Enseñan a invidentes independencia y negocios
La escuela para ciegos les ofrece educación a distintos niveles para que puedan integrarse a la sociedad.
Algunos de los médicos son invidentes, al igual que los alumnos.
Ciudad de México • Para aprender a leer, escribir, utilizar una computadora, aprender inglés e incluso estudiar una profesión no existe ninguna limitante para los 189 alumnos que carecen de la vista y que estudian en la Escuela Pública Nacional de Ciegos.
La escuela donde se imparte primaria, secundaria y una profesión técnica fue fundada en 1870 por el entonces presidente de México Benito Juárez.
En 1927 se trasladó al ex convento en la calle de Mixcalco número 6 en el Centro Histórico del DF, y desde entonces en su edificio colonial han pasado cientos de personas con capacidades diferentes.
Sin costo alguno, alumnos del interior de la República y área metropolitana pueden ingresar a estudiar primaria, secundaria, inglés y una carrera técnica de masoterapia, con el propósito de integrarse a la sociedad, ser independientes, e incluso para que emprendan su propio negocio.
En la sociedad aún existen actitudes donde a las personas ciegas las discriminan o consideran que no tienen las capacidades para desarrollarse, por lo que muchas de ellas son abandonadas en la esquina de un hogar, consideró la directora de la Escuela Pública
Nacional de Ciegos, Rosa Gabriela García.
La matrícula de alumnos, en la cual predominan los varones, refleja que aún se conservan algunas tradiciones, al considerar que las mujeres no deben salir de casa “o que son más propensas a algún accidente por ser ciegas.
“Tenemos más hombres que mujeres, porque creo que continúa siendo una cuestión social. Entonces la mujer sigue jugando esa parte, tú como eres mujer no, sobre todo en los estados donde les cuesta más desprenderse de estas ideas”, precisó García.
El centro educativo tiene 38 profesores especialistas en ciegos, y son sicólogos, pedagogos y masoterapistas; algunos de ellos carecen de la vista.
El edificio de la escuela cuenta con tres niveles, aula de cómputo, biblioteca, gimnasio, consultorios para terapias, dormitorios, comedor, cocina, lavandería, un auditorio, áreas recreativas y aulas donde les enseñan actividades de la vida diaria, como tender una cama, limpiar su hogar, cocinar e incluso lavar trastes y ropa, expresó la profesora Lilia Araceli Meza.
Agregó que entre otra de las actividades que les ofrecen a los ciegos es conducirse con bastón por la calle, abordar el transporte público, Metro e incluso realizar compras, además de que reciben talleres de costura, cerámica y música.
En el aula de cómputo los invidentes cuentan con máquinas que tienen el sistema NVDA, el cual dirige y facilita a los alumnos a través de una voz de todas sus tareas e incluso de cada movimiento que los ciegos efectúan en el teclado.
Para ingresar a estudiar el oficio de masoterapia se puede realizar iniciando en la escuela de ciegos en el nivel básico o realizar un examen de admisión.
La profesora Rosa Gómez, que imparte la clase de reflexología, fisioterapia y medicina del deporte, expresó que su técnica se basa en el estudio de los músculos de la mano, la planta del pie y de las orejas. Los estudiantes para que concluyan la técnica de masoterapia, deben realizar trabajo social, tesis y un examen profesional para obtener el título.
La alumna María de los Ángeles Muñoz, que cursa el cuarto semestre de masoterapia, expresó que para algunas familias las personas invidentes resultar ser una carga y por ello tratan de deshacerse de ellos.
“Me he dado cuenta que aquí la gente requiere de mucha atención, porque mucha gente es abandonada en estos lugares y no se les da el apoyo familiar y económico.”








