“Más humana, la modificación del seguro de vida a policías”: Anavel Fernández

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En su calidad de presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del cabildo, la edil afirmó que al margen del dolor que representa una pérdida humana, otorgar una pensión vitalicia a futuros deudos resulta confiable al seguir gozando de un sueldo, prestaciones médicas y otros beneficios.

Gómez Palacio, Durango • La regidora Anavel Fernández, consideró de más humana, sensible y acertada la decisión del Ayuntamiento en la modificación de esquema de prestaciones del Seguro de Vida de los policías, luego que por una postura comercial y faltante de ética los bancos elevaron las primas en forma indiscriminada.

En su calidad de presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del cabildo, la edil afirmó que al margen del dolor que representa una pérdida humana, otorgar una pensión vitalicia a futuros deudos resulta confiable al seguir gozando de un sueldo, prestaciones médicas y otros beneficios como becas de educación para los hijos, teniendo una cara más humana.

No obstante, demandó que ahora dichas modificaciones en el esquema de Seguro de Vida se difundan entre los 500 elementos de la Secretaría de Protección y Vialidad a fin de darles tranquilidad de que esa “rasurada” del seguro queda compensada con estas otras ventajas de la pensión vitalicia, al menos hasta que inicie la nueva administración y determine su continuidad.

Afirmó que la reducción del seguro de vida al 50 por ciento de su valor original tiene una justificación, partiendo del alza anunciada por el alcalde al pasar de 2.5 a 14 millones de pesos, pero por otro exhibe la falta de ética de empresas aseguradoras que sólo ofrecen sus productos cuando les conviene, pero cuando les toca pagar cancelan el servicio o ponen condicionantes, como sucede con Banorte.

Expresó que el otorgamiento de una pensión ofrece, en la mayor parte de los casos, una mayor certidumbre, ya que al carecer las familias de una cultura real del ahorro, no existe un aprovechamiento sustentado al hacer compras superfluas como vehículos del año y otros, lo mismo que son acosadas por familiares para pedirles dinero prestado, entre otros, por lo que al poco tiempo desaparece ese beneficio.