Florida alberga una gran colección de vestuario de Broadway
Lo que comenzó como un juego con un traje de Santa Claus se ha convertido en algo sorprendente en base al amor por el teatro
Un escenario recreado de "Drácula el Musical" presenta algunos trajes de la obra.
Florida • Caja por caja arribaron, trajes que usaron leyendas de Broadway ahora sucios, destrozadosy olvidados. Había corpiños laboriosamente bordados a mano y vestidos usados por Julie Andrews, Carol Burnett y Vanessa Williams, uno en peor estado que el otro.
Era una de las más amplias colecciones de trajes de Broadway del país, más de 500 cajas en total, recién adquiridas por Marilynn Wick para su millonaria colección en Costume World (el Mundo del Vestuario) que se los alquila a compañías profesionales de teatro y producciones de escuelas secundarias.
Wick y su hija Kimberly revisaron los tesoros que acababan de comprar en una subasta en el 2005: un sombrero de Judy Garland, probablemente de su programa de televisión; el vestido rojo de lentejuelas de Ginger Rogers en "Hello Dolly", la exquisita chaqueta incrustada de cristales que Lou Diamond Phillip usó en su laureado papel en "El rey y yo" y el traje de mafioso de Nathan Lane en "Guys and Dolls".
Sabían que tenían que compartirlo. "Estábamos revisando las cajas y dije, 'Kim, ¿en verdad vamos a alquilar el sombrero de Judy Garland?", dijo Marilynn Wick, de 69 años.
Madre e hija abrieron un museo en el 2011 para exhibir más de un millón de trajes de casi 50 espectáculos, ofreciendo visitas guiadas en un anodino depósito del sur de la Florida con sets pintados a mano y réplicas de marquesinas de teatros de Broadway como el Winter Garden.
A las costureras les tomó meses restaurar los atuendos. Sólo enmendar el vestido crema con bordados dorados que Julie Andrews usó en "Mi bella dama" tomó seis meses.
Las Wick entraron al negocio del vestuario accidentalmente. Kimberly Wick, entonces con 12 años, y su hermana estaban aburridas un día húmedo de verano en el sur de la Florida en los años 80 y su ama de llaves las ayudó a coser un traje de Santa Claus. Cosieron algunos más, colocaron un anuncio en el periódico y se hicieron una clientela constante que arrendaba sus disfraces por 25 dólares la ocasión.
Su madre vio una oportunidad de negocios y abrió una tienda en el sur de Florida donde ganó 250.000 dólares en su primer Halloween. En 1990, llegó a un acuerdo para vestir a todos los payasos del legendario Ringling Brothers and Barnum and Bailey Circus.
La madre soltera dijo que hace décadas se enamoró del teatro cuando vio por primera vez una obra en Broadway a los 7 años. Poquito a poco, fue comprando trajes y baratijas de Broadway en subastas. Ahora opera cuatro tiendas de vestuario en el país, una división que alquiler de trajes a teatros y el museo.








