Danz贸n contra la demencia
Las notas de 鈥淣ereidas鈥 acaso suenan extra帽as en Reino Unido, pero una doctora mexicana prob贸 los beneficios de esta m煤sica en ancianos con padecimientos cerebrales y ahora su programa cl铆nico de estimulaci贸n se aplica en varias casas de retiro de ese pa铆s.
Ilustraci贸n: Luis Miguel Morales
鈥 A principios de los a帽os cuarenta el empresario Daniel Sidney encarg贸 al maestro Amador P茅rez Torres, mejor conocido como Dimas, un danz贸n para inaugurar su cabaret Nereidas, en la colonia Guerrero de la Ciudad de M茅xico. Los acordes de la pieza del compositor oaxaque帽o pronto se hicieron populares en el pa铆s y en el extranjero. A pesar de su 茅xito, seguramente Dimas nunca imagin贸 que a帽os m谩s tarde, al otro lado del Atl谩ntico, su m煤sica se bailar铆a con el objetivo de mejorar la calidad de vida de personas con demencia.
A paso lento pero entusiasta, Jack entra en la sala de actividades del asilo Rosewood Villa, ubicado en Throckley, Newcastle, al norte del Reino Unido. El hombre rubio, de 88 a帽os, es el primero en llegar. Viene enfundado en unos pantalones color caf茅, unos zapatos c贸modos, un su茅ter verde y una camisa a cuadros. Toma asiento en una de las sillas que rodean el sal贸n a la espera de que comience una peculiar clase de baile que tiene lugar dos veces por semana desde hace un a帽o y medio. Esta actividad ha ayudado a Jack y a otros pacientes diagnosticados con diferentes fases de demencia de varios asilos de esta regi贸n a reducir la agitaci贸n y la apat铆a.
Unos segundos despu茅s, de la mano de una de las cuidadoras del asilo, aparece una mujer de ojos miel y pelo blanco. Se trata de Hilda, de 91 a帽os, una de las asistentes m谩s regulares a la clase. La mujer sonr铆e al darse cuenta de que est谩 en el sal贸n, un detalle que no es cosa menor debido a que, a causa de su padecimiento, podr铆a haber olvidado cu谩l era el objetivo de desplazarse de su habitaci贸n a este lugar durante el trayecto.
INTRINCADO PANORAMA
La demencia es un padecimiento cerebral que regularmente afecta a adultos mayores como Jack e Hilda, aunque puede presentarse en algunos casos desde los 40 a帽os. Com煤nmente se manifiesta con problemas de memoria, pero puede llegar a afectar otras zonas del cerebro que controlan la ejecuci贸n de tareas b谩sicas de la vida diaria y la comunicaci贸n. Este mal tambi茅n causa en las personas cambios de humor, personalidad y juicio, lo que dificulta su interacci贸n con el mundo que los rodea. La causa m谩s com煤n de demencia es la enfermedad de Alzheimer, origen de casi 70 por ciento de los casos.
Actualmente, seg煤n la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad 鈥攃atalogada como incurable en la mayor铆a de sus condiciones鈥 afecta a 35.6 millones de personas en el mundo; no obstante, la OMS cree que para 2050 el n煤mero se podr铆a triplicar hasta llegar a los 115.4 millones de adultos mayores. La misma organizaci贸n calcula, adem谩s, que el costo para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por la demencia a nivel global asciende a 604 mil millones de d贸lares.
En el mundo s贸lo ocho pa铆ses cuentan con un programa nacional de lucha contra la demencia, lo que dificulta el diagn贸stico precoz. Afortunadamente para Hilda y Jack, el Reino Unido es uno de ellos. Aqu铆, incluso, es considerado un problema de salud p煤blica, ya que de acuerdo con el Royal College of Psychiatrists, una de cada 20 personas mayores de 65 a帽os en el pa铆s padecen este mal, es decir unas 800 mil personas.
Detr谩s de Hilda llegan m谩s residentes de esta casa. Se han juntado en total 10 bailarines, entre ellos dos cuidadoras del asilo Rosewood. Todos toman una pareja. Jack se decide por Hilda y le extiende amable la mano. Juntos se desplazan al centro del sal贸n. 脡l ajusta el aparato en su o铆do para escuchar mejor; ella arremanga su su茅ter. Ambos realizan algunos ejercicios de calentamiento seguidos de una pr谩ctica de los pasos simplificados que componen el famoso cuadro del danz贸n. De repente, como si se tratara de una tarde de s谩bado en la Plaza de la Ciudadela o un martes en el sal贸n Los 脕ngeles de la Ciudad de M茅xico, el sonido de los metales y los timbales de 鈥淣ereidas鈥 invaden la sala y el baile se inicia.
RITMO DE ULTRAMAR
El danz贸n como terapia lleg贸 al Reino Unido de la mano de una mexicana. En 1998, con apenas 18 a帽os, Azucena Guzm谩n Garc铆a viaj贸 al sur de Inglaterra para trabajar en un asilo con el objetivo de perfeccionar su ingl茅s. En un caf茅 cercano al University College de Londres, la hoy doctora por la Universidad de Newcastle comenta a MILENIO Dominical que cuando lleg贸 al lugar se percat贸 de que ten铆a muy poca estimulaci贸n para los ancianos.
鈥淓n ese momento no me dijeron que las personas que viv铆an ah铆 ten铆an demencia. Era un sitio peque帽o, hab铆a como cinco mujeres y algunos hombres que hab铆an estado en la Segunda Guerra Mundial. Me dije: no pueden estar ah铆 sentados en el rinc贸n viendo tele todo el d铆a, eso no es calidad de vida鈥. Fue entonces cuando la chica originaria de la Ciudad de M茅xico decidi贸 que les pondr铆a m煤sica para bailar. 鈥淏ailaban y sonre铆an, se ve铆an muy alegres. Creo que en ese momento naci贸 mi vocaci贸n y supe que quer铆a trabajar con adultos mayores鈥.
Dos a帽os despu茅s, la vida llev贸 a Azucena a M茅rida, Yucat谩n, donde descubri贸 los domingos de danz贸n en la Plaza de los Trovadores. Ah铆 vio c贸mo decenas de parejas, principalmente adultos mayores, religiosamente se dan cita para bailar cada fin de semana, pero lo que m谩s la impresion贸 fue la capacidad de concentraci贸n y coordinaci贸n que ten铆an las parejas. Entonces decidi贸 tambi茅n aprender a bailar danz贸n.
De regreso en la Ciudad de M茅xico, Guzm谩n Garc铆a inici贸 sus estudios en psicolog铆a cl铆nica en la Universidad de las Am茅ricas. Ah铆 reforz贸 su idea de utilizar el popular baile de sal贸n como una forma de terapia psicosocial. Durante sus a帽os de estudio tuvo la suerte de aprender de maestros como la doctora Gracia Domingo, una de las pocas acad茅micas que ha estudiado el efecto del baile en la geriatr铆a en nuestro pa铆s. Fue ella quien la llev贸 a una pr谩ctica al famoso California Dancing Club como parte de una de sus asignaturas. En el sal贸n conocido como El Palacio del baile en M茅xico, descubri贸 que la danza ten铆a un impacto importante en la psique y la conducta del adulto mayor.
Al terminar sus estudios, Azucena trabaj贸 en el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), donde pudo observar que nuestro pa铆s carece de tratamientos no farmacol贸gicos para la demencia. A pesar de ello, Guzm谩n Garc铆a se帽ala que el INAPAM 鈥攃on el que colabora a distancia鈥 cuenta con centros culturales y de actividades muy buenas como el deporte, los talleres de manualidades, de historia, de derecho e idiomas, los cuales no existen en el Reino Unido.
Con la idea de continuar especializ谩ndose y a煤n con el deseo de indagar en la ciencia del movimiento, Azucena regres贸 al Reino Unido para estudiar una maestr铆a en Neuropsicolog铆a Motriz y Rehabilitaci贸n, en la Universidad de Birmingham. Se especializ贸 en Neuropsicolog铆a motora para analizar cu谩l era la relaci贸n entre baile y balance. Gracias a una interesante publicaci贸n al respecto y su dominio del 谩rea, al concluir la maestr铆a fue aceptada para estudiar un doctorado en las universidades de Cambridge, Birmingham y Newcastle, sin embargo fue esta 煤ltima instituci贸n la que le dio la oportunidad de investigar los alcances del baile en la conducta, estado de 谩nimo y calidad de vida del adulto mayor con demencia.
PAUSADO Y CADENCIOSO
Tuvieron que pasar 14 a帽os de aquella experiencia en el asilo del sur de Inglaterra para que la doctora Guzm谩n Garc铆a demostrara cient铆ficamente que el acto de bailar el ritmo de Dimas tiene efectos positivos en los ancianos. 鈥淓l danz贸n es un g茅nero que sirve como terapia porque los movimientos son muy pausados y no tan estilizados como el tango o como en otros bailes de sal贸n鈥, comenta Guzm谩n Garc铆a.
Para lograr probar sus hip贸tesis, la especialista mexicana tuvo que hallar casas de retiro 鈥減ro-baile鈥, es decir, que el personal tuviera la disposici贸n de aprender a bailar y que se contara con instalaciones adecuadas. Durante su estancia ense帽贸 a bailar a 10 pacientes con demencia y al personal de tres asilos. El programa, dise帽ado por la mexicana, incluye dos sesiones por semana de media hora con calentamiento, pr谩ctica, baile libre y relajaci贸n o enfriamiento.
En un estudio previo con adultos mayores saludables, Azucena conect贸 a los participantes a un equipo de 12 c谩maras optom茅tricas para seguir el comportamiento y efecto del balance. Los resultados fueron publicados en el American Journal of Dance Therapy. M谩s adelante, en su investigaci贸n doctoral, su primer estudio cualitativo detect贸 el impacto del danz贸n en asilos con demencia, encontrando beneficios en los residentes y cuidadoras. Los resultados de la investigaci贸n fueron publicados recientemente en la prestigiosa revista Dementia Journal of Social Science and Practice.
Para el doctor Ian James, supervisor y jefe del proyecto Challenging Behaviour within the Newcastle Hospitals, la reducci贸n de esos s铆ntomas a partir del baile de danz贸n resulta trascendental porque 鈥渆l uso de tratamientos farmacol贸gicos tienen efectos secundarios en los pacientes鈥.
Azucena finaliz贸 sus experimentos en el asilo Rosewood Villa de Newcastle, trabaja ahora al Noreste de Londres, en el Dementia Research Centre del National Health Trustn, y es acad茅mica del University College de Londres con miras a hacer que el danz贸n se baile en todas las casas de retiro del Reino Unido, pero los pacientes y el personal del Rosewood Villa contin煤an bailando dos veces por semana con el mismo CD que la mexicana les dej贸. 鈥淏ailar me hace sentir feliz鈥, dice Hilda con una sonrisa, 鈥渁s铆 conoc铆 a mi esposo. El baile me trae buenos recuerdos鈥.
DANCEMENTIA
Azucena Guzm谩n Garc铆a naci贸 en la Ciudad de M茅xico hace 32 a帽os. Desde peque帽a le gust贸 el baile y ahora dice que es su 鈥渟egundo sombrero鈥 despu茅s de la ciencia. En un asilo de ancianos del sur de Inglaterra, a sus 18 a帽os, observ贸 que el baile pod铆a activar a las personas mayores. Durante uns estancia en M茅rida, Yucat谩n, se enamor贸 del danz贸n y estudi贸 en la universidad la relaci贸n entre la ciencia del movimiento y la geriatr铆a. Sorprendentemente, a los ingleses les gusta bailar y hoy promueve la Dancementia para que m谩s personas se muevan al ritmo del danz贸n.
M谩s informaci贸n sobre este proyecto en
http://dancementia.blogspot.com y en Twitter @Dancementia








