CIDH denuncia “violación sistemática” en cárceles de AL
Hacinamiento en prisiones, el problema más grave.
Washington DC -Baltimore • La superpoblación, la corrupción y la falta de mecanismos de control y servicios básicos en las cárceles de América Latina fomentan una “violación sistemática” de los derechos humanos de los presos, denunció ayer la CIDH.
El primer informe sobre Personas Privadas de Libertad de 2011, publicado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), destaca que el hacinamiento es el problema más grave, que afecta a “la absoluta mayoría de los países de la región”.
Ese problema se encuentra detrás de muchas de las tragedias que se registran en las prisiones, como los incendios en Honduras, aunque la violencia entre reclusos es también otro factor importante, como en Venezuela.
Así, en Honduras el 14 de febrero murieron 360 reos y una mujer que visitaba a su marido en la Granja Penal de Comayagua (centro) y otros trece en el presidio de San Pedro Sula (norte), el 29 de marzo pasado, debido a incendios.
“La CIDH observa que un número importante de muertes de personas privadas de libertad en las cárceles de la región se producen como resultado de la falta de prevención y atención oportuna de las autoridades”, detalla el informe de 245 páginas del organismo adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA) .
El documento alerta también sobre los altos índices de violencia carcelaria, como en Venezuela, donde los niveles llegan a ser “alarmantes” y desde 2005 hasta 2009 se registraron riñas y peleas que dejaron, por lo menos, mil 865 muertos y 4 mil 358 heridos.
En otros países como Colombia, México, Guatemala, Honduras, Bolivia o Paraguay, existen prisiones fuera del control efectivo de las autoridades en las que los presos se autogestionan.
La tortura está también presente con fines de investigación criminal en países como Brasil, Ecuador, México y Paraguay, denuncia la Comisión, que no obstante expone al penal militar estadunidense en Guantánamo, (en territorio ocupado de Cuba), como el “ejemplo paradigmático”.
El informe de la CIDH subraya que es “imposible cualquier expectativa de rehabilitación personal y readaptación en sistemas penitenciarios en los que existen patrones sistemáticos de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes contra los reclusos por parte de las propias autoridades”, hechos —dice— que se registran en la mayoría de los países de la región.








