Ministros de la UE se enfocan en la unión bancaria
La directora general del FMI, Christine Lagarde, ha instado a la zona euro a canalizar ayuda directamente a los bancos en problemas en lugar de a través de los gobiernos, pero Alemania y otros se opusieron a préstamos directos de este tipo.
De izq. a der. Mariano Rajoy, primer ministro español; Francois Hollande, presidente de Francia; Mario Monti, primer ministro de Italia y Angela Merkel canciller de Alemania.
Luxemburgo • Los ministros de Finanzas europeos examinaron este viernes formas de fortalecer sus sectores bancarios y romper el lazo entre los bancos en problemas y sus países endeudados, con el afectado sistema bancario español encabezando sus preocupaciones.
La directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha instado a la zona euro a canalizar ayuda directamente a los bancos en problemas en lugar de a través de los gobiernos, pero Alemania y otros se opusieron a préstamos directos de este tipo, que no son posibles bajo las reglas actuales.
La discusión es parte de un debate más amplio sobre cómo la Unión Europea puede avanzar hacia una "unión bancaria", incluyendo un esquema paneuropeo de garantías de depósitos y un fondo para resolver los problemas de los bancos, para intentar controlar la crisis de deuda soberana, que lleva dos años y medio.
Lagarde dijo el jueves que permitir que un esquema de rescate de la zona euro, el Mecanismo de Estabilidad Europea, ayude a prestamistas afectados directamente en lugar de por medio de un programa de ayuda a un Gobierno, haría que los problemas de los bancos no exacerben las dificultades de los países.
"El proceso de formar una unión bancaria ha comenzado", dijo Luis de Guindos, el ministro de Economía español, agregando que una posibilidad de ese tipo podría abrirse para España, que está lista para recibir hasta 100 mil millones de euros (126 mil millones de dólares) de ayuda de la zona euro para sus afectados bancos.
"Pienso que (una recapitalización directa de los bancos) es una posibilidad", dijo a periodistas. "Es uno de los elementos fundamentales para romper el lazo entre el riesgo bancario y el riesgo soberano", agregó.
A lo largo de la crisis, los países en la zona euro han sido dejados para resolver los problemas de sus bancos por sí mismos. Para los que la carga fue demasiado pesada, como Irlanda, el gobierno recibió ayuda del FMI y la UE para hacerlo.
Pero después de años en crisis, los problemas de los bancos no muestran señales de aplacarse y los líderes europeos están presionados para formar un frente común para proteger a los prestamistas en lugar de dejar a los países que lidien con esos problemas solos.
En una cumbre en Bruselas la semana próxima, los líderes de la UE examinarán el establecimiento de una unión bancaria que prevé un único supervisor para los bancos grandes, un fondo para reducir a los prestamistas internacionales en problemas y un esquema de garantías de depósitos para proteger a los ahorristas.
"Lazo venoso"
Para esto es central la idea de que los países más fuertes en la zona euro como Alemania están detrás en última instancia de los prestamistas de los países demasiado débiles para manejarlo solos, aunque Berlín no quiere que se tomen pasos de este tipo en el corto plazo porque se opone a cargar con cualquier responsabilidad por otros países.
"Necesitamos romper el lazo venenoso entre (Estados)soberanos y bancos", dijo un diplomático de la UE cercano a las discusiones. "Se trata de solidaridad. No puede ocurrir de la noche a la mañana. Es un tema difícil", agregó.
Una unión bancaria también es polémica porque probablemente cambie el poder desde los reguladores nacionales a una autoridad mayor, como el Banco Central Europeo (BCE).
Una de las mayores divisiones en el debate sobre esa unión es si aplicará sólo a los países en la zona euro o a los 27 Estados miembros de la Unión Europea.
Gran Bretaña ha dicho que no se unirá a un esquema de este tipo, el cual considera que debería estar limitado al área de la moneda única.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, quiere que la unión se aplique a todos los países debido a las preocupaciones de que reducirla podrían minar el mercado único del bloque sin fronteras.
Michel Barnier, el comisario de la UE a cargo de la regulación financiera, asistirá a la reunión del viernes para volver a pedir a todos los países que se unan.
Alemania abandonó los esfuerzos para acordar la introducción de un impuesto a las transacciones financieras en toda la Unión Europea en una reunión el viernes y en cambio presionará para que un pequeño grupo de países apliquen un arancel.
Al embarcarse en este camino, el gobierno alemán espera aliviar las demandas de la oposición en el Parlamento, de acordar el impuesto a cambio de apoyar la aprobación del fondo de rescate de la eurozona, el MEDE.
Hablando con sus homólogos en la UE, el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schaeuble dijo que aceptaba que no iba a haber acuerdo entre todos los miembros del bloque y que ahora intentará construir un grupo reducido.
"Mi impresión es que un número de Estados miembros respaldan fuertemente la propuesta de un Impuesto a las Transacciones Financieras en principio", aseguró durante una parte de la reunión que fue transmitida públicamente. "Deberíamos probarlo", añadió.









