Edición:

Se acabó el amor

El Ángel Exterminador •

No es un secreto que el rompimiento amoroso es de los temas predilectos para quienes se dedican a componer. Sin embargo, pocas canciones han logrado atrapar el sentimiento de desolación que embarga a los amantes que se abandonan. Algunas de las mencionadas abajo, al menos han rozado la fama del "top ten".

México • En esta chillona recopilación no se hablará de la música norteña, que se ha convertido en un género que mayormente rinde tributo al desamor y el rencor. Difícil que salga de las siguientes premisas: “Me dejaste”, “te fuiste con el otro”, “sentí desfallecer”, “me tiré al alcohol”, “casi muero de la desilusión”, “pero ahora tengo a otra”, “ella sí me quiere y comprende”, “me enteré que ahora piensas volver”, “pero vas a sufrir mi desprecio”.

Quizás la canción más enigmática, por chillona, de un abandonado en tono norteño, es “No hay novedad”, de Los Cadetes de Linares, oda al chantaje que susurra “Los niños me preguntan por su madre/ cuando miran que su padre/ ya se muere de llorar./ Quisiera que me hicieras mucha falta/ y gritarte que regreses/ pero aquí no hay novedad./ No, no te preocupes por mí/ aquí todo sigue igual/ como cuando estabas túúúúúú”.

Pasando a tonos más elevados, una de las mejores letristas del pop es la neoyorquina Carol King, quien apenas con 18 años se alió con Gerry Goffin para armar “Take Good Care Of My Babe”, que Bobby Vee llevó al número uno de los charts. “Take Care…” también fue grabada por los primeros Beatles (los de la gris etapa en Decca Records) y muchos más. “Estoy llorando/ porque te la has llevado/ y aunque me duele de verdad/ hay algo que te tengo que decir:/ trata bien a mi nena/ por favor no hagas que se ponga triste/ solo dile que la amas”. Diez años después, la misma Carol en el multipremiado Tapestry, escribió en “It’s Too Late” una de las frases más lapidarias que le puedes decir a un amado en retirada: “And it’s too late, baby, now it’s too late/ Though we really did try to make it/ something inside has died/ and I can’t hide and I just can’t fake it…”. ¡Ouch!

“What Becomes of the Brokenhearted”, fue grabada por Jimmy Ruffin en el verano del 66 para el sello Motown y de inmediato fue un hitazo. Los escritores pensaron dársela al grupo vocal The Spinners, pero Ruffin los convenció de qué si una voz dramática cantaba “What becomes of the broken hearted/ Who have love that’s now departed/ I know iv’e got to find some kind of piece of mind” mientras una lágrima corría por su mejilla, el efecto sería más demoledor, como al final sucedió.

Pocos han logrado dar con el tono de angustia de cuando el amor está más muerto que el sex appeal de Axl Rose, que el cantante de Nazareth Dan McCafferty en el megahit “Love Hurts”. Compuesto y grabado originalmente por los Everly Brothers, la dolorosa mueca de Dan y de quienes lo escuchan se intensifica al berrear: “Some fools think of happiness, blissfulness, togetherness/ Some fools fool themselves, I guess They’re not foolin’ me/ I know it isn’t true I know it isn’t true./ Love is just a lie made to make you blue/ Love hurts, ooo-oo, love hurts”. Ay, dolor.

Cuando Roy Hawkins presentó el blues “The Thrill is Gone” en 1951 no sucedió absolutamente nada, y tuvo que llegar 18 años después el master BB King para revisar la balada y llevarla a la posteridad, al grado de convertirse en uno de sus himnos más emblemáticos. A partir de este relanzamiento, decenas de músicos le han entrado a cantar “The thrill is gone, baby,/ the thrill is gone away/ you know you done me wrong baby/ and you’ll be sorry someday”. Pues sí, algún día.

Para quienes creían que las bandas o solistas ochenteros solo se dedicaron a exaltar y vivir la vida loca, muchas composiciones de la época nos hablan de chicos sensibles al azote de un truene sin remedio. “Go Your Own Way”, de Fleetwood Mac, es una apología al a’i te ves, y “Godbye To You”, de The Rascals, se convirtió en una baladita rockera muestra de que el rock no está peleado con los sentimientos. Incluso en la muy movidita “Jeopardy”, la Greg Khing Band relata el riesgo del amor y de que a veces es mejor agarrar tu dinero y correr.

Un poco más profundo, como suele serlo, se vio el jefe Bruce Springsteen (quien aparentemente tiene un rompimiento amoroso con México, en donde nunca se ha presentado) en su “Backstreet”, donde narra en tono de nostalgia la historia de un rompimiento épico: “Échale la culpa a las mentiras que nos mataron/ échale la culpa a la verdad que nos destruyó/ o puedes echarme toda la culpa a mí, Terry, ahora ya no me importa”.

Por supuesto que canciones de rompimiento amoroso faltan miles, incluso algunas que se convirtieron en favoritas de la payola tipo “If I Can´t Have You”, de Yvonne Elliman; “Breakin Up It´s Hard To Do”, de Neil Sedaka; “I Have Nothing”, de Whitney Houston; “Too Hot”, de Kool & The Gang, y hasta “Oh Girl” de The Chi-Lites. Se vale disentir e incluir en esta arbitraria lista la que a usted más l@ haga llorar.