot. “Todo el año tenemos trabajo”, aseguran, pues cuando no están sobre las colecciones de temporada primavera-verano y otoño-invierno, tienen pedidos de ceremonia y han lanzado también su nueva línea de bolsas. Sobre los diseñadores nuevos, afirman que hay un movimiento muy fuerte, pero pocas voces valiosas todavía, pues “muchos sólo alteran las prendas y ya dicen que es diseño”. La clave de su éxito está en la osadía. “Quien se ponga nuestra ropa, debe atreverse a usarla tal y como está, sin modificaciones”, afirman. Y así ha sido.
Guadalajara/Dalia Zúñiga Berumen
De casas y proyectos derribados

Guadalupe Lara. Vecina de Arcediano. Foto: Marco A. Vargas
Su caso es ejemplar para las organizaciones ciudadanas, que a raíz de casos como el de ella, realizaron movilizaciones inéditas en el estado.
Cuando, el 20 de junio de 2007, el gobierno de Jalisco, a través de la Comisión Estatal del Agua (CEA), derribó la casa de María Guadalupe Lara en la zona donde pretendía construir la presa de Arcediano —a escondidas, merced a un proceso judicial fugaz y en medio de acusaciones de abuso de grupos ambientalistas—, no imaginaba que un par de años después tendría que asistir a un fracaso colosal que ensombrecería ese triunfo suyo contra una obstinada mujer y sus necios vecinos: hoy se sabe que la presa no se realizará nunca, al menos no como estaba prevista, y en buena medida tuvo mucho que ver con la oposición de años por parte de vecinos y grupos organizados, en una movilización no inédita, pero sí fundamental para entender la historia reciente de la resistencia civil en Jalisco.
Los meses que la casa de Guadalupe Lara aguantó en pie fueron esenciales en esa lucha ciudadana. El proyecto de la presa de Arcediano, para abastecer de agua a la zona metropolitana de Guadalajara, llegó a ser estimado en un costo de 6,700 millones de pesos y se invirtieron hasta tres mil millones de pesos. En medio de las cifras, los vecinos —unas 180 personas, 33 familias— se agruparon en el Comité Pro Defensa de Arcediano y comenzaron la oposición. “Hasta al clero han metido”, se quejaba ella en 2003. “Viene el cura y nos dice que la presa es palabra de Dios, la gente le cree, y como que no [...] Yo sería muy tonta si les creo”.
Luego vinieron el desalojo y el derrumbe de casas y Guadalupe Lara rechazó todas las ofertas que le hizo el gobierno estatal. Consiguió un amparo y mantuvo viva su finca, solitaria, en medio del terreno ya intervenido donde el gobierno del estado pretendía erigir la presa, después de haber afectado incluso el valioso puente de Arcediano.
Con los años, Lara perdería un rancho y la tienda de abarrotes que su familia tuvo por 30 años, y sería desalojada de su hogar, pero los triunfos de las organizaciones civiles que, entre otros, usaron su caso como bandera, fueron incomparables: apenas este diciembre de 2009, la Secretaría de Medio Ambiente anunció, seis años después de que Guadalupe Lara y organizaciones como la Cooperativa de Pescadores de Mezcala impugnaron la decisión, que quedó cancelado el Manifiesto de Impacto Ambiental para Arcediano, un documento fundamental para que el proyecto pudiera prosperar. Esto fue considerado como el triunfo definitivo por parte de los opositores al proyecto.
El Instituto de Derecho Ambiental (Idea) —una organización civil crucial en el tema de Arcediano y otras protestas ciudadanas— celebró que a Lara y a los pescadores se les reconoce una garantía que sienta un importante antecedente: el derecho de una comunidad a combatir un proyecto oficial que, contra todo lo que dijeron los gobiernos panistas entre 2003 y 2009, afecta no sólo al entorno de esos vecinos, sino a todo un ecosistema.
Guadalajara/Público

Rafael Márquez. Futbolista.
Diez años de triunfos en Europa
Tapatío por adopción, sus logros dentro del Barcelona, actual mejor equipo del mundo con seis campeonatos en 2009, son motivo de júbilo para el deporte nacional.
En 2009 el Barcelona fue el club de futbol más ganador del planeta. En su plantilla se encuentra un futbolista que nació en Michoacán, y desde muy chico llegó a Guadalajara. Por eso Rafael Márquez Álvarez es tapatío por adopción.
Desde las fuerzas básicas del Atlas se escuchaba que había un jugador con un potencial especial y características diferentes. Sus primeros pasos como futbolista profesional los dio a los 17 años, cuando Efraín Flores Mercado lo debutó con los rojinegros; al ser un elemento con un talento considerable, era obvio que no duraría en el futbol mexicano y después de disputar la final del torneo de Invierno 1999, Márquez fue adquirido por el Mónaco de Francia, por seis millones de dólares.
En su primera campaña con el equipo del principado, ganó la Liga y no sólo eso, si no que fue nombrado como uno de los hombres más importantes al grado de ser galardonado como el mejor central de la misma.
En el conjunto galo militó por tres años y se decía que los mejores equipos de Europa irían por él. Fue cuando el Barcelona lo compró para que el michoacano viviera su mejor momento como profesional.
Antes de enfundarse con la playera de los catalanes, vivió su primer Mundial, Corea-Japón 2002. En esta justa el conjunto azteca hizo un gran papel. Pero en el partido bueno, en los octavos de final, Márquez se hizo expulsar y fue duramente criticado por la manera que dejó al equipo desamparado.
Su segundo Mundial lo disputó en Alemania 2006. Jugó todos los partidos y metió un gol ante Argentina en octavos de final, pero pese a su experiencia, México no logró el pase a la siguiente ronda.
En el 2003 Márquez llegó al Barça, se consolidó de inmediato y ganó su primer torneo con los catalanes. El ex rojinegro en siete años de carrera con el Barcelona, ganó tres Ligas de España; también fue el primer mexicano en ganar la Liga de Campeones de Europa en dos ocasiones: 2005-2006 y 2008-2009; una Copa del Rey, la Súper Copa de Europa y la Súper Copa española.
“No ha sido nada fácil mantenerme aquí. Me ha costado mucho trabajo. Es un motivo de satisfacción y de alegría. He hecho un gran esfuerzo para jugar todos estos partidos. Yo desde luego que quiero dejar huella”, señaló.
Este año en el que el Barcelona ganó seis campeonatos, fue una pieza clave para el organigrama de Pep Guardiola, quien lo tildó de imprescindible en su equipo y Márquez le devolvió el gestó teniendo un torneo impecable.
“Me encuentro feliz y contento. Gracias a él [Guardiola] volví a retomar el nivel que tenía anteriormente. Me he sentido con más confianza y con más responsabilidad en el equipo y afortunadamente las cosas salieron bastante bien”, estas palabras las dio al sitio oficial del club, ya que no acostumbra dar entrevistas, pues siente que han invadido su vida, porque la prensa del corazón lo sacó en portadas años atrás por su divorcio de la actriz mexicana Adriana Lavat, y hoy por salir con la modelo mexicana, Jaydy Michel, ex esposa de Alejandro Sanz. Así que además de ser futbolista, también salió enamoradizo.
Guadalajara/Jesús Hernández Téllez

Jorge Martínez. Propietario de i latina y Anita Li.
Pasión por la cocina
Es una tentación querer ganar mucho dinero y perder con ello la pasión por lo que se hace, prefiero ir a paso lento pero seguro, ir ganándome la preferencia de los comensales y no defraudarlos, es un proyecto a largo plazo y que cubre mis necesidades creativas, no sólo se trata de dinero”, afirma Jorge Martínez, quien junto con Gerardo Cendejas, comanda un restaurante que ha sobrevivido cualquier tipo de inclemencias. Se va el decenio que lo vio nacer, e i latina es aún un lugar que no deja de sorprender y que marca tendencias en el mercado gourmet.
Simplemente vio la oportunidad y la tomó. En México contamos con buenos insumos: mariscos frescos y diversos, frutas variadas y un crisol de verduras que envidian los países del Primer Mundo. No sólo eso, hace diez años Jorge Martínez vio a Guadalajara como una tierra virgen para implementar sus ideas y experiencias vividas en los restaurantes de San Francisco, California, donde residía.
El proyecto se gestó en pláticas, con su esposa Lorena Zertuche, quien ha sido su cómplice en está aventura culinaria, ya que de ella es el diseño del restaurante. Así, una tarde en la que preparaba una paella con su cuñado, Gerardo Cendejas, Jerry, le platicó su idea de abrir un restaurante en Guadalajara y en ese momento se convirtieron en socios. Entonces Jorge vivía en San Francisco, pero se mudó a Guadalajara a arrancar su misión culinaria. Ahí principió la verdadera aventura que abrió sus puertas en junio de 1999.
Ninguno es chef, pero les encanta cocinar y recibir a los amigos y hacer las veladas realmente especiales. El estandarte que los guiaba era crear un lugar desenfadado y de calidad, “ni caro, ni catrín”. Fueron meses de intensa búsqueda para llegar al lugar “que les cuadrara el ojo”.
Fue amor a primera vista: una bodega frente a las vías del tren, en Inglaterra y López Mateos. Decorada por Lorena, ella resaltó su gusto por los colores y los artículos de cuna mexicana: la silla que se encuentra en el mercado, los platos de peltre, las alcancías de cochinitos, el barrilito donde se toman los cubiertos sin pretensiones, y esos adornos que pueden encontrarse al caminar por las calles de Tonalá. Al proyecto se sumaron Rafael Cendejas Pillo, yTomás Zertuche (en la foto, luego de Jerry y Jorge).
Para que el espíritu del lugar cobrara vida, hacía falta definir el menú. Jorge privilegió su gusto por el pescado, que desde el principio tuvo un apartado fuerte en la carta, y sus ganas de diseñar platillos que no había probado en Guadalajara. Hace una fusión rara e interesante a la vez, asiática, tailandesa y vietnamita con mediterránea, española e italiana, sin olvidar sus raíces latinas.
Hoy Jorge enfoca sus energías a la parte creativa de diseño de platillos. También comanda un restaurante de comida mexicana contemporánea en San Diego, llamado Olé Madrid y comienza una nueva carrera en el ámbito del café, que dice es muy diferente al del restaurante. Se llama Benito, una cafetería ubicada en el Larva, del que dice, nace como un hijo nuevo al que hay que prestarle mucha atención.
Guadalajara/Flor Batista
La mejor de la década

Lorena Ochoa. Jugadora de Golf. Foto: Público
La golfista tapatía logró en este 2009 la meta de ser, por cuarto año consecutivo, la jugadora del año en la LPGA y consolidarse por tanto no sólo como la número uno del mundo, sino como la mejor deportista mexicana de la década.
El título de este año se definió dramáticamente el pasado 23 de noviembre, al finalizar en la segunda posición del Tour Championship realizado en el Houstonian Golf and Country Club, con lo que Lorena cerró en 160 puntos su cuenta y dejó, por un solo punto de diferencia, en el segundo lugar a la coreana y novata del año Jiyai Shin.
Ochoa cumplió 136 semanas como número uno del ranking mundial, seguida por Jiyai Shin y la noruega Susan Pettersen, y para lograr el título de jugadora del año participó en 22 eventos, consiguiendo tres triunfos y 13 Top Ten.
En la lista de ganancias de 2009, la golfista tapatía terminó en cuarto lugar con un millón 517 mil 149 dólares, detrás de Jiyai Shin (1´807,332), Christie Kerr (1’519,722) y Ai Miyazato (1’517,149). Con estas cifras, Lorena Ochoa suma en total 14’686,137 mdd en su carrera, ocupando el tercer sitio de todos los tiempos, a sólo 594 mil dólares de alcanzar el segundo puesto, que pertenece a Karrie Web, y a poco más de 8 mdd de la número uno de todos los tiempos, Annika Sorenstam.
Nacida el 5 de noviembre de 1981, Lorena comenzó a jugar golf a los cinco años de edad, y ganó su primer título estatal a los seis. A los siete ya era campeona nacional en su categoría, y como jugadora infantil sumó en total 22 coronas estatales y 44 nacionales.
A los ocho años se convirtió en la número uno en la categoría junior y ganó el primero de los cinco títulos del Campeonato Mundial Junior que obtendría en San Diego, California, además de conquistar en 1990 y 1991 la Copa Japón.
En 2000, Ochoa Reyes ingresó a la Universidad de Arizona, donde tomó parte en 20 torneos, de los cuales ganó doce, y nunca quedó fuera del Top Ten. Ahí arrasó también en el golf universitario en 2001 y 2002, para ser nombrada Jugadora del Año de Estados Unidos en ambas ocasiones, con ocho victorias consecutivas que marcaron un récord de la NCAA (deporte colegial estadounidense).
Por todos esos logros, en 2001, Lorena fue nombrada Premio Nacional del Deporte en México por primera ocasión, convirtiéndose en la atleta más joven y la primera golfista en conseguirlo, aunque en 2006 volvería a hacerse acreedora a ese reconocimiento.
Ochoa se unió al Futures Tour, antesala de la LPGA, en 2002. Su cosecha fue de tres victorias y el primer sitio en la lista de ganancias, que la hizo ser la segunda mexicana en obtener la tarjeta LPGA, para convertirse en profesional e ir escalando posiciones cada temporada hasta llegar a 2006, cuando se consolidó como la jugadora del año.
No obstante, su mejor año en la liga ha sido 2007, cuando conquistó ocho títulos en 25 certámenes, aunque desde noviembre de 2006 arribó a la cúspide del ranking mundial, destronando a la mítica sueca Annika Sorenstam, quien llevaba cinco años dominando la liga, y desde entonces Ochoa Reyes ha defendido su puesto como la mejor.
Guadalajara/Sonia G. Gamiño
Los desafíos del licenciado

Raúl Padilla. Político universitario. Foto: Público
Es uno de los promotores culturales más exitosos. Su figura es exacerbada a niveles míticos tanto por sus amigos como por sus enemigos.
Desde que asumió el control del grupo que rige los destinos de la Universidad de Guadalajara, en 1989, Raúl Padilla López, un político que es además el promotor cultural más exitoso de Jalisco, ha sido verdadera ave de tempestades.
Su figura real es exacerbada a niveles míticos por sus amigos y enemigos, lo que muchas veces ha sido un lastre pesado para la casa de estudios, pero en otras, ha ayudado a resolver asuntos, a generar arreglos, a acercar aliados. Detalles asombrosos en un hombre de poder de esta región del país –frecuentemente señalados por su discreción y opacidad-: salir en revistas de corazón por su pasajera relación con la famosa actriz y activista prozapatista Ofelia Medina, o en revistas de poder como uno de los pocos jaliscienses influyentes en el entorno nacional, junto con otros hombres discutidos y que como él, generan pasiones: Jorge Vergara, de Chivas, o el arzobispo católico Juan Sandoval.
Se puede decir, más allá de las vísceras de quienes lo detestan o adoran, que Padilla López había desempeñado hasta hace muy poco un papel de equilibrio entre las fuerzas presentes en la universidad pública. Pero muchos piensan que ese papel queda cuestionado con la muerte del ex rector Carlos Briseño Torres, quien abiertamente lo desafió, con su consiguiente caída, pero cuyo desenlace inesperadamente trágico deja mal parado el esquema de control político de la universidad, que aunque en su momento llevó orden y paz, ahora se antoja rebasado por los tiempos y por el mismo tamaño que tiene ya la UdeG.
Es decir, para sus críticos es incongruente que esta institución liberal –contrapeso a los poderes conservadores de la ciudad católica y criolla– se maneje con esquemas antidemocráticos muy cercanos a la mafia (que no en balde significa “familia”). Sin duda, muchos de los enemigos de la universidad pública ahora se frotan las manos. La pregunta es si el licenciado –como lo mencionan, en tono casi hierático, sus fervorosos allegados- sabrá leer el reto de permitir una transición que salve los valores y la autonomía de la UdeG, ahora que el suicido de Briseño exhibe las costillas del anquilosado dinosaurio. O como se dice en el futbol: se trata de saberse retirar a tiempo.
Su contribución positiva a la UdeG y a la cultura permanecerá. Casos como la Feria Internacional del Libro (FIL) y el Festival Internacional de Cine han puesto a Guadalajara en el firmamento internacional de la cultura, por más que los tapatíos no lean y las cuentas de las empresas parauniversitarias no sean claras. También el acierto de la red universitaria que ha llevado oportunidades a otras regiones, y el papel de la universidad en la protección de ecosistemas valiosos, como Manantlán (con fuerte gestión personal del ex rector) y Ayuquila. Todo eso permanece, pero la UdeG, y por asociación, el PRD, demandan ser algo más que un coto personal. ¿El licenciado está preparado para el nuevo desafío?
Guadalajara/Agustín del Castillo
Claroscuros del poder

Francisco Javier Ramírez Acuña. Ex secretario de Gobernación, ex gobernador y diputado federal. Foto: Giorgio Viera
Le gusta crearse una imagen de político duro. Sin embargo, su salida de la Secretaría de Gobernación se dio sin mayores explicaciones.
No me temblarán las corvas” aseguró Francisco Javier Ramírez Acuña cuando, siendo gobernador de Jalisco, el gobierno federal quería enviar presos de alta peligrosidad al penal de Puente Grande. Al final, llegaron. “Jalisco no se venderá por un plato de lentejas”, dijo cuando empezó a manejarse el proyecto para abastecer de agua a Guanajuato, con una presa en Jalisco. El Zapotillo fue autorizado y empieza a caminar.
Ese es Ramírez Acuña, un político que disfruta de crearse una imagen dura.
Como gobernador, tuvo que enfrentar escándalos porque al comienzo de su Administración se incrementaron considerablemente los salarios y prestaciones de los funcionarios de primer nivel. A esto se sumaron los señalamientos sobre el pago de bonos, que llevó a una reforma a la Constitución local para prohibirlos. Le gustaba centralizar el poder y llegó un punto en que sólo él podía dar versiones oficiales sobre las decisiones importantes de su gobierno.
La represión y señalamientos de tortura hacia jóvenes altermundistas que se manifestaron en la cumbre de América Latina y El Caribe-Unión Europea, el 28 de mayo de 2004, marcaron su gestión. Vinieron recomendaciones sobre violaciones a las garantías individuales, incluso de Amnistía Internacional.
En esas fechas tomó una decisión que lo impulsó hacia la política nacional. Justo el día en que el entonces presidente, Vicente Fox Quesada, salía de Guadalajara tras acudir a la cumbre, Ramírez Acuña apadrinó el destape de Felipe Calderón Hinojosa como precandidato a la presidencia de la república, desafiando la línea de Fox.
Parecía un error de cálculo, porque la molestia que se generó en Los Pinos obligó a Calderón a renunciar a la Secretaría de Energía. A la postre, con el triunfo interno del ahora presidente, Francisco Ramírez Acuña ganó un lugar en el Gabinete. Calderón lo premió con la Secretaría de Gobernación, en la que apenas duró trece meses. Su salida se dio sin mayores explicaciones.
Tras meses de receso, Ramírez Acuña regresó a la actividad política como candidato a diputado federal por el Distrito 10, en Zapopan. Desde su postulación, colaboradores cercanos daban como un hecho que coordinaría a la bancada panista en San Lázaro, como un gesto de reconciliación de Felipe Calderón. Pero en los afectos del presidente pesó más su ex secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota. En compensación, fue nombrado presidente de la Mesa Directiva para el arranque de la Legislatura.
Previo al pasado proceso electoral, el grupo que Ramírez Acuña encabeza se convirtió en el de mayor fuerza en el estado, a pesar de no tener el control del Ejecutivo. Sin embargo, los resultados de las elecciones constitucionales del 5 de julio significaron un duro golpe, especialmente por la derrota de uno de sus más cercanos colaboradores, el ex candidato a la alcaldía de Guadalajara, Jorge Salinas Osornio.
Guadalajara/Sonia Serrano Íñiguez
La influencia de un cardenal

Es el nuncio más mediático en la historia regional. Si emite una opinión, a favor o en contra de cualquier asunto, la palabra polémica le acompaña.
Este príncipe de la iglesia ha influido desde finales de los noventa en el ámbito político y social de Jalisco, incluso más que los tres gobernadores que han pasado desde que asumió el cargo de arzobispo de Guadalajara, hace quince años.
Fue investido el 26 y 27 de noviembre de 1994 en Roma, por el entonces papa Juan Pablo II, tras la muerte de Juan Jesús Posadas Ocampo, quien fue asesinado el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara. Desde entonces su actuación, pero sobre todo sus declaraciones, ha estado envuelta en la polémica, desde el episodio en el que se asegura intentaron envenenarlo, hasta la macrolimosna de 30 millones de pesos para la construcción del Santuario de los Mártires.
Ha empleado sus baterías en criticar al Macrobús, el proyecto estrella del gobierno del estado, y de su aliado el gobernador Emilio González Márquez. Interrogado al respecto, aseguró que procura nunca nombrar personas, “pero sí realidades, verdades y situaciones”. Y sobre considerarlo un líder de opinión en las cuestiones y problemáticas de la región, el cardenal le echó la culpa a los medios: “Ustedes son los que cuestionan”, se rió, “a veces les contesto y a veces no. A mí me gustaría que me preguntaran de religión, de la Iglesia, de fe, que es de lo que sé”.
Es notorio su afecto con algunos políticos, en especial con el actual secretario de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien como abogado ha participado en la investigación del caso Posadas y de quien dijo “el trato es muy frecuente. Siendo él un hombre muy honrado, y pues bueno, que yo lo estimo mucho”. También mantiene una amistad con Emilio González, aunque han existido roces por la construcción de la Línea 2 del Macrobús, ya que el cardenal afirma que este sistema de transporte, por su peso, dañará la estructura de la catedral de Guadalajara. Antes también existieron diferencias entre estos dos personajes por el donativo de 30 millones de pesos para el Santuario de los Mártires, mismos que tuvo que regresarle.
Ha dicho que la Comisión Estatal de Derechos Humanos se dedicaba a defender los derechos de los delincuentes y denigrar a los cuerpos de policía y al Ejército. También es sabida su influencia entre los políticos para aprobar una ley antiaborto. La lista es larga.
Guadalajara/Carlos Martín
El laberinto del Gordo

Guillermo del Toro. Cineasta
El decenio que se va marcó la consolidación de Del Toro como director de cine. Nominado al Óscar, fue el primero en recibir el Premio Guadalajara otorgado por el Festival Internacional de Cine tapatío. Cerró con su debut como novelista recibiendo buenas críticas.
Cuando el último día de 1999 terminó, el nombre de Guillermo del Toro se asociaba, sobre todo, a dos cosas: unas cucarachas gigantes que hacían de las suyas en el subterráneo de Nueva York y un viejo ansioso por obtener la vida eterna. Los más clavados de la trayectoria del cineasta —léase sólo sus amigos— recordaban su paso por La hora marcada, el corto Doña Lupe y la magia que, junto con Rigo Mora, había dado forma a Necropia, célebre pero fugaz productora de efectos especiales. Al final de los noventa, las películas Cronos (1993) y Mimic (1997) se encargaron de ponerle a Del Toro la etiqueta de promesa. Nadie, quizá ni siquiera el Gordo, se imaginaba que los dosmiles le traerían la consolidación como uno de los directores de cine más reconocidos a nivel internacional.
Después de las buenas críticas que tuvo con Cronos, Guillermo del Toro (Guadalajara, 1964) decidió probar suerte fuera de México, dejando como una de sus herencias la entonces Muestra de Cine Mexicano. Así fue que realizó Mimic, su primera producción en Estados Unidos. La consigna era clara: para desarrollar sus proyectos personales —como Cronos— debía filmar cintas que fueran un éxito en taquilla y sacarles el mayor jugo posible —como Mimic. Con esa combinación como cimiento, su filmografía comenzó a crecer: en 2001 llegó El espinazo del diablo, seguida por Blade II. Cuando en 2004 realizó Hellboy, una cosa estaba clara: había encontrado la fórmula para que sus filmes personales se convirtieran, también, en megaproducciones. El clímax llegó en 2006: el estreno de El laberinto del fauno catapultó al cineasta tapatío a las grandes ligas. La cinta obtuvo tres de los seis premios Oscar a los que estuvo nominada en 2007, además de un racimo de galardones en diferentes festivales alrededor del mundo.
En ese memorable 2007 Del Toro regresó a Guadalajara. Se topó, de entrada, con dos noticias: la primera que su Muestra de Cine era ya un Festival Internacional —“un festival que ha sufrido una mutación gigantesca. Ahora es como Godzilla”, dijo en ese entonces. La segunda, que éste había creado un premio y, en su primera edición, él lo había ganado: durante la inauguración de es festival Del Toro fue reconocido con el Premio Guadalajara. “Los premios son como el viagra: significan que te estás volviendo viejo”, señaló.
El éxito del Gordo de Santa Tere se combinó con la buena racha de Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu. Los tres, juntos y con éxitos internacionales como respaldo, alzaron la voz para exigir más apoyos para el cine mexicano. Y fueron escuchados: el artículo 226 de la Ley del Impuesto sobre la Renta fue modificada para dar mayores estímulos a la producción cinematográfica. La unión con sus colegas colaboró, además, para que Del Toro consolidara otra de sus facetas: la de productor. Su nombre se coló en producciones como El orfanato, Cosas insignificantes y Rudo y Cursi, entre muchas otras. En el ocaso del decenio, Del Toro decidió mostrar otra faceta: debutó como novelista. Nocturna, su primera novela co-escrita con Chuck Hogan, apareció para sacar al mito del vampiro de una ola vampírica metrosexual y edulcorada. Las buenas críticas hicieron su aparición.
El final de 2009 deja al Gordo con muchas puertas abiertas: como director, tiene en sus manos la adaptación de El hobbit y Frankenstein; como novelista, están por venir las dos entregas restantes de su Trilogía de la Oscuridad. Si los noventa se fueron dejando a Del Toro como promesa, los primeros diez años lo dejan como una figura consolidada que, afortunadamente, todavía tiene mucho qué decir.
Guadalajara/Édgar Velasco
Un pastor de las tempestades

Jorge Vergara. Empresario.
Vergara aseguró que haría de Chivas "el mejor equipo del mundo". Los altibajos de sus acciones no le restan popularidad al Rebaño.
La historia del Club Guadalajara en la reciente década puede marcarse antes y después de Jorge Carlos Vergara Madrigal [Guadalajara, Jalisco, 3 de marzo de 1955]. Pero también en la vida del empresario hay un antes y un después de Chivas.
En 2000, el equipo de futbol de Primera División de Chivas era arrendado por el empresario Salvador Martínez Garza, quien para entonces ya atravesaba por una seria crisis económica en su compañía de lubricantes y aceites, por lo cual su proyecto de entregar el plantel en 2003 a la administración de la Asociación Civil del Club Guadalajara estaba por adelantarse.
Mientras eso sucedía, Jorge Vergara destacaba como un exitoso hombre de negocios que ponía en alto a la corporación de productos alimenticios Omnilife. El nombre de Vergara comenzaba a escucharse no sólo en el ambiente empresarial, sino en el de la farándula al producir la cinta taquillera Y tu mamá también, que catapultó al estrellato a Gael García y Diego Luna.
En agosto de 2002, el mundo del futbol mexicano fue testigo de la aparición de Vergara con una propuesta que en ese entonces sonó descabellada: comprar a Chivas. Lo que causó más polémica fue el estilo para dar a conocer su oferta a través de desplegados en periódicos y constantes conferencias de prensa para desprestigiar al grupo de Francisco Cárdenas, quien era el presidente del Club Guadalajara Asociación Civil, y a su vez convencer a la mayoría de 200 socios para que le vendieran sus acciones.
Vergara aseguraba que haría de Chivas “el mejor equipo del mundo”, que traería “al mejor técnico del mundo” y agregando: “me importa un pepino si viene de la luna”.
Los aficionados rojiblancos, hartos de las campañas irregulares del Rebaño, se dejaron seducir por la personalidad extrovertida de Vergara, lo respaldaron en cada partido en el estadio Jalisco, y el 30 de octubre de 2002, en Asamblea, unos 140 asociados votaron a favor de transformar la Asociación Civil a Sociedad Anónima de Capital Variable, al ofrecerles 6 millones de pesos por su certificado de aportación.
Una vez con el control del equipo, sus filiales y todas las instalaciones del Club Guadalajara, Vergara le dio un giro radical a la imagen comercial y deportiva. Pese a que contrató a figuras como Adolfo Bautista, Salvador Carmona, Francisco Palencia, apostó más a la producción de jugadores de sus Fuerzas Básicas al percatarse del alto costo de los elementos foráneos.
Su momento culminante lo vivió en el Torneo de Apertura 2006 al conquistar para Chivas el título de Liga. Antes había alcanzado dos semifinales en Copa Libertadores.
El equipo regresó al protagonismo a través de un esquema que él llama “filosofía chiva”, que consiste en un juego ofensivo y espectacular. Sin embargo, Jorge Carlos ha demostrado en estos siete años ser poco tolerante a las malas rachas, por lo que durante su gestión han desfilado doce técnicos.
Uno de sus grandes legados será el Estadio Chiva, que aunque se ha retrasado su inauguración, está a punto de abrir sus puertas. El fin del primer decenio y el principio de otro, es para Vergara una nueva prueba para saber si puede recomponer el rumbo a través de sus decisiones polémicas, pero que nunca pasan inadvertidas.
De la lucha obrera a la vanguardia productiva

Jesús Torres Nuño. Secretario de la cooperativa Trabajadores Democráticos de Occidente.
Es la cabeza de un movimiento aleccionador para la vida laborarl de Jalisco y el país. No siempre los economicamente poderosos ganan.
Cerca de 600 obreros llanteros de la planta de Euzkadi en El Salto comenzaron y terminaron la década dando dos “lecciones” al sistema neoliberal. La primera, al ganar una huelga frente a una transnacional alemana, y la segunda al demostrar que un modelo cooperativo puede asociarse exitosamente con capital multinacional y mantener un esquema de respeto mutuo mientras establece marcas en los niveles de productividad.
Jesús Torres Nuño, ex secretario general del sindicato de Euzkadi, recuerda la historia de este movimiento obrero, partiendo del momento cuando Continental, la cuarta productora mundial de llantas y dueña de la planta de Euzkadi, trató de imponer nuevas condiciones para flexibilizar el contrato colectivo de trabajo, rechazado por los trabajadores al sentir que era un retroceso en sus derechos laborales.
Después de semanas de tensiones, Continental declaró de manera unilateral el cierre de la planta, con más de mil sindicalizados, el 16 de diciembre de 2001. En enero de 2002 los obreros estallan una huelga para contrarrestar la medida patronal, pero el gobierno federal la declara improcedente, siendo que “es un término que no existe en la ley laboral”. Pasaron dos años y medio hasta que finalmente el gobierno federal se “vio obligado por la Corte a reconocer la huelga como formalmente existente”.
Después de 1,141 días de lucha y movilizaciones, los obreros dieron un ejemplo de pelea por la dignidad al vencer el proceso legal, y la multinacional Continental dejó en sus manos 50 por ciento de la planta. Los obreros conformaron entonces la cooperativa Trabajadores Democráticos de Occidente (Tradoc) para administrar la mitad de la fábrica, en asociación con Llanti Systems, dueña del otro 50 por ciento, conformando un modelo de asociación inédito.
Con esta conformación, en febrero de 2005 la planta resurgió como el ave Fénix, ahora llamada Corporación de Occidente. Apenas tres meses después, los cooperativistas de Tradoc reanudaron la producción. Pero con el paso de los años se hizo evidente la necesidad de tecnología fresca que Llanti Systems no podía proveer. Entonces “hicimos una alianza estratégica con Cooper Tire, la novena productora mundial de llantas, y nos gustó el trato porque no nos trataban como simples trabajadores sino como socios estratégicos”, recuerda Torres Nuño, ahora secretario de Tradoc. La alianza se concretó en junio de 2008, y 42 por ciento de las acciones de la planta es ahora propiedad de la cooperativa, 38 por ciento es de Cooper Tire y Llanti Systems quedó con 20 por ciento.
En el último año y medio la asociación resultó ser un éxito, y los cooperativistas demostraron cómo los obreros pueden elevar la productividad al ser copropietarios de una empresa. “Cuando comenzó la alianza los niveles de producción eran de cinco mil llantas al día, cerramos 2009 haciendo casi diez mil, es un salto enorme, en ninguna de las muchas plantas de Cooper Tire en el mundo se ha dado este incremento de productividad”. Así, “hemos roto ese paradigma, cuando tenemos los obreros las formas de producción en nuestras manos podemos hacer maravillas. Este año de cierres de empresas y recortes de personal, no despedimos a ningún trabajador. La planta arrancó con 600 compañeros en 2005 y hoy ya tenemos 750”, recuerda Torres Nuño.
Tradoc no olvida su pasado de lucha obrera, y se ha vuelto un “polo de solidaridad” con otros movimientos similares, apoyando económicamente y con acompañamientos a los 460 obreros en huelga de Industrias Ocotlán, así como a los trabajadores de la vidride San Luis Potosí y a los mineros de Cananea. “La cooperativa juega un rol importante en un tema escabroso para el capital que es la solidaridad de clases”.
Guadalajara/Jesús Estrada Cortes









