Isaac Hernández: La gran 'pirouette' de su vida
Bailé la pieza de ballet 'Sinfonic', que casi me llevó al borde de la muerte.
• Tiene 22 años y desde los 14 todos sus músculos de brazos, manos, tronco, rodillas y pies, así como su mente, están en armonía con el ballet profesional. Isaac Hernández es mexicano y heredó de sus padres el amor a este arte además de su técnica. Desde niño bailaba en el patio de su casa y ahora lo ha hecho en tres de las compañías más importantes del mundo.
¿CÓMO FUERON TUS INICIOS?
Provengo de una familia de bailarines. Mi papá bailó ballet clásico. Él comenzó a los 14 años de edad en Nueva York y decidió mudarse a Guadalajara para formar una familia. Ahora somos 10 hermanos y yo soy el número siete. Empecé a bailar ballet en el patio de mi casa, literal, fueron mis primeros pasos. Después fui a estudiar a Filadelfia durante cuatro años y al graduarme me ofrecieron un contrato con el American Ballet Theatre de Nueva York. Luego me uní al San Francisco Ballet y ahora soy uno de los integrantes del Ballet Nacional de Holanda.
¿DE TU NUMEROSA FAMILIA ERES EL ÚNICO QUE HEREDÓ ESTA VOCACIÓN?
No soy el único, mi hermano Esteban está en la Escuela Real de Londres y el próximo verano empieza su carrera como bailarín porfesional.
¿CUÁL FUE LA REACCIÓN DE TU FAMILIA AL COMUNICARLES TU PASIÓN POR EL BALLET?
Mi papá es muy realista. Siempre ha sido una persona directa conmigo y con todos. Me dijo que si quería ser bailarín de ballet tenía que ser el mejor del mundo, porque si no, no valía la pena. Yo me lo tomé muy en serio y no lo pensé dos veces, poco a poco el ballet se convirtió en parte de mi vida y hoy es mi mundo.
CUÉNTANOS TUS SUEÑOS…
La vida del bailarín demanda mucho tiempo. Forma parte de tus sueños. Paso mis días en el trabajo de 10 de la mañana a 12 de la noche, y muchas veces sueño que estoy trabajando, pero no solo yo, platicando con varios bailarines vemos que giramos y tratamos de hacer una pirouette y no acabamos… o saltamos y no caemos… no terminamos. Me gustaría saber por qué nos pasa eso.
¿EN QUÉ PIENSAS CUANDO BAILAS?
Si pensara en algo más en el momento en que estoy en el escenario, no sería real, no sería verdadero lo que hago. Bailar es una especie de trance. Cuando estás en el escenario experimentas una especie de libertad y conexión contigo mismo, descubres que no tienes límites.
¿EXTRAÑAS TU TIERRA?
El ser humano puede alejarse de su tierra y nunca perder el sentimiento que le tiene. No importa cuánto tiempo pases fuera, siempre que regresas, entiendes que de aquí eres, que aquí perteneces. No sabía identificar ese sentimiento al principio, porque no tenía la edad y madurez para hacerlo, pero conforme pasaron los años entendí eso que dicen de que “las personas que verdaderamente aprecias, las valoras cuando no están cerca”. Cada vez que vengo a México me doy cuenta que es extraordinario, que en mi país hay verdaderamente algo especial. He viajado a muchas partes del mundo y me he topado con que, por muy cursi que suene, no hay otro lugar como México.
¿POR QUÉ NO REGRESAR A MÉXICO Y MOSTRAR LA CULTURA DEL BALLET?
Es algo que estoy logrando. Creo que es importante viajar como profesional y como persona, conocer y tener experiencias de otros lugares, otras culturas, otras formas de pensar para poder regresar y traer esas experiencias. Para ofrecer ese conocimiento. Quiero seguir obteniendo experiencias y venir a promover el ballet en el nivel más destacado, ofrecer al público eso, para que se involucre.
¿CÓMO SE VE MÉXICO DESDE AFUERA?
Desafortunadamente no se percibe la realidad. Falta información acerca de México y de lo que pasa, de las situaciones reales. En los últimos años México se percibe con miedo, pero cuando vengo veo que es un lugar especial y que, como todos, sí tiene problemas; pero a final de cuentas no tienen que ver con el país.
¿A QUÉ ESCENARIOS QUISIERAS REGRESAR?
Al Auditorio Nacional y el Palacio de Bellas Artes, aunque no me lo crean. Son escenarios muy especiales. El público mexicano no tiene miedo a demostrar cariño a las personas que admira o a las que apoya. Son experiencias muy bonitas que pocas veces veo en el mundo.
¿QUÉ TE GUSTARÍA INTERPRETAR?
El ballet ha cambiado, y sigue cambiando y evolucionando tanto que cada día se crean cosas nuevas, y cada ballet es una experiencia que te marca. Lo importante es bailar. Tengo 22 años de edad y varios años de carrera profesional, así que espero seguir con el mismo deseo de intentar cosas nuevas.
¿HAY ALGUNA QUE NO QUIERES REPETIR?
Empecé a bailar profesionalmente a los 17 años. He vivido muchas experiencias y bailado en tres de las compañías más importantes del mundo. Es algo de lo que puedo sentirme orgulloso, pero no conforme. He experimentado una pieza de ballet que verdaderamente me ha llevado al borde la muerte, no tan dramáticamente ni tan literal, pero casi casi…, se trata de Sinfonic de un coreógrafo inglés. Durante media hora no sales del escenario; eso te demanda mucha técnica y fuerza física. Después de la experiencia dices: “Bueno ya lo bailé y espero no volver a hacerlo”.
¿QUÉ ESPERAS DE PEÑA NIETO?
Que pueda responder a ese compromiso que ha hecho con todos los mexicanos; que no solo esté comprometido con el puesto político sino con las razones sociales. Que esté dispuesto a sacarnos adelante. Pero también creo que los ciudadanos tenemos gran responsabilidad y depende de nosotros lograr los cambios que queremos en nuestro país. Es justo darle la oportunidad de trabajar con nosotros para lograr cambios positivos.








