“Las mayorías ficticias engañan a la gente”: Mariana Gómez del Campo

Política •

La batalla sigue, hoy desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, donde la joven política mexicana se propone fortalecer a su grupo parlamentario.

El Partido Acción Nacional cobró presencia en zonas del Distrito Federal donde antes no figuraba, pero lo hizo gracias al trabajo de vinculación con la ciudadanía y por abanderar causas relevantes para la población de la capital del país, señala Mariana Gómez del Campo.

Al hacer un balance de su gestión como presidenta de Acción Nacional en el DF, cargo que desempeñó hasta enero del presente año, admite que dieron la batalla y la reforzarán, pues confía en que su partido ganará la ciudad en 2012.

“Logramos refrendar el triunfo en dos delegaciones ya gobernadas por el PAN, Miguel Hidalgo y Benito Juárez; ganamos Cuajimalpa; pasamos de cuatro a nueve distritos locales, de dos a seis federales, por lo tanto, los resultados fueron positivos”.

La batalla sigue, hoy desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, donde la joven política mexicana se propone fortalecer a su grupo parlamentario. En ese espacio legislativo lo mismo confronta el “mayoriteo” perredista que la formación “mayorías ficticias que engañan a la gente”, acusa.

–¿Cómo ha sido tu experiencia en la Asamblea Legislativa?

“Esta Asamblea Legislativa arranca sin una mayoría. Conforme van pasando los días el PRD busca obtener esta mayoría absoluta llevándose diputados de otros grupos parlamentarios. No comparto que las cosas se hagan de esta manera porque se convierten en mayorías ficticias, mayorías construidas, mayorías que están engañando a la gente”.

Explica que si la gente votó otro partido y luego el diputado electo se incorpora al PRD es “un engaño para los ciudadanos, sobre todo porque no es un asunto de convicción, sino más bien es un asunto que, de la noche a la mañana, por beneficios personales que se puedan obtener, optas por sumarte a un partido político”.

Es el caso particular del grupo parlamentario del PRD, acusa Mariana Gómez del Campo, y asegura que la conformación de esas mayorías “no ayudan a la democracia en la Ciudad de México”.

RESPETO A LOS CIUDADANOS

Licenciada en Comunicación por la Universidad Anáhuac, destaca el respeto a los ciudadanos como fundamental, ya que si optan por uno u otro partido a través del voto, “esa parte hay que respetarla. No es lo mismo llegar en alianza a una candidatura común, que después de ser votado tomar la decisión de incorporarse a otro grupo parlamentario para tener mayores prerrogativas”.

Cuando deberían discutirse temas realmente importantes para la población, tuvo que confrontar esa práctica, la cual tiene muchos años de llevarse a cabo, dice, al referirse a su primera experiencia en la Asamblea Legislativa.

Los temas prioritarios para la población, como seguridad pública, procuración de justicia, medio ambiente, planes de desarrollo urbano, establecimientos mercantiles, son víctimas del “mayoriteo” perredista; es decir, se votan decisiones sin construir acuerdos con las otras fuerzas políticas.

El ejemplo más claro, señala, es el aumento a las tarifas del agua donde el PAN buscaba que cada hogar pagara lo justo y no se decidiera a partir de la diferencia de clases sociales, porque “peca tanto la señora de Benito Juárez que sale a regar con la manguera, como el señor de la delegación de Iztapalapa que lava dos microbuses”.

Acción Nacional peleó por acuerdos que beneficiaran a los capitalinos y se impulsara la conciencia sobre el uso racional del agua en todos los niveles sociales. “Lo mismo nos pasó con el presupuesto, damos la batalla en el debate pero no ganamos la votación”, apunta.

–¿Cuál es tu reto como coordinadora de la fracción del PAN en la Asamblea?

“Que logremos un grupo parlamentario fuerte, sólido, unido; un grupo en podamos arreglar las diferencias en casa y no a través de los medios de comunicación. Para mí es fundamental que logremos, primero, esa cohesión, para que después podamos estar siempre cerca de los capitalinos, ayudándolos en todo lo que podamos, ésa es una prioridad”.

Al terminar su periodo legislativo dice que le gustaría haber alcanzado no sólo más leyes, “sino leyes más eficientes y eficaces para el Distrito Federal, sobre todo digeribles para los ciudadanos, que verdaderamente se cumplan”.

LA LEGALIDAD, UNA PRIORIDAD

Otra de sus metas es que la legalidad se convierta en prioridad, lo cual se alcanzará “si todos los ciudadanos trabajamos y cumplimos la ley. Si hacemos lo que nos toca como ciudadanos vamos a tener, primero, mejor ciudadanía, y segundo, que la corrupción vaya disminuyendo”.

–¿Cómo es tu relación con la diputada Alejandra Barrales?

“Es una relación institucional, de respeto, de mucho diálogo, de tratar siempre de conciliar, de llegar acuerdos, y cuando no estamos de acuerdo lo discutimos”.

El trato con Alejandra Barrales, militante del Partido de la Revolución Democrática y presidenta de la Comisión de Gobierno de la Asamblea, anota, se sustenta en el diálogo para construir acuerdos que beneficien a los capitalinos.

“Para mí es muy valioso que dos mujeres podamos tener, en política, una buena relación, y sobre todo demostrar que podemos estar de acuerdo en temas y tomar decisiones juntas por el bien de la ciudad”.

Mariana Gómez del Campo comenta que en el trato ha sido importante exponer las diferencias, sin enojo ni molestias. “Porque si una se queda callada, empiezas a generar un mal ambiente, una mala convivencia”.

Desde su posición como grupo parlamentario opositor, “como segunda fuerza política en la ciudad, lo que a veces no vemos con buenos ojos es la parte del mayoriteo y muchas veces del agandalle”, reconoce la legisladora.

–¿Cuál es tu balance como presidenta del PAN en el Distrito Federal?

“Se hizo un esfuerzo muy importante. Logramos entrar en varias zonas de la ciudad en las que habíamos tenido poca presencia. Abanderamos diversas causas ciudadanas con la finalidad de, primero, legislar marchas, manifestaciones, plantones y bloqueos”.

El trabajo se hizo cerca de los ciudadanos, a través de la “vinculación social, de la penetración en el tejido social”, expone Mariana Gómez del Campo, al declarar que el padrón de miembro activos del PAN pasó de 20 mil a 90 mil adherentes.

Añade que también se logró la presentación de la primera iniciativa popular con las 120 mil firmas avaladas por el Instituto Electoral del Distrito Federal. “Éste es un esfuerzo ciudadano muy valioso, porque te das cuenta de que le gente sí tiene ganas de participar, pero hay que decirle cómo involucrarse y cómo formar parte de la toma de decisiones”.

CAUSAS ABANDERADAS

Temas como el predial, baches y marchas fueron algunas de las causas que abanderaron, resalta. “Estuvimos dando la batalla y lo seguimos haciendo. Pasamos de cuatro a nueve distritos locales, de dos a seis federales; por lo tanto, los resultados fueron positivos aunque siempre quisiéramos gobernar más distritos en la ciudad, representar más zonas en la ciudad en la Asamblea Legislativa, en el Congreso de la Unión, en las jefaturas delegacionales.

“Seguimos trabajando fuerte desde la Asamblea Legislativa, un brazo importantísimo para el presidente del partido, Obdulio Ávila. Estaremos trabajando con él porque estoy segura de que podemos ganar la Ciudad de México en 2012”.

–¿Quiénes han sido tus maestros en la política?

“No podría decir que tengo maestros dentro de la política, diría que tengo ejemplos importantes en mi vida de gente combativa, trabajadora, honesta, responsable, como mis papás, que con una familia de diez hijos siempre dieron la batalla para sacar adelante a todos”.

Fuera del ámbito familiar, Mariana Gómez del Campo ha tenido ejemplos en la universidad y en el trabajo, pero cuando se inició en la vida política el gran ejemplo, reconoce, se lo dio la gente.

“Cuando uno toca puertas y te das cuenta de las necesidades, y que a veces una se preocupa por banalidades, te das cuenta de que deberíamos estar preocupándonos por otras cosas todavía más importantes por ver cómo ayudas a la señora que está dando la batalla para sacar a la familia adelante”.

Esas mujeres, dice, son un ejemplo, “porque te motivan, te empujan a que sigas trabajando. Si logras, con tu granito de arena, que puedan verse beneficiadas con un programa social, cuando ves que una familia puede tener ese beneficio y tener la oportunidad de vivir mejor, ahí está la gran satisfacción de participar en política”.

–¿Qué es lo que te desilusiona de la política?

“La falta de acuerdos. Hay temas que ni siquiera se debaten entre los partidos políticos y que debieran ser una prioridad y debiéramos cerrar filas”.

–¿Cuáles son los costos de la política?

“Una tiene que renunciar al tiempo. Quisiera que el día durara 48 horas y de repente cuando estás discutiendo un tema, te das cuenta de que te llevaste todo un día y que no viste a la familia, no viste a los amigos, no pudiste leer un libro. Te das cuenta de que le dedicaste ciento por ciento de tu tiempo a la política”.

Considera que como mujer es necesario complementar la vida profesional y la vida personal y se empeña en tener un trato abierto y franco con la gente.

–¿Qué representa para ti la ciudad?

“Para mí es muy importante, es mi ciudad, aquí nací”, comenta. Su deseo es que “podamos construir una ciudad en la que nos sintamos tranquilos, seguros; una ciudad donde podamos caminar, salir como lo hacían nuestros padres, realizar deporte en las calles y no sentir miedo, salir por noche también, saber que vas a regresar con bien a casa o que tu gente querida va a regresar bien”.

Mariana Gómez del Campo convoca a tener esa aspiración, la cual se puede conseguir: “Si hay orden, respeto a la ley, puedes vivir en armonía”.

Finalmente, manifiesta su satisfacción a su vida política, a pesar de que ésta la hace dejar muchas cosas personales, como “disfrutar a gente importante, que incluye familia, relación de pareja; incluye también hacer deporte, estar cerca de Dios”.

Asimismo reconoce admirar a las mujeres para quienes la vida ha sido difícil y han dado la batalla para salir adelante.

Cristina Renaud y Dunia Rodríguez