Suman 24 escuelas en protesta contra cambios curriculares en Buenos Aires
La protesta comenzó hace diez días y según denunciaron los estudiantes, se pretenden reducir materias y cerrar el turno de la noche.
Buenos Aires • Un total de 24 escuelas de la enseñanza media de la ciudad de Buenos Aires fueron ocupadas por los estudiantes en rechazo a los cambios curriculares que impulsa el gobierno de la capital, cuyo jefe, Mauricio Macri (derecha), mantiene una dura pelea política con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La protesta, que comenzó hace diez días, se ha extendido este miércoles a la mayoría de las escuelas públicas técnicas de la capital argentina debido a que las autoridades del distrito, según denunciaron los estudiantes, pretenden reducir las materias vinculadas con esa orientación e intentan cerrar el turno de la noche, el más concurrido por alumnos de escasos recursos económicos.
"Nos sentimos con mucha fuerza por la importante participación de alumnos, padres y docentes en las tomas de las escuelas", dijo en rueda de prensa Anahí Maschio, dirigente de un centro de estudiantes, la mayoría de ellos dominados por la izquierda y sectores aliados al gobierno de Kirchner.
El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, sostuvo que los nuevos planes se instrumentarán en ocho de las 100 escuelas de enseñanza media de la capital argentina, que tiene una matrícula de unos 100 mil alumnos.
Los estudiantes, que también reclaman participar en la discusión de los cambios curriculares, advirtieron que continuarán la protesta hasta que sean recibidos por las autoridades del distrito.
El movimiento estudiantil ha irrumpido con fuerza en los últimos años en Argentina, como ocurre en Chile y México, mientras se registra un amplio debate en el país sobre el proyecto del gobierno de Kirchner de reducir de 18 a 16 años la edad de votación.
Bullrich dijo que "no hay un reclamo legítimo" por parte de los alumnos y, ante la demanda estudiantil por falta de diálogo, sostuvo que se reúne "permanentemente con los directivos y supervisores del sistema".
La protesta se enmarca en una fuerte disputa que sostienen la mandataria Kirchner y el alcalde Macri, quien intenta erigirse en el líder opositor para las presidenciales de 2015.








