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María Elvia, ejemplo de filantropía

Set Social •

Un comunicado de Grupo Caliente informó que la madrugada del sábado 8 de septiembre falleció la esposa de Jorge Hank Rhon.

México • Antes del medio día del sábado 8 de septiembre, Grupo Caliente informó a través de su vocera Martina Martínez la pérdida que sufrió la familia Amaya Hank con el fallecimiento de la señora María Elvia, quien luchó contra el cáncer en los últimos meses.

De acuerdo con la información de Formato 21, la señora Amaya padecía un tipo de cáncer que comienza en las células plasmáticas, que forman parte del sistema inmunológico. Las células del mieloma se acumulan en la médula ósea y en las partes sólidas del hueso.

Por esta razón fue sometida hace tres años a un trasplante de médula en Ginebra, Suiza, razón por la que se alejó un poco de sus actividades filantrópicas, mediante las cuales ayudaba a las personas con menos recursos. La Fundación Por Ayudar fue su trinchera más fuerte, la cual surgió a raíz de la candidatura de su esposo, el ingeniero Jorge Hank, al gobierno del estado, la cual ganó para el período 2004-2007.

“Durante ese tiempo me di cuenta de todas las necesidades que existen en la entidad, hecho que fue un parteaguas de mi vida, lo que me llevó a hacer todo lo que está de mi parte para poder aliviar algunos de los males. Tras platicar con mi marido, me impulsó para seguir trabajando en ese sentido, entonces nos organizamos y vimos que la mejor manera de ayudar es a través de una organización, por lo que hace dos años y medio arrancamos con el proyecto”, nos platicaba en exclusiva, en septiembre de 2009, para Set Social, la señora Amaya, a quien se le notaba el entusiasmo por ayudar a quienes más lo necesitaban.

A través de dicha fundación realizaba diversas actividades, entre ellas un festival taurino que cada año organizaba junto con su grupo de trabajo, que encabezaba Martina Martínez. Pero también sus hijos colaboraban, como el torero Alejandro Amaya, quien con respeto hacia su mamá por su extraordinario trabajo, pero principalmente con gran cariño, era parte de ese festival, cuyas recaudaciones eran para beneficiar a más gente y darle continuidad a los proyectos y programas que desarrollaban, de los cuales la señora Amaya nos comentaba: “Uno para la detección del cáncer de mama y cervicouterino en todas las mujeres de la comunidad…”.

La ex primera dama de Tijuana sentía tal compromiso con la gente que en uno de sus cumpleaños le preguntó su esposo qué quería de regalo y ella pidió el rescate de la antigua alberca del Casino de Agua Caliente, considerado un ícono histórico de Tijuana y que hoy se encuentra en lo que ahora es la Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, para los chicos y de esta manera cultivar en ellos el hábito del deporte.

María Elvia también profesaba un gran amor a Jorge Hank Rhon.

“Cuando él llegó a Tijuana puso un club hípico y es ahí donde lo conocí”, confesaba la señora Hank que la conquistó “su forma de ser que es muy respetuosa, además de ser un hombre muy cariñoso y prudente, es lo que te hace sentir como si estuvieras arropada y que nada malo te puede pasar”.

Con Hank Rhon formó una “gran y atípica familia”, como ella la denominaba, pero eso sí, “muy funcional”, esto debido a que sus 19 hijos, de los cuales ella dio a luz a nueve, eran muy unidos a pesar de sus actividades, “debo confesar que nos gusta estar rodeados de nuestros hijos, que vengan con nosotros. Afortunadamente la convivencia es cordial, lo veo con los que viven en casa, donde los grandes se fascinan con los chiquitos y para los pequeños, sus hermanos mayores son su adoración”.

María Elvia resumió su vida como una bendición, y dijo que solo le quedaba dar gracias, además su deseo de todos los días era “seguirme cultivando para ser una mejor persona y ofrecer lo mejor de mí a la gente. Con todo esto, creo que no puedo pedirle más a la vida”.

Los funerales de María Elvia se realizaron el sábado 8 de septiembre a partir de las 18:00 horas.