2010, año ideal para sabotear
El Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución pueden ser una oportunidad irrepetible para los grupos subversivos de impactar más al público con ataques sorpresivos, indica el especialista.
Primero de enero, 2 de octubre, 20 de noviembre, 16 de septiembre, 2 de julio: para un grupo subversivo las fechas conmemorativas no sólo son un hito, sino una oportunidad irrepetible de grabar su muesca en el calendario y hacerse recordar en el futuro..
Las fechas especiales representan la oportunidad de revestir a un movimiento de un carácter mítico. Son, en resumen, un atractivo difícilmente resistible en la mente del extremista de derecha o izquierda, nacionalista o religioso, advierte Ely Karmon, consejero estratégico del Ministerio de Defensa de Israel e investigador del Instituto Internacional Antiterrorista de ese país.
En entrevista con MILENIO, Karmon, uno de los especialistas más respetados en violencia política, antiterrorismo y seguridad de Israel, sentencia que precisamente por ello, por su atractivo como fecha, 2010 —con el Bicentenario y el Centenario de la Independencia y la Revolución Mexicana en un solo año— debe ser tomado con toda la cautela posible por el gobierno mexicano.
“Dar un golpe en una fecha especial puede influir más en el imaginario colectivo, impactar más al público. Al mismo tiempo, envía un mensaje en torno a que se puede atacar al enemigo en una fecha especial para él, como en el Bicentenario o el Centenario. El grupo que da el golpe transforma una fiesta, una fecha especial, en una fecha de dolor”, señala.
Recién desembarcado de haber dado un curso de inteligencia y planeación estratégica a mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en Israel, Karmon —de visita en México—recorre la historia con algunos símiles de fechas especiales empleadas por grupos subversivos para maximizar su mensaje.
“Prácticamente todos los grupos terroristas o extremistas tienen un objetivo político. Utilizan fechas simbólicas, justamente por eso: porque son importantes, porque pueden lanzar un movimiento o un manifiesto estratégico en una fecha recordable o porque pueden hacer una acción de terrorismo”, indica.
—¿Cualquier golpe se magnifica en una fecha especial?
—Por supuesto.
Recuerda que, por ejemplo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional aprovechó el 1 de enero de 1994, día de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y supuesto acceso mexicano al primer mundo, como un punto de partida para su insurgencia que aun a la distancia es recordado claramente.
La graduación
Una fecha, considera el israelí, puede también representar una especie de graduación, un umbral que permite a un grupo extremista transitar de sus inicios a un estado más organizado, a convertirse en una verdadera amenaza.
“La cuestión es si hay grupos en México tanto de extrema izquierda como ultra nacionalistas que piensen que el año 2010 es el momento adecuado”, expuso Karmon.
“Si los hay, hay que pensar entonces si los que ya usan el terrorismo o la violencia de forma difusa pueden decidir aprovechar esa fecha para pasar a un estado más organizado”.
En ese sentido, recordó que en Alemania, en la década de los 70, un grupo de estudiantes radicales aprovechó el 2 de junio —aniversario de la muerte de un compañero— para lanzar un movimiento que terminó transformándose en una agrupación terrorista.
—¿Qué valor puede tener para un grupo subversivo o extremista una fecha histórica como el año 2010?
—Tiene el valor simbólico de tener mayor impacto en el público. El simbolismo de querer convencer. Puede ser un simbolismo nacionalista o puede ser un simbolismo casi religioso. Algunos grupos musulmanes, por ejemplo, lanzan ataques en el Ramadán, un periodo muy santo para ellos. O puede ser un simbolismo ideológico. Los neo nazis hacen acciones violentas en la fecha del nacimiento de Hitler, el 18 de abril.
México, blanco suave
Ely Karmon, quien también ha sido asesor de la Organización de Naciones Unidas en temas de crimen organizado, sostiene que en la guerra global contra el terrorismo México se ha convertido en el “blanco suave” en la armadura de Estados Unidos.
Planteó que en caso de un conflicto en Oriente Medio entre occidente e Irán, México puede salir mal parado.
“Es claro que México en el caso de un conflicto armado o de acciones muy severas contra Irán, que provoquen una reacción fuerte de Teherán, puede ser utilizado justamente para atacar a Estados Unidos, porque es lo que nosotros llamamos “la panza blanda” estadunidense, una región más fácil de penetrar”, agregó el especialista israelí.









