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Suspenden a ocho policías por robo de cuerpos en Barrio Antiguo

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El alcalde Fernando Larrazabal aseguró que ya se encuentran bajo investigación para determinar si tuvieron relación con el hecho ocurrido afuera del “Café Iguana” y en caso de ser así serán dados de baja de la corporación.

Monterrey, NL • El alcalde de Monterrey dio a conocer la suspensión e inicio de investigación interna a por lo menos ocho policías que presuntamente permitieron el robo de los cuerpos de tres de las cuatro personas asesinadas la madrugada de este domingo en el barrio antiguo.

Fernando Larrazabal Bretón indicó que ya fue abierto un expediente por parte de Asuntos Internos del municipio a fin de que se investigue a los elementos por "omisión de acciones" y de ser comprobado serán dados de baja inmediatamente de la corporación e incluso denunciados penalmente.

El edil regiomontano informó que para ello se utilizará la información registrada por los GPS de los uniformes de los elementos y de las patrullas asignadas al evento en el que cuatro personas fueron asesinadas afuera del bar denominado "Café Iguana."

Punto aparte, indicó que ya hay una investigación abierta por la Procuraduría de Justicia del Estado, a quienes apoyarán entregándoles la información que se desprenda de la investigación del municipio.

Fue cerca de las 0:20 de este domingo cuando hombres armados a bordo de dos camionetas de lujo dispararon contra de las cuatro personas que se encontraban afuera del citado bar, y pese al arribo de al menos seis patrullas de la policía de Monterrey, un comando armado llegó y se llevó los cuerpos de 3 de las cuatro víctimas.

Ejecutan a cuatro

Minutos de pánico y terror se vivieron en el barrio antiguo, cuando varias ráfagas de armas cortas y de alto poder fueron accionadas afuera del negocio denominado “Café Iguana”.

Fue alrededor de las 00:20 horas cuando un grupo de personas armadas que viajaban a bordo de una camioneta de lujo, dispararon en contra de las personas que se encontraban afuera del negocio ubicado sobre la calle Diego de Montemayor entre Padre Mier y Morelos para después darse a la fuga.

Los gritos y el pánico se apoderaron de las personas que se encontraban tanto en el interior del negocio, como de los que se encontraban caminando por la zona.

De inmediato el negocio fue cerrado por los empleados y solicitaron el apoyo de una ambulancia de la Cruz Roja Metropolitana, quienes al llegar se percataron que los cuerpos de los cuatro jóvenes no presentaban signos vitales.

Sobre la banqueta se encontraban tres personas con lesiones producidas por las balas que fueron disparadas.

En el pavimento quedaron esparcidos los casquillos de diferentes calibres, mientras que en la fachada quedaron las huellas del ataque perpetrado en contra de los cuatro jóvenes.

Tres de las víctimas quedaron sobre el pavimento, mientras que el cuarto que portaba una camiseta que lo identificaba como personal de seguridad de este negocio quedó sobre la banqueta cerca de unas escalinatas.

Cuando el personal médico atendía a los lesionados, un grito irrumpió en la zona indicando que uno de los cuerpos que estaba tapado con la sábana azul se estaba moviendo.

Rápidamente los socorristas se avocaron a darle la atención, pero al momento que intentaban darle los primeros auxilios, la gente que se encontraba observando lo ocurrido comenzó a correr, ya que un grupo de personas arribó al lugar para recoger los cuerpos de las víctimas.

De inmediato todas las personas huyeron despavoridas, mientras que los demás negocios comenzaron a cerrar sus puertas, sin dejar salir a nadie de los locales como medida de seguridad.

Luego de varios minutos arribaron al lugar unidades del Ejército Mexicano y de la Agencia Estatal de Investigaciones, quienes solo encontraron en el lugar de los hechos al cuerpo del guardia de seguridad, el cual fue levantado por el personal del servicio médico forense y llevado sin ser identificado a las instalaciones del anfiteatro del Hospital Universitario.