Denuncian abusos en centros de rehabilitación
Cuatro madres de familia pueden dar fe de ello; sus hijas fueron golpeadas, hostigadas e incluso abusadas sexualmente en uno de estos espacios que aún sigue operando en una quinta del municipio de Ciénega de Flores.
Monterrey, NL • Buscar un centro de rehabilitación para adictos en el estado, es como jugar con la ruleta rusa; unos no tienen permiso, otros no están atendidos por profesionales y algunos más usan el maltrato, los golpes y el abuso como "medicina".
Cuatro madres de familia pueden dar fe de ello; sus hijas fueron golpeadas, hostigadas e incluso abusadas sexualmente en uno de estos espacios que aún sigue operando en una quinta del municipio de Ciénega de Flores.
"Yo sabía que tenía que internarla pero necesitaba encontrar un buen lugar, se oyen tantas cosas que me daba miedo, quería tenerla en un lugar que fuera bueno", dice Sandra uno de los testimonios.
Libérate Women es el lugar que las mujeres eligieron para internar a sus hijas; les daba confianza que fuera un centro de rehabilitación exclusivo para mujeres, pues las tétricas historias sobre este tipo de espacios fueron el principal obstáculo que les impidió buscar ayuda con más celeridad.
"Mi hija ingresó el 27 de abril del 2009, yo nunca me di cuenta de que algo pasaba, las personas que estaban internadas allí decían que estaban muy bien e incluso no querían salir, porque tenían miedo de recaer y encontrarse a las personas que les daban droga", Leticia, otro testimonio.
Fortino Carlos Reynaga Becerra, de 45 años de edad era el director de este centro, asegura ser psicólogo y ex adicto al alcohol; se hacía acompañar por dos mujeres, una de ellas presuntamente experta en desordenes alimenticios, además de un grupo de "encargadas" que tenían trato directo con las muchachas internas.
"Éste hombre nos decía que las muchachas eran como sus hijas, que cuando salieran iba a seguir viendo por ellas, y tiene que pagar por lo que hizo". Soledad. (Testimonio 3).
Parte del "tratamiento" de Reynaga consistía en sacar a las internas del centro de rehabilitación, llevarlas a comer a lugares elegantes para después internarse en algún motel de la carretera y sostener relaciones sexuales con las chicas, algunas de ellas, menores de edad.
"Mi hija me cuenta que justo el día que regresó al centro, él la sacó a pasear, diciendo que le iba a comprar unas papitas, pero que también le hizo tocamientos y le dijo que fuera buena con él", Isabel, (Testimonio 4).
Por medio de las amenazas y el chantaje, el hombre logró no ser delatado hasta muchos meses después, la primera en hablar fue Jazmín que en el momento del ataque sexual contaba con apenas 14 años; tras su declaración otras más fueron saliendo a la luz: Elizabeth, Victoria y Raquel, de 15, 21 y 17 años de edad también hablaron.
"Una quiere rescatar a sus hijas y terminan siendo victimizadas más, las hacen participes de actos sexuales y eso no puede ser", Sandra, (Parte del testimonio1).
La denuncia fue interpuesta el 13 de noviembre de 2009 en Centro de Justicia Familiar sin que a la fecha Reynaga Becerra haya sido detenido, el centro de rehabilitación sigue operando como si nada hubiera pasado, la vida de estas 4 jovencitas y sus madres, jamás volverá a ser igual.
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