Edición:

Susana Harp: “Las novelas pueden ser una droga”

Dominical •

Considerada una de las voces más educadas de la música nacional, Susana Harp tiene también, entre otros intereses, una indiscutible postura pro ambientalista, la cual la llevó a fundar la Asociación Cultural Xquenda.

¿A QUÉ SE DEBE SU VOCACIÓN ECOLÓGICA?

Tengo ganas de entrarle al tema y aportar algo más que la esperanza. En 30 años, quejarse no servirá de nada. El trabajo hay que hacerlo ahora. Los ciudadanos, especialmente los urbanos, tenemos poca conciencia al respecto. Hay un grupo de selecto de países mega diversos, lo conforman 17 que reúnen 70 por ciento de la biodiversidad del planeta, y México ocupa el quinto lugar. Eso nos atribuye sin duda una gran responsabilidad.

PREDICA CON EL EJEMPLO…

Asumo que me cuesta trabajo, claro que es fuerte la costumbre de los malos hábitos. Qué rico es bañarse con agua caliente por 20 minutos, no lo puedo negar, pero es necesario que aprendamos a hacerlo en cinco. A veces digo, en broma, que deberíamos usar el psicoanálisis para regresar al vientre materno y empezar de cero.

¿NUNCA HA ESTADO TENTADA A DEJAR LA MÚSICA Y REGRESAR A LA PSICOLOGÍA?

Cuando estudiaba psicología ya tenía la inquietud de entrarle a la música de manera formal. La ciencia va del corazón a la cabeza, y el arte del corazón a las vísceras. A mi llegada al DF tuve un consultorio, y mientras estudiaba canto cursé también una maestría en psicoterapia Gestalt. En un futuro, cuando sea una viejita canosa, me veo regresando a la psicología.

QUIENES LA CONOCEN DICEN QUE LO QUE MÁS ESCUCHA ES SU INTUICIÓN, ¿ES VERDAD?

Sí, cuando no lo hice me equivoqué muchas veces. El destino marca los tiempos y la sabiduría propia de la vida dicta mi camino. Ahora que pongo más atención a la intuición siento que he tenido más aciertos.

¿CUÁNDO VIAJA, ADEMÁS DE ROPA, QUÉ SUELE LLEVAR?

Me gustan las novelas, me divierten y distraen. Si la obra me atrapa puede ser como una droga. Es un momento íntimo donde alguien más te regala algo de su vida.

¿CUÁLES SON SUS MÚSICOS Y ESCRITORES FAVORITOS?

Me gusta Leila Pinheiro, Rosa Passos; entre las mexicanas, Eugenia León. En cuestión de escritores no tengo autores favoritos, mi género predilecto es la novela, porque me ayuda mucho en los aeropuertos. Lo último que me apasionó fue la trilogía de Los hombres que aman a las mujeres.

¿QUÉ LE QUEDA DE SU HERENCIA LIBANESA?

En casa de mi abuela paterna casi no se hablaba español; es más, mi abuela nunca aprendió el idioma. Sin embargo, mi familia se fusionó de manera muy fácil con México. Líbano, en la época en que llegaron mis abuelos, era un país raro porque era árabe pero católico. Creo que la mejor herencia de mi familia, y en concreto de mi papá (Antonio Harp Abud), es el agradecimiento a este país maravilloso. En lo personal he reflexionado que mucha gente de apellido extranjero es enjundiosa a la hora de trabajar por México.

¿POR QUÉ LLEGARON A MÉXICO SUS ABUELOS?

Líbano es un país complicado, siempre ha sido invadido por culturas y naciones. De hecho mi abuelo se adelantó con un tío y su intención era ir a Estados Unidos; pero cuando conocieron México y en especial Oaxaca, no dudaron en quedarse ahí.

¿QUÉ TAN APEGADA ES A SUS ORÍGENES?

Sí algo soy, es oaxaqueña, la parte libanesa la descubrí a lo largo de la vida. Incluso provoqué un viaje familiar para que mi padre volviera a su tierra, porque para él fueron muy dolorosas las guerras en Líbano durante los setenta. Me lo llevé casi de las orejas, porque no podía entender cómo en 70 años nunca había regresado. Creo que aquello es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida.

* * *

SUSANA HARP

Nació en la ciudad de Oaxaca en 1968. Es psicóloga y tiene una maestría en psicoterapia Gestalt. Como cantante, ha grabado Xquenda, De jolgorios y velorios, Mexicanísima y Aguadiosa, que es su disco más reciente.