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Libera PGR a seis estudiantes de la UAG

Policía •

Se determinó que no hay pruebas que indiquen que forman parte de la delincuencia organizada.

Ciudad de México • La Procuraduría General de la República dejó en libertad bajo las reservas de ley a los seis estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero, mismos que fueron detenidos por la Policía Federal.

De acuerdo con los primeros informes rendidos por los agentes, a los universitarios los encontraron en posesión de armas de fuego que supuestamente iban a usar para matar a los que ejecutaron a 16 personas cuyos cuerpos fueron abandonados en el municipio de Coyuca de Catalán, el pasado 10 de septiembre.

Sin embargo, el agente del Ministerio Público Federal determinó que a partir de diversas diligencias, entre ellas, testimoniales, inspecciones ministeriales, periciales en materia informática, fotografía, criminalística y balística, no se acreditaron las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que fueron inculpados los jóvenes.

La detención de los estudiantes ocurrió cuando presuntamente estaban reunidos y en posesión de armas de fuego.

Por esa razón los sospechosos quedaron a disposición de la PGR en la ciudad de Iguala, donde rindieron declaración ministerial y posteriormente fueron arraigados.

La PGR los investigó como probables responsables de los delitos de delincuencia organizada y portación de armas de fuego.

Los liberados son: Jesús Antonio Moreno Román, Juan Andraca Escalante, Lucio Sandoval Molina, José Luis Díaz, Ricardo Muñoz Arzate y Alan Francisco Alarcón García.

Cabe mencionar que los padres de los estudiantes de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) acusaron a la Policía Federal de involucrar a sus hijos, por medio de tortura, en el incidente que costó la vida de 16 personas.

Jesús Alarcón Juárez, padre de Alan Francisco Alarcón García, aseguró hace un par de semanas que su hijo y cinco compañeros de la Unidad Académica de Veterinaria y Zootecnia fueron detenidos arbitrariamente y sometidos a tortura por elementos de la PF, además de “que también les sembraron armas y droga para utilizarlos como chivos expiatorios”.

El padre de familia, quien también es trabajador de dicha casa de estudios, señaló que el pasado 13 de septiembre, un grupo de ocho estudiantes salieron de la unidad académica antes mencionada con el profesor Rosendo Cuicos Huerta, con la finalidad de realizar prácticas.

Comentó que pasaron el día realizando prácticas de campo, en una serie de jornadas que son cotidianas para quienes cursan es carrera; ya entrada la tarde regresaron a la cabecera municipal de Pungarabato, ubicada en el límite con el vecino estado de Michoacán.

En Pungarabato se quedaron dos y seis enfilaron hacia Coyuca de Catalán, que está aproximadamente a 20 minutos de distancia, con la intención de ir a dejar a un integrante del equipo.

“Nos comentan que antes de llegar a Coyuca se detienen para hacer una recarga telefónica, en eso llega un convoy de la Policía Federal y los aborda; los revisa y no les encuentra nada, pero al checar los celulares, uno de ellos tenía una foto con un arma, esa foto fue la razón para que los detuvieran”, manifestó el padre de familia.