Irregularidades en Hospital de Alta Especialidad

Zona conurbada •

La Secretaría de Salud no exigió al inversionista que instalara el equipamiento médico necesario, por lo que se observó que el nosocomio victorense no estaba operando la totalidad de sus áreas.

La Secretaría de Salud, recibió observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por no operar en su totalidad el Hospital de Alta Especialidad de Ciudad Victoria, mismo que al ser revisado presentó deficiencias y falta de equipamiento médico.

El organismo fiscalizador, dictaminó que la dependencia federal no cumplió el objetivo del contrato para la construcción y operación del nosocomio, pues no exigió que el inversionista suministrara e instalara la totalidad del equipamiento médico requerido.

Por tal motivo, solicitó a la Contraloría Interna realizar las investigaciones pertinentes y aplicar sanciones administrativas contra los funcionarios responsables de las irregularidades que se detectaron en la revisión que formó parte de la fiscalización de la cuenta pública 2008.

De acuerdo a los antecedentes del caso, la Secretaría de Salud propuso un hospital de tercer nivel compuesto por cien camas de hospitalización, diecinueve consultorios, cuatro quirófanos y un conjunto de unidades de apoyo que permitan realizar procedimientos específicos en instalaciones accesibles y con mejor desempeño, siendo éstas hemodiálisis, cirugía ambulatoria, rehabilitación y de oncología.

Mediante un esquema PPS que implica la celebración de un contrato de servicios de largo plazo, el licitante ganador, Infraestructura Hospitalaria del Noreste S.A. de C.V., se comprometió a financiar, diseñar, construir, equipar, mantener y conservar las instalaciones del proyecto, por un importe de 4 mil 108 millones, 622 mil pesos, y una vigencia de 25 años, hasta el 11 de julio de 2032.

El proyecto fue planteado en un terreno de 4.3 hectáreas propiedad de la Federación, cuyo uso y explotación concesionó la Secretaría de Salud al inversionista el 11 de julio de 2007.

A la fecha de la revisión, en 2009, la construcción del hospital estaba terminada y quedaban pendientes el suministro e instalaciones de algunos equipos médicos, por lo que sólo operaba parcialmente.

La ASF concluyó entonces que si bien la Secretaría de Salud cumplió con la gestión financiera, el proceso de autorización, formalización y asignación de recursos para el Proyecto de Prestación de Servicios, no utilizó los recursos económicos con eficiencia y eficacia para satisfacer los objetivos del mismo, al no operar la totalidad de las áreas que conforman el hospital de especialidades.

Sobresaliendo Anatomía Patológica, Medicina Física y Rehabilitación, Medicina Nuclear, Oncología, Radioterapia, Quimioterapia y Braquioterapia, y parcialmente Consulta Externa y Hospitalización con veinte camas, cuatro camas en Terapia Intensiva y dos de la Unidad de Cuidados Intensivos.

A pesar de haberse otorgado al inversionista proveedor la certificación de la terminación de los trabajos el 10 de enero de 2009, no existía el personal suficiente para prestar los servicios de manera correcta, contando con 195 plazas ocupadas de 528 requeridas.

En algunas áreas no se le exigió suministrar e instalar el equipamiento médico necesario, lo que originó el incumplimiento de la producción esperada, violándose con ello la ley.

En una segunda observación, la Auditoría Superior de la Federación recriminó no haber exigido al inversionista que los servicios médicos se brindaran con eficiencia, calidad y oportunidad.

Y es que tampoco se había instalado equipo médico como el acelerador lineal, sillón de exploración con unidad de otorrinolaringología, computadora para terapia de lenguaje, oftalmoscopio directo, tanque terapéutico, adaptador para láser del oftalmoscopio indirecto (láser Excimer), monitores de signos vitales, portaendoscopios, oximetría de pulso, ortopantomógrafo, ultrasonido intravascular, neuroestimuladores y máquinas de anestesia.

Además, la empresa construyó un espacio que incumple los requerimientos para funcionar adecuadamente como un auditorio, el cual debe tener una capacidad para 200 personas, con butacas con paletas y preparación de traductor simultáneo.

El área construida tampoco tiene la acústica y visibilidad necesarias para brindar servicio de auditorio.