Nunca me han dado ni ofrecido para el "chesco": Cossío Díaz
José Ramón Cossío Díaz, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, asegura que, en alguna medida, México es un país de cobardes, donde poca gente tiene acceso a la justicia.
México • Se abre sesión pública y ordinaria. Tiene la palabra el señor ministro, aquí convocado para hacer la presentación de sí mismo y ponerse a consideración de diversos cuestionamientos. Señor secretario, sírvase dar cuenta:
¿Hay que ser solemnes con usted?
No. La solemnidad oculta, muchas veces, la falta de inteligencia.
La toga y el birrete: ¿lo viste o lo disfraza?
Me parece que me viste: sí me tomo bastante en serio la función.
Por cierto, ¿que es el más joven de los 11 ministros?
Ya no. El ministro Pardo es un mes más joven que yo.
Y eso de ser los más jóvenes, ¿de qué los disculpa?
Absolutamente de nada.
¿Mientras más grande más sabio?
Tampoco es verdad.
¿Y más justo?
A lo mejor un poquito más experimentado en la vida… pero más justo, no.
Ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo, diría Víctor Hugo.
Yo creo que las dos cosas son difíciles.
¿Sus errores han tenido condena?
Algunos sí. Me he divorciado y eso me ha costado dolores de cabeza.
Qué bueno que no nos tocó ser mujer en este país, ¿no ministro?
Desafortunadamente, es cierto.
¿Le hubiera gustado?
La verdad, sí. No tuve hermanas, pero me hubiera parecido muy interesante tener hijos.
¿Con tanto machismo y feminicidios?
También se puede luchar para superarlo, ¿no?
¿Las mujeres son incubadoras?
No. A lo mejor de ideas, pero de hijos exclusivamente, no.
¿Y le gustaría que el Estado se meta con su cuerpo?
Tampoco.
Eso que lo sepa la Suprema Corte...
Ya lo sabe. Mis decisiones han tratado de encaminarse por ese sentido.
Por cierto, ¿hay más violada en este país que la Constitución?
Por ahí deben de andar más o menos en el promedio, desafortunadamente.
¿Qué es lo que más le avergüenza de este país?
Aunque suene una frase común: la desigualdad que vivimos.
¿País de cobardes?
En alguna medida, sí. No estamos enfrentando adecuadamente nuestros retos.
¿País de justos?
Difícilmente.
¿Es este un país de indefensos?
Sí. Muy poca gente tiene la capacidad de acceder a la justicia.
¿Y no le avergüenza ser juez?
Hasta el momento, no.
A propósito, ¿hay escuchas en la Suprema Corte?
Cuando llegué pedí un análisis de las oficinas y no encontré nada.
¿Y entre ministros?
No. Pienso que no.
¿Es verdad que como amanecen, resuelven?
No, eso es una cuestión muy complicada. Habría que ver los debates.
De “Tremenda Corte” ¿nada?
No. Es una frase que se inventó por ahí para fastidiarnos.
Por algo no quiso presidirla...
Por algo...
Seamos serios, señor juez, ¿qué clase de ministro es?
Trato de ser un ministro responsable de las cosas que tengo que votar.
¿Más cercano a Juárez o a Flores Magón?
A Juárez.
¿Qué lo distancia de Arturo Saldívar?
No lo sabría hasta este momento.
¿Qué lo acerca a Guillermo Ortiz?
Me parece que la búsqueda de soluciones técnicas.
En algo querrá sentar jurisprudencia.
Sí, en varios temas.
Qué tal cumplir con los acuerdos de la Corte Interamericana.
Un buen punto. Me parece que le da una enorme oxigenación al orden jurídico mexicano.
¿En verdad el Estado es una fuerza legítima para el uso de la violencia?
Con sus límites.
¿De dónde sacaron que las necesidades del Estado están por encima de la ley?
De la razón de Estado, que es una función muy antigua y muy desafortunada, también.
¿Y hay algo encima de la consciencia?
Pienso que hay prácticas ordinarias sociales. Entre ellas, la Constitución.
¿Puede un gobierno mandar al diablo el debido proceso?
No.
¿Ni por los protocolos?
No. Hay que respetar los derechos fundamentales como forma única o última de convivencia.
¿A quiénes más les faltan por criminalizar?
Nosotros no criminalizamos. Tratamos de defender los derechos de quienes son acusados por criminalizar.
¿Ser pobre, automáticamente, lo vuelve a uno criminal?
No, pero lo acerca mucho a la sospecha.
¿Y ser indígena?
También.
¿Qué tal ser joven?
También. Hay muchas categorías que no lo hacen criminal, pero lo acercan mucho a la condición de sospecha.
¿Y eso es justo?
No, absolutamente injusto.
A todo esto, ¿cree en la justicia en México?
Sí. Creo en el trabajo de quienes tratamos de hacer justicia.
Ministro, ¿usted nos advertiría del peligro del autoritarismo?
Sí, claramente, de muchos tipos de autoritarismo, no sólo del político.
¿Y lo hay?
Claramente. Me parece que en estos tiempos de lucha contra la delincuencia organizada podemos ceder a grandes tentaciones.
Y si regresa el PRI.
No sé si sea un problema del PRI. Es más generalizado que un solo partido.
¿Y el PAN?
Lo hemos vivido.
Cuando lee en la Constitución que la justicia debe ser expedita, ¿qué mueca hace?
La que estoy haciendo ahora.
¿Y cuando escucha que en un Estado democrático de derecho la impunidad no tiene cabida?
Hago el mismo gesto que hice hace rato.
¿Será ese el mismo gesto que hizo el ex gobernador de Puebla?
No recuerdo el gesto.
Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez, diría Francisco de Quevedo.
Y tiene toda la razón.
Ministro, ¿a cómo están las copias en la Corte?
No tengo idea.
¿Y los refrescos en los juzgados?
No. Hace mucho que no voy a un juzgado.
¿A usted no le han dado para su chesco?
Ni me lo han ofrecido, ni me lo han dado.
¿Será cierto que por cada juez se calculan, por lo menos, 10 coyotes?
No tendría ningún elemento para mantener ese cálculo.
¿Quien con coyotes anda, a aullar aprende?
Es verdad. Por eso no hay que juntarse con eso.
Por cierto, ¿todavía es su amigo Vicente Fox?
Nunca fuimos amigos. Simplemente me propuso para el cargo.
¿A Fox se le ha hecho justicia?
Están las críticas a su sexenio y los reconocimientos, como la ley de transparencia, por ejemplo.
¿Habría que investigarlo?
Es una decisión de las autoridades. No me correspondería señalar eso.
¿Y cómo será juzgado el presidente Calderón?
Probablemente será recordado por la violencia.
¿Y el Ejército?
Me parece que también.
¿Los militares a juicios civiles?
A final de cuentas estamos a punto de entrar a esa forma de juicio.
¿El crimen ha llegado a la Corte?
En calidad de proceso, sí.
¿No hay compras de jueces?
En la Corte no tengo ese conocimiento.
¿Ni sobornos?
Que tenga yo conocimiento, no.
Ministro, aquí a nadie se le juzga...
Me parece muy bien. No vinimos a eso.
¿No le gustaría ser testigo protegido?
No, qué miedo.
¿No faltó esa limpieza de jueces en el Poder Judicial?
Tendrían que revisarse los procesos de designación y de responsabilidad.
Al Ejecutivo hasta con las piedras; y a ustedes, ni con el pétalo...
Aguantamos bastante bien la crítica. Hemos cambiado mucho en el país; nos hacen señalamientos muy fuertes.
Insisto, ¿no dejaron solo al Ejército con esta lucha?
No nos correspondería a nosotros, como jueces, determinar las condiciones de participación del Ejército.
Con el debido respeto, ministro, ¿le gustan las papas a la francesa?
Sí, bastante.
Y con el debido proceso, ¿saldrá libre?
Lo veremos en unas semanas que presente la ministra Olga Sánchez Cordero su proyecto.
La absolución del culpable ¿es la condena del juez?
No necesariamente.
¿Cuándo se adueñó la política de la justicia?
Es una tentación de toda la vida en la historia de la humanidad.
¿Y ahora no se utiliza la justicia como presión política?
También. Por eso hay que tratar de construir una justicia autónoma.
¿Y para cuándo pasa a juicio García Luna?
Cuando se presente la acusación por las autoridades competentes, si es que es el caso.
A propósito, ¿bienes asegurados del crimen para todos?
Muy peligroso. Las condiciones de aseguramiento deben de tener las mayores garantías.
¿Y los bienes de los políticos?
Deben de estar sujetos a revisión y a justificación.
Ministro, ¿cuando se es justo se es bello por dentro y por fuera?
Me parece un poco cursi la frase.
¿Eso que lo escuche Peña Nieto?
Yo no sé quién escuche este programa.
¿Donde reina el amor, sobran las leyes?
A lo mejor en un reino ideal. En el mundo en que vivimos, difícilmente.
¿Eso que lo crea AMLO?
Tampoco estoy señalando nada.
¿Una causa bien defendida, es una causa justa?
No, necesariamente. Se puede defender bien una causa y no ser justa.
¿Eso que lo escuche Josefina?
Mmm.
¿Quién ganará el debate, ministro?
No tengo la menor idea de cuáles sean las condiciones del debate.
¿Quién argumenta mejor?
No tengo claridad en ese sentido.
¿Quién tiene mejor juicio?
Difícil pregunta.








