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Trata y lenocinio en Buenavista

Policía •

En esta colonia, frente a las oficinas centrales de la delegación Cuauhtémoc, no sólo prolifera la prostitución diurna y nocturna, sino que ha sido refugio del tráfico de personas y la perversión de jóvenes.

México • Las redadas vienen y van, pero quedan rizomas de prostitución infantil y sus explotadores, lenocinio y lo demás, y entonces, después de un lapso, renace la hidra y sus cabezas y éstas vuelven a tomar forma, lentas pero seguras, y se desarrollan en hoteles y casas, donde permanecen agazapadas, sobre todo en la delegación Cuauhtémoc. Y retumban los tacones disfrazados.

Y dan coletazos.

De manera especial en las colonias Buenavista y Guerrero, cerca de las oficinas centrales, cuyos linderos forman parte de ese corredor de prostitución, localizado en la calzada de Tlalpan y La Merced, donde esporádicas incursiones policiacas han descubierto presuntas madrotas y travestis que capitanean el lenocinio y obligan a jóvenes, hombres y mujeres, a ejercer la prostitución.

En esas zonas es donde más ocurren ese tipo de sucesos, no obstante la ostensible presencia de policías preventivos, por lo que vecinos realizan denuncias anónimas, como sucedió el día que la Fiscalía Central de Investigación para Delitos Sexuales de la procuraduría local, implementó un operativo y detuvo a 15 explotadores de niños. Más tarde se sabría que incluso una mujer utilizaba un bebé.

Los “probables responsables”, como se les denomina, fueron acusados por los delitos de “corrupción de menores agravado, lenocinio, trata de personas y delincuencia organizada”. En aquella ocasión, hace meses, la Fiscalía de Mandamientos Judiciales trasladó a 13 hombres al Reclusorio Norte y a dos mujeres al Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla.

Entre los responsables estaba David, La Tosca, de 23 años, y La Mama Lupe. Las indagaciones, se sabría, habían iniciado meses antes, con la detención de La Coco y El Payaso, procesados por las mismas infracciones.

El informe describía que la pareja utilizaba los hoteles Buenavista, ubicado en Bernal Díaz número 34; Estaciones, en el número 28 de la misma calle; Fortín, situado en Bernardino de Sahagún 28; Ángeles, en Félix Gómez 40, y Santander, en el número 21 de la calle Arista. De estos inmuebles rescataron a los menores de edad.

La procuraduría había recibido una serie de “denuncias ciudadanas” y comisionó a un grupo de agentes para que investigaran; luego, los cabos amarrados, implementó el operativo y rescataron a las menores de edad, “los cuales estaban en situación de riesgo, daño y peligro, y fueron detenidas, asimismo, 14 personas”.

Dos de las jovencitas liberadas, una de 16 y otra de 17, acusaron a La Tosca de obligarlas a prostituirse en las calles de Mina y Arista, colonia Guerrero, “cobrándoles una cuota diaria, y les ordenaba utilizar los hoteles Santander, Buenavista, Fortín, Ángeles y Estaciones, entre otros”.

Y más tarde, la hidra.

Una vez más.

Dos cabezas.

El pasado 6 de marzo, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal presentó públicamente a Rogelio y Felipe de Jesús, La Winny y La Ivonne, de 47 y 41 años, como “presuntos corruptores de menores”, pues explotaban sexualmente a dos muchachos, de 16 y 17, obligados a prostituirse en calles próximas a la calzada de Tlalpan y en un departamento de la colonia Buenavista.

Se confirmaba la ruta.

La encargada de dirigir las pesquisas, Juana Camila Bautista Rebollar, fiscal Central de Investigación para Delitos Sexuales, informó que, “con motivo de la investigación solicitada a la Policía de Investigación”, el pasado 16 de febrero inició un dispositivo de “inteligencia dinámico”.

Y ahí cayeron.

La Winny y La Ivonne.

En el operativo rescataron a dos jovencitos, “Liz” y “Mariana”, quienes fueron localizados en las inmediaciones de la calzada Tlalpan, “lugar donde cotidianamente son explotados sexualmente mediante amenazas y obligados a entregarle dinero al imputado, de nombre Rogelio, de 47 años, La Winny, de lo contrario los manda a golpear”, como le ha sucedido a otras víctimas.

Los jóvenes, después de haber sido enganchados, detalla el informe, se dieron cuenta que era “fácil” ganar dinero en la prostitución. El problema fue cuando La Winny les dijo que estaban obligados a pagarle, cada uno, 100 pesos diarios; esto, “por uso de suelo” en las aceras de la calzada Tlalpan y la calle Juan A. Mateos, colonia Obrera, donde los muchachos vestían ropa de mujer, entallada y corta, y, acompañados de clientes, frecuentaban los hoteles Vista Alegre y Atila.

La Ivonne, en cambio, les permitía ofrecer servicio sexual en su departamento, ubicado en la calle Aldama número 9, interior 102, colonia Buenavista, delegación Cuauhtémoc, y les cobraba 100 pesos por cliente, “y al momento de salir, les regresaba 50 pesos”.

La Winny, describe el reporte, ha sido recluido por homicidio y robo; es originario de Tierra Blanca, Veracruz, y su ocupación es “tratante (venta de comida a sexoservidores)”. La Ivonne nació en la ciudad de Veracruz y es “tratante (estilista, secretaria)”. Los apresaron “en las inmediaciones de Puente de Alvarado y Juan Aldama, colonia Buenavista”. La Winny “vestía de mujer”.

En los alrededores de la mencionada zona, a pesar de la vigilancia, todavía hay personas que regentean prostitutas, según testimonios de vecinos, quienes temen hacer denuncias directas, e incluso mencionan algunos tramos próximos al edificio de la delegación Cuauhtémoc. La vista gorda.

Donde la hidra crece.