Galería vendía arte sacro robado en 35 mil dólares
En el lugar se aseguraron además 150 mil pesos en efectivo y una laptop.
El nacimiento de la virgen observado por el Ministerio Público Federal.
Guadalajara • ¿Es usted un narcotraficante en ciernes, en pleno despegue de su carrera y su poder adquisitivo es cada vez mayor? ¿Tuvo desde niño ese gran sueño de comprar para su madre una virgencita de Guadalupe bien pero bien perrona? Entonces, este podría ser el lugar que usted está buscando.
El pasado miércoles, elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aseguraron en la galería de arte Casa Terranova, ubicada en el centro histórico de Tlaquepaque, dos piezas de arte sacro que datan del siglo XVIII: La adoración de los Reyes Magos y El nacimiento de la Virgen, cada una se ofrecía al público con un precio de 35 mil dólares.
No se sabe cuándo, ni cómo las piezas de arte fueron a parar al corazón de la villa alfarera. Lo que sí se conoce es que ambas pinturas virreinales fueron sustraídas ilegalmente (robadas, pues), el pasado 5 de septiembre de 2008, de la Iglesia Santa Matilde, en la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Luego de arduos meses de pesquisas del Fiscal Federal de la Unidad Especializada en Investigaciones de Delitos contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales, en coordinación con elementos de las policías federal y estatal de Jalisco, y de las coordinaciones nacionales de Asuntos Jurídicos, y de Conservación del Patrimonio Cultural, ambas del INAH, así como peritos de la PGR y el apoyo del Centro INAH-Jalisco, las piezas fueron localizadas y finalmente, el pasado miércoles, aseguradas de la galería Casa Terranova, ubicada en Independencia 156, en el centro histórico de Tlaquepaque.
A pesar del desaguisado, la galería no ha cerrado sus puertas. En su sitio de internet, Casa Terranova se anuncia así: “Somos una galería que consigue, rescata, conserva y promueve el arte tanto antiguo, moderno y contemporáneo, con una primicia de dar a conocer el arte mexicano al mundo. A través de los 25 años de trabajo hemos adquirido obras de arte, de gran talla hasta tener la colección que ustedes podrán apreciar y adquirir en este espacio cultural.”
-Pero, ¿cómo consiguen las piezas? ¿No hay manera de cerciorarse cuál es el origen de las piezas que se adquieren y después se ofertarán al público?-, se le cuestiona a un dependiente, que prefiere dejar su identidad en el anonimato. “Cuando eres un anticuario es muy complicado saber cuál es el origen de las piezas que se adquieren. Uno compra y vende con toda la buena fe del mundo. Pero es un problema que suele ocurrir. Finalmente, nosotros somos el último eslabón de la cadena. Si hubiésemos incurrido en algo turbio, no abriríamos el negocio y no es así. Estamos totalmente tranquilos, pero esto es algo que arreglarán nuestros abogados.”, señala.
Se le pregunta al dependiente qué tipo de obras se pueden encontrar, los precios que pueden alcanzar las piezas de arte que se ofrecen. Sin embargo, pide parar las preguntas. “No queremos más problemas.”, señala. Lo cierto es que en este tipo de lugares (hay varios de ellos en Tlaquepaque) se pueden adquirir piezas que datan hasta del siglo XVII, en su mayoría de arte sacro. Y los precios pueden ir desde 500 dólares, por artesanías contemporáneas, hasta más de cien mil dólares. Seguramente, decenas de esas piezas, recorrieron largos caminos y pasaron por muchas manos antes de llegar a las tiendas. Ahora, dos de ellas han sido aseguradas y regresarán a su lugar de origen.









