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Puños rosas: Orlando Cruz ha salido del clóset

El Ángel Exterminador •

En alrededor de 150 años de historia del boxeo moderno es el primer pugilista en asumirse abiertamente homosexual.

México • El jueves 18 de octubre un famoso club de la Ciudad de México celebraba la inauguración de sus nuevas instalaciones. El Ken es famoso por tres cosas: solo abre los jueves (su principal atractivo, nada como los antros irrespetuosos ante esa idea de que solo se puede reventar los fines de semana, fantasía de muchos contadores públicos cuyo desbordamiento de rebeldía es ponerse la corbata en la frente mientras bailas las modernas), cada cuando muda de local para no estancarse y es un antro gay, de las opciones más, digamos, sofisticadas para salir en jueves; la música pretende superar las trampas gays con secuencias de un house decente, pero tarde o temprano terminan poniendo a Robbie Williams y una cuarta parte de los parroquianos hasta dejan de bailar, estáticos babean de frente a la pantalla de plasma. Casi es la misma cuarta parte que también lleva el mismo corte de cabello que Williams en su video Candy, y no se si sea un juego de ilusión óptica, pero casi estoy seguro de que la mitad de esa cuarta parte usaba camisas o camisetas de cuello en V en el mismo tono rosa chicle sin azúcar como el traje que lleva puesto el Williams mientras un auto le pasa por encima resultando ileso en el mismo video.

De hecho, uno de esos uniformados con rosa chicle sin azúcar aplaude como si Robbie estuviera actuando en vivo.

LOS GAYS Y SUS ÍDOLOS POP, TAN FÁCILES DE IMITAR…

Ese mismo día, mientras el dj del Ken ponía una versión downtempo de Lovefool de los Cardigans, aproximadamente a 3 mil kilómetros de ahí, en el Kissimmee Civic Center, en la ciudad de Kisisimmee, Florida, Orlando Cruz se encontraba arrinconado entre la cuerdas y los puños de Jorge El Feroz Pazos, que se le había abalanzado como si sus golpes estuvieran impulsados por un motor no humano, El feroz parecía de esos juguetes miniatura a los que les dabas cuerda para luego dejarlos solos en el piso y empezaban a moverse solos, intermitentes y trémulos. Así atacaba el mexicano Jorge Pazos al boricua Orlando Cruz. Era el cuarto round. De momento Cruz solo era capaz de cubrirse, hasta que logro impactar un solo golpe y ese fue suficiente para que Cruz terminara por pisar hacia atrás de su contrincante.

Fue un combate duro, de algún modo la estrategia de El feroz fue tirar golpes caminando hacia atrás, aún así, por decisión unánime y con una votación de 118-110, 116-111, y 118-110 en 12 asaltos, Orlando Cruz resultó vencedor.