Música sin categorías para volar
El Centro Cultural Roberto Cantoral se está convirtiendo en una excelente opción para asistir a conciertos con propuestas novedosas, como las de Alterna Jazz o Sara Valenzuela con Iraida Noriega.
México • A pesar de las cálidas invitaciones que recibí para asistir durante la inauguración del local, fue hasta tres meses después que pude acudir a un concierto en el Centro Cultural Roberto Cantoral, ese espacio para la cultura y el entretenimiento creado por la Sociedad de Autores y Compositores de México muy cerca de Coyoacán, en el barrio de Xoco, a unos pasos de la Cineteca Nacional.
Mi primera vez en el recinto diseñado por el arquitecto mexicano Gerardo Broissin no pudo ser mejor: fui a un concierto del trompetista Cuong Vu, quien se presentó en trío alternando con la banda mexicana Los Dorados, dentro del ciclo Alterna Jazz. Aunque el grupo nacional me gusta mucho, la presentación del vietnamita-estadunidense me dejó sobresaltada, emocionada, alebrestada y sorprendida. Vu, una de las figuras principales del movimiento musical de vanguardia en el mundo, es un ejemplo de que a veces lo que se sale de los estándares establecidos y lo “musicalmente correcto” es lo que más conmueve. No es jazz del todo ni música abstracta o rock, aunque tiene un poco de eso y más. Escucharlo en la sala de acústica variable diseñada por Omar Saad fue una delicia.
La “culpable” de que este ciclo se esté realizando es Sara Valenzuela, compositora, cantante, instrumentista, mujer imprescindible de la música en Guadalajara, quien al tener desde hace 20 años el programa Sólo Jazz en Radio U de G, fue convocada para organizar una serie de conciertos que ofrecieran a los escuchas algo nuevo y refrescante. La tapatía me platicó al respecto y sobre lo que viene.
¿Cómo fue que te invitaron a organizar Alterna Jazz?
La Universidad de Guadalajara está involucrada con el Centro Roberto Cantoral, así que los directivos me pidieron que les armara una propuesta de jazz. Quería ofrecer algo que no tuvieran que ver con lo que la gente se imagina o considera que es ese género, en su sentido mas clásico, sino que incluyera conciertos versátiles que pudieran convocar a diversos públicos. No es que desprecie o no me interese el jazz estándar, hay músicos excelentes como Diana Krall o Herbie Hancock, pero cobran muy caro, así que armé Alterna Jazz. Música sin categorías, ciclo de 12 conciertos con músicos de primer nivel aunque no de fama tan masiva. La propuesta incluye a Cuong Vu, Sex Mob, New Zion Trio, Marc Ribot’s Ceramic Dogs, Vehicle of Ascension y Ben Allison Trío, entre otros. No se puede encasillar a estos músicos; puede ser jazz mezclado con punk, rock o música abstracta. Todo eso y más.
¿Cuál es el balance de estos tres meses?
Es un gran reto para la gente del Centro, de la U de G y para mí. El balance ha sido positivo, porque las bandas han estado increíbles y la gente que ha ido ha salido muy contenta. Es interesante tender puentes entre lo que pasa en México y en otros países. A veces vienen músicos muy buenos que no se enteran de qué pasa en nuestro país porque no tienen contacto con los compositores de aquí. Cuando armé el ciclo decidí que en cada concierto participaría un proyecto mexicano (Los Dorados, Diego Maroto Quartet, Acasia Ensamble, Agustín Bernal Trío, Gerry López Trío, entre otros). Es una forma directa para que el grupo que abre le muestre a los estelares su material, que compartan, que se conozcan. Incluso ya se está haciendo costumbre que los músicos que van como público se acerquen al final con los principales para intercambiar material e ideas.
SEX MOB: LA LOCUACIDAD GENIAL
El próximo concierto de Alterna Jazz se llevará a cabo el próximo jueves 18 de octubre y estará a cargo de Sex Mob, banda neoyorquina popular por sus covers de temas pop en jazz experimental, así como por sus propias composiciones.
Después de Cuong Vu sigue Sex Mob en concierto, como para seguir en el viaje. No son desconocidos en México.
Es un grupo con historia entre el púbico mexicano, tal vez porque es muy accesible: son divertidos, se nutren del jazz tradicional en su raíz de Nueva Orleans, pero se pasan las etiquetas por el arco del triunfo. Hacen, por ejemplo, un cover buenísimo de “La Macarena” y después el de “Fernando”, de Abba, en versiones totalmente enloquecidas. También tienen material original. Steven Bernstein es un maestro de la trompeta, y quiere presentar un programa llamado The Axis of Melody Suite, que integra temas de las películas de Fellini, de James Bond y piezas de Duke Ellington.
Bernstein es un grande del jazz, pero los demás músicos de Sex Mob son igual de intensos.
Kenny Wollesen es de los bateristas más tremendos que hay hoy en día. Toca con muchos músicos geniales. Tony Scherr es un bajista increíble, muy libre en su interpretación. Se nota que dominan totalmente el lenguaje del jazz y su instrumento. Tienen 17 años juntos. Le gustan a todos: a quienes prefieren el rock, la música experimental o el jazz tradicional. Tiene una gran versatilidad. Con Sex Mob estará la banda mexicana Troker.
Este concierto también se ofrecerá a Guadalajara, ¿cierto?
Sí, queremos replicar allá lo que presentemos en el DF. En Guadalajara será el 19 de octubre, en un sitio que se llama Retratos Permanentes. Se va a inaugurar con Sex Mob y es una casa que será un museo del retrato jaliciense que se inaugurará en febrero. Atrás hay un frontón y ahí se harán obras de teatro y conciertos.
COCINA CARACOL: MUJERES TRABAJANDO
Sara Valenzuela comenzó en la música como cantante de la agrupación La Dosis. Cuando se separaron, ella inició una carrera solista que ha ido combinando con su labor en la difusión del jazz en México. Iraida Noriega, cantante y compositora, es considerada la mejor intérprete de jazz en el país. Juntas pero no revueltas, estas dos talentosas mujeres ofrecerán un concierto el martes 16 de octubre en el Centro Cultural Roberto Cantoral, no dentro de Alterna Jazz sino como parte de las actividades musicales del recinto.
¿Cómo surgió la idea de ofrecer el doble concierto Cocina caracol?
A lo largo de los años, Iraida y yo nos hemos ido topando en proyectos. Soy su fan, me parece que es una de las cantantes más maravillosas que hay en México. Comenzamos a platicar mucho sobre lo que hacemos a raíz de que trabajamos juntas en la ópera rock Frankenstein. A ella la ubican como jazzista, que sí lo es, pero canta también otros géneros porque puede hacer lo que sea con su voz. Cuando lanzó el álbum Caracolito, me pareció que era un disco en el que se daba chance de explorar otros géneros: hay un poco de pop, de folk, y está presente su raíz cubana. A mí me ubican en el rock y el funk, pero al tener el programa de radio de jazz, mucha gente cree que compongo en ese estilo. Ella y yo platicábamos que no importa el género si es música. Son canciones. Queremos mover algo en la persona que lo escuche, sin importar las etiquetas. Cada quién presentará sus discos (ella Caracolito, yo En la cocina) y ofreceremos algunas versiones nuevas de canciones anteriores que haremos juntas, aprovechando los músicos que estarán con las dos. Se armará un buen jam.
¿Qué precios tienen los conciertos?
Para Alterna Jazz, entre 250 y 600 pesos. Para Cocina Caracol, van de 200 a 400 pesos. La cartelera completa la pueden encontrar en www.ccrc.com.mx.








