Ébano sobre yacimientos de petróleo
El primer indicio de la existencia una vez más del oro negro fue en abril del 2008 sobre la calle Vicente Guerrero de la colonia Tulipanes, en donde empezó a brotar de la cinta asfáltica y de la banqueta. Archivo de Cobertura especial, aquí.
Edward Laurence Doheny en el primer pozo, acompañado por los trabajadores ebanenses. Cortesía
Ébano.- Ébano se encuentra asentado en una mina de oro negro, de sus calles y terracerías brota el petróleo al parecer como hace más de 100 años, en donde se decía que presuntamente un gringo se aprovechó y se hizo millonario al explotar esta riqueza, el cual además se apropió de las tierras como un cacique, hoy pareciera que la historia se repite, ningún mexicano ha explotado aún estos nuevos yacimientos y la misma gente de la ciudad se molesta por este producto, ojalá no estén esperando que gente extranjera vuelva a expropiar un petróleo que le pertenece a los mexicanos, aunque ya están aquí los coreanos perforando para llevarse este producto.
Si las empresas extranjeras tratan de perforar y aprovecharse de este producto, de qué sirvió la expropiación petrolera que realizaron los mexicanos con el ex Presidente de la República, Lázaro Cárdenas del Río.
Según la historia señala que el petróleo brotaba de la tierra en Ébano, la cual aún no había sido nombrada como tal, sólo se le decía así, por un árbol al que llamaban “El Ébano” en donde la gente se detenía a descansar y se encontraba a un costado de las vías del ferrocarril.
Se comentaba que en aquel entonces en esta ciudad las personas no se podía sembrar o tener animales, ya que por todos lados había un producto negro y pegajoso, algunos los utilizaban como remedio casero.
Hoy, en Ébano, en pleno siglo XXI, vuelve a tener una señal de que aún se encuentra asentado un enorme yacimiento de petróleo como hace muchos años, ya que de sus calles otra vez brota el oro negro y hasta el momento ninguna empresa petrolera mexicana ha tenido al parecer el interés que debiera ante estas emanaciones.
Líderes sociales de esta ciudad como Arnulfo Pérez, Gregorio Carranco, Vicente Julián entre otros más señalaron que llegó al municipio una empresa petrolera DS, pero sólo ha traído personas extranjeras, como coreanos, esto al parecer es un retraso de 100 años.
Mencionaron que si está brotando el petróleo una vez más de la tierra, quiere decir que existen yacimientos que aún no han sido explotados. Se refirieron los líderes que hoy la historia se repite, de las calles emana el petróleo y los coreanos quieren perforar para extraer el producto.
De acuerdo a los datos proporcionados por el Departamento de Protección Civil, el primer indicio que se vio de la existencia una vez más del oro negro fue en abril del 2008, ocurrió sobre la calle Vicente Guerrero de la colonia Tulipanes frente al banco, en donde empezó a brotar de la cinta asfáltica y de la banqueta el petróleo.
Un llamado de emergencia ocurrió el pasado mes de mayo del 2008, ya que se reportaba que en la escuela Primaria Artículo 123 había emanaciones y explosiones de gases de los antiguos pozos, que habían sido sellados porque según estaban secos.
El petróleo continuó saliendo del suelo, en septiembre de este año en el ejido que conduce a la Laguna Chica, en la calle principal, una nueva emanación de petróleo, los vecinos acudieron para solicitar ayuda y en octubre en el ejido La Marland en un rancho volvió a brotar, pero ya se está haciendo un enorme lago de este oro negro.
Historia del petróleo inicia en el año 1890
Edward Laurence Doheny se enteró que todo el lugar estaba lleno de riqueza y empezó a adquirir propiedades en Ébano para explotarla.
Hace más de 150 años existía un paraje de la Huasteca Potosina, al pie de las vías del ferrocarril, no se le había dado ningún nombre, sólo se sabía que de sus calles emanaba un líquido pegajoso que nadie querría, porque no les permitía sembrar o tener ganado y años después a ese lugar se le conoció como la ciudad de Ébano.
Un cronista de nombre Noé Cortés Jiménez, profesor y quien reunió mucha evidencia sobre el inicio de Ébano y de la historia del petróleo contó que esta zona de la Huasteca se encuentra ubicada en la llanura costera del Golfo, con pendientes que van de suaves a planas, no existen plegamientos orográficos de importancia, solamente 3 montículos los cuales fueron denominados como el “Cerro de la Dicha”, “Cerro de la Pez” y “Cerro de Auza”.
Nuestra historia del petróleo comienza en el año 1890 cuando se inauguró el ferrocarril en el estado de San Luis Potosí, esto dio inicio a la explotación del petróleo en la ciudad de Ébano.
El profesor cuenta la historia del petróleo en Ébano, que todo comenzó cuando el tren empezó a pasar por la ciudad.
Señaló que el tren al pasar por el paraje de la Huasteca detenía su marcha para reposar en un árbol al que llamaban Ébano, ahí había una mujer que preparaba alimentos, esto se hizo costumbre por lo que el lugar se le llamo Ébano y ahí se hizo la parada obligatoria del ferrocarril, cuando se iba a hacer en la Zona Cuartel.
Noé Cortés dijo que el conductor del tren le platicó a un extranjero de nombre Edward Laurence Doheny que en un paraje debajo de un árbol llamado Ébano, al pie de las vías existía un líquido pegajoso, de color negro y que se podía utilizar como combustible para la locomotora.
Fue así que llegó el extranjero al parejo y empezó a explorar el lugar, sus conocimientos le dieron la capacidad de entender que todo el lugar estaba lleno de riqueza y que nadie de sus pobladores se había dado cuenta, por lo que se retiró sin decir nada del lugar.
Este extranjero regresó y empezó a adquirir propiedades que estuvieran llenas de este producto.
Menciona la historia que la primera compra que hizo el extranjero fue con Mariano Arguinzoniz residente de Ébano el cual vendió la hacienda del Tulillo en 300 mil pesos, comentando posteriormente Don Mariano, que al fin se había desecho de la hacienda que no servía para nada, pues estaba hundida en un lodo pegajoso.
En el año de 1901 se encuentra el primer pozo, pero no fue hasta el día 3 de abril de 1904, que brotó el petróleo como un verdadero yacimiento, a este primer pozo, se le llamó “Pez No. 1” el cual estaba cerca del Cerro de La Dicha.
No fue hasta el año de 1903 que se establece la primera refinería de asfalto en Ébano, estaba ubicada en lo que fue el Cuartel Militar, hoy Centro de Maestros Profra. María Modesta González González, esta refinería funcionó hasta 1913 y de ahí salió el material para pavimentar las principales ciudades del país como Tampico, México, Monterrey, Puebla, Guadalajara y Morelia además ciudades de E.U. como San Francisco y Nueva York, más nunca se menciona algún beneficio para Ébano, en 1904 se trazó la primera calle se llama: Constitución, su nombre original fue “Ancha”.
En 1906 se inaugura una pequeña escuela en el lugar hoy llamado “Barrio Chino”, el maestro fue Adolfo Cordero Ocampo, en esta escuela conocieron las primeras letras los hermanos Ortiz, los Cuevas, los López, los Banda, los Lee, Juan Rocha, los Chong, los Zamora y otros.
En peligro de incendios ante emanación
El municipio de Ébano está en un peligro inminente, ante la emanación del petróleo que se han registrado en diferentes puntos de la ciudad, las cuales si no son atendidos de inmediato alguna persona pudiera ocasionar un incendio y en la actualidad no existe suficiente agua o personal capacitado para controlar un siniestro tan grande, además de que existe una contaminación al medio ambiente.
Lo anterior fue dado a conocer por José Olegario Rivas Govea quien es jubilado de Pemex y el cual se desmpeñaba como perforador de pozos petroleros.
Dijo el entrevistado que las emanaciones que se han registrado son debido a que existen nuevos yacimientos, y que si no son atendidos de inmediato, podrían ocasionar un daño a la ecología, ya que el producto que sale es aceite y éste es contaminante, por lo que la flora no vuelve a crecer.
Además los animales que se alimentan de las plantas o caen al chapapote pierden la vida y esto haría imposible sembrar o tener animales.
Mencionó que también se podría ocasionar un enorme incendio si alguien por descuido arroja una colilla de cigarro o prende fuego cerca y en la actualidad, Ébano no tiene agua suficiente para atacar esta clase de siniestros.
Eleazar Zúñiga









