Llegan tarjetas a los mercados públicos
Los capitalinos ya pueden pagar desde sopes y antojitos hasta el mandado con sus plásticos, pues los comerciantes se modernizan para ser más competitivos.
En la colonia Agrícola Oriental uno de los carniceros ya realiza cobros electrónicos.
México • A fin de modernizarse y ser más competitivos, los mercados públicos de la Ciudad de México comienzan a aceptar el pago electrónico para que los clientes adquieran desde un sope hasta el mandado completo con tarjeta de crédito o débito.
De los 324 mercados públicos que operan en la capital del país, 14 ya utilizan terminales bancarias y se espera que para finales de año sumen ya 70 establecimientos con 30 terminales más.
De acuerdo con Humberto García Montes, presidente de la Federación de Mercados y Concentraciones Populares de Anáhuac, AC, se trata del comienzo de la modernización.
“Los mercados públicos no tenemos la tecnología como las terminales punto de venta para recibir las tarjetas de crédito y débito y eso nos ha marginado de la libre competencia; por eso, el interés de que hay que impulsar e innovar, la modernización va dentro de nosotros: cómo queremos ser competitivos, cómo mejorar los servicios y la calidad de los productos”, señaló.
García Montes comentó que hace unos meses empezaron a hacer campaña mercado por mercado para ver de qué manera se organizan los locatarios para que puedan tener una situación en la cual puedan utilizar un punto de venta, ya sea para un puesto o varios con buenos resultados.
“Este programa lo abrimos a cualquier mercado que quiera trabajar con nosotros, no es limitado a que tenga que pertenecer a la federación, porque no es solo meter la terminal de punto de venta, sino dar cursos de capacitación para cultura financiera; es decir, también en coordinación con el banco se están llevando los primeros cursos para mejorar la administración del mercado, la operaciones y todos estos elementos para ahorrar, vender y comprar de mejor forma.
La atención personalizada, subrayó, es uno de los valores agregados que hay que rescatar como una tradición y como una cultura que representa al mercado público, y es físicamente lo que nos ha permitido conservar las 76 mil fuentes de empleo.
“Los clientes lo están percibiendo con satisfacción, nos dicen: ´Qué bueno que tomaron esa decisión, ya era hora´. Y lo más importante es que es gente ya de edad y los jóvenes nos dicen: ´Oiga, ¿ya reciben aquí tarjeta?. A poco si voy con doña Cuca, la de los chiles, también me la van a recibir?...´, pues claro compañero, no tiene ella la terminal pero yo la auxilio, porque yo como tablajero la comparto con ella”.
En desventaja
Rosario Guerra, una de las principales promotoras de la defensa de los mercados públicos y ex candidata a la jefatura de Gobierno del DF por el Partido Nueva Alianza, recordó que el gobierno local es dueño de estos sitios, “sin embargo, no los proveen de los recursos para llevar a cabo el mantenimiento de los mismos, es un costo que los locatarios tienen que absorber”.
Los mercados no sólo están en desventaja frente a los grandes almacenes o las llamadas tiendas de conveniencia como los Oxxo, sino también se enfrentan a un reglamento muy viejo que no les permite cambiar su puesto de un giro a otro para modernizarse, porque muchos de los giros que ellos quieren poner no existían en la apertura de los mercados de aquella época.
El problema que ellos también enfrentan, al igual que las tiendas de autoservicio, es la informalidad y la competencia desleal.
Frente a estas circunstancias, “nos metimos a investigar qué banca comercial nos ofrecía las mejores condiciones para atender los mercados, y conseguimos una (Firme), con la que trabajamos cómodamente. Al principio los costos para tener las terminales de punto de venta eran muy altos, nos pedían 15 mil pesos como venta mínima de saldo al mes para operar, pero logramos que empezara a operar con 2 mil 500 pesos con las mismas características”.
Reembolso y tarjetas del GDF
El banco también ofrece una ventaja. El reembolso de lo vendido se hace el mismo día vía depósito en la chequera del locatario, para que tenga acceso inmediato de sus recursos para comprar más mercancías, sobre todo cuando se trata de perecederos.
“Entonces es un experimento que estamos haciendo que yo creo va a ser muy exitoso. La respuesta de los locatarios ha sido muy positiva, la idea es que todo este programa se extienda a todos los mercados, de tal suerte que puedan recibir todas las tarjetas de crédito, e incluso las del Gobierno del DF con los dineros que se dan en los diferentes grupos que se protegen y que es otro tema en que los mercados también tienen desventaja en cuanto al autoservicio.
Una vez que se instalen las terminales en puntos de venta se va a hacer una campaña publicitaria para avisarle a las personas que pueden utilizar ya sus tarjetas de crédito en los mercados públicos, para que la gente pueda saber para sus comprar navideñas —que es la época más fuerte— pueden utilizar sus plásticos en dinero electrónico y sus aguinaldos para la compra en este tipo de establecimientos.
También se rescatará el día de plaza del mercado público. “Se había perdido esa tradición, pero ahora en las asambleas generales se propuso crear un día de tianguis donde bajemos los precios de los productos, como cuando se daba una prueba de lo que se vendía, ese trato se va a retomar, pues son valores que se están perdiendo como parte de la identidad de la comunidad con el barrio”, subrayó.
Sin seguridad social
Los 76 mil locatarios carecen de seguridad social. “Es un sector que no tiene las prestaciones de ley. En ellos recae toda la responsabilidad de vivienda, salud, educación y vestido de sus familias, de tal suerte que cuando fallece algún miembro tienen que hacer la recolecta”, afirma Guerra.
“¿Por qué no ir previniendo esto? Se está haciendo una encuesta en esta materia. Los comerciantes son los que le dan vida y actividad económica a la Central de Abastos de Iztapalapa y son los que fomentan la fuente de la producción del campo como de la industria nacional. Merecen mejores apoyos…”, subrayó
Dijo que generar una cultura de la prevención, crear sistemas alternativos de seguridad social vía los seguros privados y darles cursos para sus finanzas personales es lo que se busca ofrecer a los locatarios, ya sea para enfrentar una pérdida o un retiro digno para la vejez.
Señaló que el Seguro Popular es una alternativa cómoda para ellos, en términos de salud, de ahorro y de vejez no tienen ninguna protección.
Aunque el Gobierno del DF sacó la norma 29 para defender los mercados públicos, creemos que la Corte muy probablemente “le dé palo”, porque no es muy constitucional impedir la libre competencia, concluyó.
Datos
-Los 324 mercados son propiedad del GDF y se fundan como una política de Estado para garantizar el abasto popular en épocas de inflación.
-El pago de derecho de piso está en 15 pesos el metro cuadrado, mensual, y se eleva cada año según el salario mínimo.
- Los locatarios se hacen cargo del mantenimiento, luz, agua y obras, y desembolsan al año 94 millones 800 mil pesos solo en veladores.
Impulso
Hay cuatro delegaciones que ya iniciaron con este cobro: Iztacalco, Gustavo A. Madero, Coyoacán y Tlalpan.
16 mercados ya operan con este sistema electrónico, aunque los bancos ya están capacitando a más personas.
76 mil locatarios sin seguridad social para ellos y sus familias.








