Fue su propia “barrera”
Pablo regresa al futbol mexicano con Cruz Azul para revalorizarse después de dos años intermitentes en Europa; jugó en total menos del 50 por ciento y sólo pudo marcar un gol.
Ciudad de México • A Pablo Barrera ya no le alcanzó la paciencia para permanecer en el futbol europeo. Por eso, el delantero mexicano decidió aceptar la oferta de tres años del Cruz Azul. Ayer, después de casi un mes de negociaciones, por fin el Dinamita pudo ponerse la playera de La Máquina y ser presentado como el tercer refuerzo de este equipo.
Más allá de los dos años que pasó en Europa (con el West Ham y el Zaragoza) sin mucha participación, Pablo aseguró que por su familia optó regresar al futbol mexicano.
“Platiqué mucho con mi familia y fueron ellos quienes me apoyaron, para mí es lo mejor porque sé que vengo a un equipo grande. En cuanto escuché Cruz Azul no lo pensé dos veces, lo platiqué con la familia y decidí venirme. El tema familiar, el tema del equipo que es Cruz Azul y lo que representa, es lo que me motivo a regresar”, dijo en sus primeras palabras como celeste.
Con frases cortas, Barrera aseguró que para él no representa un fracaso volver al futbol mexicano: “No, para mí no (es retroceso), porque sé que vengo a un gran equipo, una institución grande y estoy muy contento de estar aquí”, aunque dejó en claro que no le cierra las puertas a un probable regreso a Europa. “Claro, en mi mente está regresar. Ahorita soy jugador de Cruz Azul y quiero hacer bien las cosas aquí y después si se vuelve a dar el tema de Europa lo pensaré”.
CIFRAS RAQUÍTICAS
Los números del Dinamita en el futbol europeo muestran que nunca se pudo adaptar. En su primera temporada, con el West Ham, Barrera tuvo el problema del idioma al no hablar inglés, tal como se lo reconoció a La Afición en abril del 2011.
Aunque el delantero tuvo un inicio prometedor, poco a poco se fue eclipsando, al grado de no salir de la banca en varios encuentros. De los 49 partidos con el West Ham, en todas las competiciones de Inglaterra, disputó 23 y completó los 90 minutos en sólo cinco ocasiones. No marcó en ningún gol en su paso por los Hammers.
Al siguiente año, Javier Aguirre lo pidió como refuerzo para el Zaragoza, por lo que Barrera recaló en el futbol español. El delantero tuvo continuidad de la mano del Vasco; sin embargo, los malos resultados precipitaron la salida de Aguirre y dejó en la deriva a Pablo, quien tampoco pudo hacerse de un lugar indiscutible.
El Dinamita jugó 20 partidos, de 40 disputados por el Zaragoza entre Liga y Copa; sin embargo, apenas tuvo participación en un tercio de los minutos que tuvo su equipo durante la temporada.
En total de los dos años, Barrera participó en menos del 50 por ciento de los partidos en los que pudo haber visto acción y ni siquiera llegó a tener un tercio de los minutos que tuvieron sus dos equipos sobre el terreno de juego.
UN BARRERA DIFERENTE
Ante el fracaso de su paso por Europa, Barrera prefiere tomar lo bueno y asegurar que ahora se verá a un futbolista con mayor aprendizaje.
“Para mí fue bueno, a pesar de que no jugué, porque aprendí muchas cosas, y ahora soy un Pablo diferente en lo mental y en todos los aspectos. Me dejó mucho, la mentalidad es muy diferente, el futbol es muy diferente; ahora, debo hacer bien las cosas y retomar mi nivel”.
De esta manera, Pablo buscará en Cruz Azul retomar ese nivel que lo hizo un jugador de exportación. Aunque el discurso sea muy mesurado.
“Yo me comprometo a aportar mi granito de arena para que el equipo salga adelante, para que hagamos bien las cosas. Primero Dios que se dé ese título deseado, pero yo vengo a aportar”.








