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Fiestas peñistas en Edomex e Hidalgo

Política •

El informe de los gobernadores de esas entidades pasó a segundo plano; los aplausos y las felicitaciones fueron para el presidente electo, quien incluso fue arropado por mandatarios estatales emanados de partidos distintos al PRI.

Toluca • Los informes de gobierno en el Estado de México e Hidalgo fueron una fiesta peñista. En Toluca, el maestro de ceremonias apura a los presentes a tomar sus asientos, mientras el operador de cabina deja a media luz el recinto del Auditorio Morelos. Segundos después el escenario se ilumina, todo es aplauso y ovación cuando se anuncia el arribo del “¡señor licenciado Enrique Peña Nieto, presidente electo!”.

Mientras, en Pachuca, Jesús Murillo Karam y Miguel Ángel Osorio Chong, del círculo cercano al presidente electo, se llevaron la tarde en el mensaje de Francisco Olvera. Al término del acto, el segundo aseguró que las fuerzas federales seguirán en las calles “por lo pronto”.

En el territorio mexiquense, Peña se hace del escenario donde se curtió como político; ahora regresa para dejarse cobijar y sentir el calor de gobernadores emanados incluso de partidos distintos al PRI.

Fue en el contexto del primer Informe de gobierno de su sucesor, Eruviel Ávila, donde Peña Nieto también se ganó el aplauso, las felicitaciones y los parabienes de los mandatarios que hace nada eran priistas y que se hicieron de las gubernaturas coligando al PAN con el PRD, como Rafael Moreno Valle, de Puebla, y Gabino Cué, de Oaxaca.

Al próximo inquilino de Los Pinos también le buscaron su diestra políticos forjados en la tan vilipendiada izquierda mexicana, como el gobernador electo de Morelos, Graco Ramírez, y Miguel Ángel Mancera, quien sustituirá a Marcelo Ebrard en la jefatura de Gobierno del Distrito Federal.

Todo, pues, era fiesta y algarabía que se extendió hasta el estado de Hidalgo, donde al mismo tiempo otro grupo de militantes priistas encabezados por su dirigente nacional, Pedro Joaquín Coldwell, y uno de los principales asesores de lo que será la era del peñismo, Miguel Osorio Chong, acompañaron al gobernador de esa entidad, Francisco Olvera Ruiz, en su segundo Informe de labores.

“¡Presidente!” “¡Presidente!”, le coreaban a Peña Nieto y éste no dejaba de llevarse la palma de su mano derecha a la altura de su corazón, mientras que el anfitrión de la fiesta, Eruviel Ávila, prácticamente pasaba a segundo plano en las escalinatas y entre saludos de butaca en butaca.

Este es el primer acto público en el que reaparece Peña Nieto, luego de que los magistrados del Tribunal Electoral dieran por buena la elección presidencial. Tenía que ser en su tierra, por eso dejó pasar de largo el quinto y último Informe de la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, realizado el pasado domingo.

En su Informe, Eruviel brindó “sentido reconocimiento a un hombre que hizo del compromiso cumplido, la nueva forma de gobernar, además de expresarle nuestra gratitud y admiración a un paisano querido, al ex gobernador del Estado de México y hoy presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto”. Y el auditorio se fundió en aplausos tronantes.

De los logros durante su primer año como gobernador, Eruviel Ávila fue “justo y honesto: muchos de ellos fueron gestados, detonados, impulsados en la gestión del ex gobernador Enrique Peña Nieto. Y por eso justo es también compartir el mérito con usted señor ex gobernador y presidente electo”. Y de nuevo una ola de ovación.

Camarógrafos y fotógrafos captaban la fiesta de un Peña Nieto mesurado en su sonrisa, pero efusivo en su saludo de mano con los gobernadores Fausto Vallejo, de Michoacán; José Calzada Rovirosa, de Querétaro; Mariano González Zarur, de Tlaxcala; Ivonne Ortega Pacheco, de Yucatán; Carlos Lozano de la Torre, de Aguascalientes; Fernando Ortega Bernés, de Campeche; Rubén Moreira, de Coahuila; Mario Anguiano, de Colima; Roberto Sandoval, de Nayarit Rodrigo Medina, de Nuevo León; Gabino Cué, de Oaxaca; Roberto Borge, de Quintana Roo; Andrés Granier Melo, de Tabasco; Egidio Torre Cantú, de Tamaulipas; Miguel Alonso Reyes, de Zacatecas.

Todos, hasta Miguel Ángel Mancera y Graco Ramírez reían a sus anchas con los priistas en algunos pasajes del informe de Eruviel Ávila.

Y éste reiteraría que la elección de Peña Nieto como el próximo presidente de México se dio con civilidad, entusiasmo y madurez.

Mientras tanto en Pachuca, Hidalgo, el informe de Francisco Olvera pasó a segundo plano, pues los reflectores apuntaron a otro priista encumbrado en el peñismo: Miguel Ángel Osorio Chong.