Muere Santiago Carrillo, líder comunista de España
Santiago Carillo, dirigente republicano durante la Guerra Civil y exiliado por 38 años, murió hoy en su domicilio, mientras dormía, informaron sus familiares.
Santiago Carrillo, el 20 de noviembre de 2010, durante una entrevista en su casa en Madrid.
Madrid • El líder histórico del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo, murió a los 97 años de edad, según informaron fuentes familiares.
Carillo, considerado uno de los artífices de la Transición española a la democracia después de permanecer 38 años en el exilio tras la guerra civil (1936-1939) y la posterior dictadura del general Francisco Franco, murió en su domicilio, mientras dormía, según explicó el diario El País en su versión en línea.
El ex dirigente del PCE había sufrido en la última semana un empeoramiento en su estado de salud, después de que en meses tuviera que ser ingresado en centros sanitarios en diversas ocasiones. La última vez fue en julio, cuando estuvo varios días en observación en un hospital de la capital española por un problema de riego sanguíneo.
El actual secretario general del Partido Comunista de España, José Luis Centella, saludó la memoria de un dirigente "histórico" al anunciar en la radio el fallecimiento de quien fuera un joven dirigente republicano durante la Guerra Civil y quien estuvo exiliado en Francia casi 40 años a causa de la dictadura franquista.
Nacido el 18 de marzo de 1915 e hijo de un dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se inició a los 13 años en la política. Abandonó el PCE en 1984, aunque siguió concediendo entrevistas y manifestando sus posiciones políticas.
Durante la Guerra Civil española fue delegado de Orden Público en Madrid y en 1939, al final de la contienda, comenzó un largo exilio que le llevó a la extinta Unión Soviética, EU, Argentina, México, Argelia y Francia
Regresó clandestinamente a España en 1976, un año antes de que fuera legalizado el PCE, al que se había afiliado en julio de 1936, y por el que fue elegido diputado en 1977, en las primeras elecciones de la época democrática, y luego reelegido en 1979 y 1982.
Durante su etapa como delegado de Orden Público y miembro de la Junta de Defensa de Madrid (1936) se le responsabilizó de la matanza de militares sublevados en la localidad madrileña de Paracuellos del Jarama, aunque Carrillo siempre sostuvo que fue obra de descontrolados.
El histórico dirigente comunista, que abandonó el PCE en 1985, dedicó sus últimos años a escribir libros y artículos, y a dar conferencias.
Carrillo vivió el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y fue uno de los tres políticos, junto al entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y al vicepresidente, general Gutiérrez Mellado, que permaneció en su escaño, desobedeciendo las órdenes del coronel Antonio Tejero Molina a los diputados de que se tumbaran en el suelo del Parlamento tras el asalto.
Es considerado uno de los artífices de la Transición por su papel destacado como representante comunista en las negociaciones que se mantuvieron y en los llamados "pactos de la Moncloa", los acuerdos entre las fuerzas políticas españolas que trazaron la senda de la España democrática.








