Playas ya no son de los mexicanos: STAUdeG

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Según las estadísticas más recientes de la Semarnat, 82 por ciento del litoral de Jalisco está concesionado en manos privadas, lo que en los hechos ha provocado que las playas tengan el acceso cerrado a los visitantes (Público, 16 de agosto de 2010).

Guadalajara • - La situación que vive la playa de Tenacatita, en el municipio de La Huerta, donde los campesinos, ejidatarios y comerciantes fueron desalojados por policías estatales, es sólo un “botón de muestra” de lo que sucede en toda la costa de Jalisco, que está siendo víctima de la “ambición desmedida” y donde la privatización de los terrenos está creciendo de manera acelerada, opinó Roberto López González, ex diputado y actual líder del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara (STAUdeG).

“Arrebatándole las tierras a los campesinos no se va a lograr el desarrollo de Jalisco y, efectivamente, lo único que están haciendo son desarrollos turísticos privatizando las playas. Es una mentira hoy en día que las playas son de los mexicanos, de los jaliscienses, no”, opinó el académico, en entrevista posterior al mitin en apoyo a los vecinos de Tenacatita en el que participó.

Según las estadísticas más recientes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), 82 por ciento del litoral de Jalisco está concesionado en manos privadas, lo que en los hechos ha provocado que las playas tengan el acceso cerrado a los visitantes (Público, 16 de agosto de 2010).

Comentó que cuando fue diputado se dio cuenta de la gran cantidad de playas en Jalisco que despiertan la ambición de los desarrolladores y que hoy, a muchas de ellas, sólo se puede llegar por los causes de los ríos y arroyos, pues no hay calles de acceso para la gente: “Todas las playas han sido apropiadas por los desarrolladores turísticos, y esto me parece un despojo no sólo al patrimonio de los ejidatarios, sino al patrimonio de todos los mexicanos”.

Todo esto, dijo, se hace en “aras de un desarrollo mal entendido” y basado en una “política errática” que en lugar de favorecer a los ejidatarios, dándoles los elementos económicos para su crecimiento, se favorece a la “gente que tiene mucho dinero y que les garantice ir en el negocio inmobiliario”.

“¿Desarrollo para quién?, para que vengan a disfrutar de la playa los extranjeros, para que se enriquezcan los bolsillos de unos pocos, para que se degrade el medio ambiente”.

Sobre los campesinos que están vendiendo sus tierras, opinó que son “ingenuos” y que lo hacen porque “no les queda otra”, pues saben que de alguna manera van a ser despojados.