Desde el interior
En materia de diseño, México se está convirtiendo en un referente ante las principales ciudades del mundo. Emmanuel Picault y Mauricio Gutiérrez, comparten la misma profesión en diferentes áreas.
Mauricio Gutiérrez
Ciudad de México • Mauricio Gutiérrez Losada
Desde su despacho de arquitectura de interiores Grupo Siete, Mauricio y su socio Jorge Vázquez hacen todo tipo de construcción y remodelación de interiores, “este es un trabajo estresante porque es de minutos, aquí no cuentas con meses, semanas o días para cambiar, arreglar o reorganizar, porque todo se entrega al minuto no hay tiempo para más”, dijo Mauricio.
¿Qué opinas del diseño para bodas?
Es arquitectura efímera.
¿Es complicado complacer al cliente?
Obviamente siempre hay diferencias en el camino, es un trabajo personal porque se involucran sentimientos del cliente, como el estrés y nervios de una novia. A veces discutes pero al final terminas con una relación padrísima y de amigos.
¿Qué tan complicado es organizar una boda casi secreta?
No fue tan complicado porque tratamos de guardar esta discreción profesional en todos los eventos, siempre serán las mismas preguntas de costo y forma, pero siempre será un secreto. En este caso quizá sí fue un poco más complicado aunque al final el proceso fue exactamente igual que cualquier boda.
¿Cuáles son las características que identifican a Grupo Siete?
Me gusta mucho usar cosas nacionales, como el vidrio soplado; la mayoría de las flores sí tiene que venir de fuera y no porque sea exótica, pero al final mucha flor es importada en nuestro país. Casi nunca compro nada en el extranjero, excepto esto. Trato de no encasillarme en un estilo, me fascinan las velas, trabajo mucho con ellas, me encanta trabajar en exteriores porque tienes mucha más libertad de crear espacios, pero no creo que haya un sello personal; me acoplo al lugar, no me cierro a ninguna opción.
¿Es importante tener proyección en el extranjero?
No es algo que me preocupe, puede ser por la parte del ego, pero esto lo hago porque es mi trabajo y me gusta, teniendo un país tan extenso, tan rico y con tantas posibilidades, aquí tengo mis raíces no tengo necesidad de estar en otro lugar, finalizó Mauricio.
Emmanuel Picault
Combina sus dos profesiones en su empresa Chic by Accident:, diseñador de interiores y anticuario con especialidad en México, siglo XX, que a lado de su socio Ludwig Godefroy ha despertado el interés de empresas internacionales por su sello personal en el que plasman la admiración y respeto que tienen por la cultura del país.
Detalle de exportación
Colaboramos con Christian Louboutin, en el diseño de las zapaterías para caballero. Toda la obra está realizada aquí en México, estamos haciendo pisos y paredes de piel de León, Guanajuato. Los muebles también salen de aquí y los enviamos al mundo entero, y la gente nos lo aplaude. Mandamos las cajas de los boleadores, mismas que llenamos con milagritos y la gente gustosa pone su pie para probar el zapato. Empezamos con la tienda que se encuentra en París, después en Nueva York, Londres, Dubai, Estambul, Roma Tokio y Beijin. Es un privilegio poder acceder a este tipo de gente exigente en la capacidad de creación y en la calidad del trabajo. Es el territorio en el cual quiero seguir caminando y bajo el sol mexicano todavía mejor.
¿Cómo te inicias en el diseño?
Es difícil darle un empezar. Yo soy tanto anticuario como diseñador y puedo jugar y hacer un malabarismo con todo esto. Mi encuentro con Ludwig Godefroy, diplomado de la universidad en París y con quien formalicé el despacho de arquitectura hace dos años, me permite dialogar con una arquitectura más formal pero con cierta alegría frente a la misma. La suerte que tenemos es que nos dejan hacer nuestro trabajo, es el gran privilegio para realizar lo que tenemos como intuición y ya después cobran vida o no. Los clientes son los que finalmente te van a dar esa posibilidad, tener clientes es el milagro que uno busca.
Redescubrimiento
Nos inspiramos en Mitla, Teotihuacán, Uxmal… en toda la cultura prehispánica, la cual nos sirve de referencia para transgredir y crear, buscamos jugar con esos elementos arquitectónicos prehispánicos con cierta modernidad. Siendo franceses nos dejan hacerlo, porque hay un cierto malinchismo aquí. Una vez ya hecho el trabajo enseñamos nuestras referencias y es un redescubrimiento del arco maya, de la posición de algunas piedras, del uso de los materiales como la piedra volcánica, la hoja de oro, algunos colores, y lo divertido ahora es que nos contratan en Europa para expresar esa mexicaneidad.
¿Por qué elegiste este país para vivir?
Era mi deseo desde que tenía ocho o nueve años, fue mi primer viaje de mochilero a los 18 años. Al pisar territorio mexicano todo recobró cuerpo y sentimiento, tanto intelectual, sentimental y físico. Tomar la nacionalidad mexicana fue un acto muy importante. No dejo de ser francés, pero me gusta pensar que nací en Milpa Alta y que mis padres me educaron en Francia.
Entre sus proyectos en desarrollo se encuentra su casa en el Tepozteco, con la que lleva cuatro años; una casa de playa frente al mar de Cortés y una hacienda en Yucatán, “quiero quitar el lado casi esclavizador del lugar, porque tienen una carga humana muy fuerte todos estos lugares, quiero alcanzar la paz en esos lugares”, finaliza Emmanuel.








