Hacer cine en México, un orgullo: Felipe Cazals
Dentro de las actividades del Festival Artístico Coahuila 2009, el cineasta mexicano Felipe Cazals compartió con los laguneros algunas ideas sobre el Séptimo Arte.
El cine mexicano, para Felipe Cazals, no es un quehacer, es un orgullo. Foto : Manuel Guadarrama
Torreón • El cine mexicano, para Felipe Cazals, no es un quehacer, es un orgullo, que tal vez para algunos creadores o espectadores, pudiera resultar magullado, como el lo llamara, pero al final de cuentas, “siempre será un orgullo”.
De esta manera comenzó la plática que preparó para los laguneros el cineasta reconocido nacional y mundialmente, en el marco de las actividades programadas en el Festival Artístico Coahuila 2009.
Entre los puntos que abordó durante su charla, fue que los nuevos creadores tienen dificultades para presentar sus trabajos y sólo a través de ellos son juzgados, sin darles la oportunidad de mostrar una secuencia de sus obras.
“Hay que esperar por lo menos de tres a cuatro producciones para saber si es un cineasta de verdad o si sólo esta perdiendo el tiempo”.
En la antigüedad, señala, las funciones que se veían en el cine, eran dobles.
Una era destinada para el cine mexicano y otra más para una cinta extranjera.
El público, dice, exigía el tener por lo menos un trabajo nacional y de no ser así, no asistía o bien, reclamaba, afirma.
“Ahora, el pueblo mexicano es muy pasivo, no reclama su propia producción y es de esta manera que cada vez más perdemos terreno en las salas de cine”.
Para Cazals, productor del filme “Digna, hasta el último aliento”, las producciones que se realizan en Estados Unidos, no dejan nada a quienes las presencian, para él, son sólo un pasatiempo.
“Ahora ya no vamos al cine como conocedores sino como consumidores, no reclamamos nuestra propia expresión”.
Se debe de reconocer esta tarea, señala, tal como se reconoce la pintura, la música y la escultura.
Si quienes observan las películas mexicanas fueran exigentes, manifiesta, las producciones serían mejores de lo que son ahora.
“En nuestra generación, se hacían películas en donde se reflejaba a México, distinto, pero verdadero en sus géneros”.
Ahora no sólo basta con saber que el público no las ve, sino que necesitamos saber por qué no las ven.
“Porque sabemos de sobra que no todo el cine es bueno, eso es evidente, pero tenemos que ir más allá de esta razón”.
Considera Cazals que no es un simple rechazo hacia las producciones mexicanas, sino un desentendimiento.
La pregunta entonces, para este creador, es si las cintas han dejado de ser el testimonio de su tiempo.
“Los documentales recorren el mundo entero, salvo en las salas mexicanas.
¿Qué es lo que pasa?. Esto es por lo que me interesó venir a esta plática, para preguntarles a ustedes y tener un intercambio al respecto”.
Fue así que la dinámica de la charla, tomó otro rumbo.
El público tuvo la oportunidad para contestar las incógnitas que no ha podido resolver.
Las interrogantes qué opinan, qué falta, son sólo algunas de los enigmas que ha pretendido conocer a fondo. “Creo que no se están dirigiendo a la clase social debido a la catástrofe en la que vivimos, porque nosotros sabíamos a quienes íbamos a presentar nuestros proyectos”.
Los asistentes, trataron de dejar sobre la mesa sus puntos de vista y entre ellos, se pudo observar la inconformidad por los temas que se retratan así como la distribución que se hace en los complejos de cine, en donde se selecciona lo que se va a ver.
La cuestión económica, fue otro de los factores que se hizo presente y una combinación de estas cuestiones, aclaró un poco la mente del productor que ahora conoce a los laguneros a través de cómo ven el cine desde esta región.
El Autor
* Felipe Cazals Siena nació en Guatari, Francia el 28 de julio de 1937 pero fue registrado en Zapopan, Jalisco. Cuenta con una extensa lista de películas que han sido galardonadas en el extranjero.
* El primer largometraje de Felipe Cazals fue Emiliano Zapata, en 1970. Su cinta “Digna, hasta el último aliento” fue sobre la muerte de la activista social Digna Ochoa e inauguró la 54 Muestra de Cine de Berlin
* En 2009, Cazals inicia el rodaje de Chicogrande durante ocho semanas en la Sierra de Durango, con Alejandro Calva interpretando al general revolucionario Pancho Villa. Calva estará acompañado por Damián Alcazar.



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