Ex presidente de Liberia es hallado culpable por crímenes de guerra
El Tribunal Especial para Sierra Leona acusó a Charles Taylor de dar apoyo económico y militar al Frente Revolucionario Unido (FRU) para atacar el país y traficar los "diamantes de sangre".
Bruselas • El ex presidente de Liberia, Charles Taylor, acusado de crímenes de guerra y de lesa humanidad durante el conflicto en Sierra Leona (1991-2002), fue encontrado culpable por un tribunal internacional.
El Tribunal Especial para Sierra Leona, una instancia formada por Naciones Unidas, ha encontrado que el ex líder de Liberia dio apoyo económico y militar al Frente Revolucionario Unido (FRU) para atacar Sierra Leona y traficar los "diamantes de sangre".
Taylor, ex presidente de Liberia entre 1997 y 2003, acusado de 11 cargos de crímenes de guerra y contra la humanidad por instigar las guerras que asolaron su país, y Sierra Leona, escuchó el veredicto leído por el juez Richard Lussick.
En la sesión, Lussick dio los detalles sobre las evidencias que demuestran punto por punto que Taylor dio soporte financiero y táctico a los rebeldes del FRU que le proporcionaron diamantes a cambio de armas y municiones.
Durante el juicio, en la Corte Internacional de la Haya, Taylor, de 64 años, negÓ que haya facilitado armas a los rebeldes del FRU de Sierra Leona a cambio de recibir los llamados "diamantes de sangre", que los rebeldes extraían.
Según sus abogados, el ex mandatario es "un hombre de paz" que solamente intentó proteger a su país de posibles ataques del estado vecino.
A lo largo del juicio se escucharon a 151 testigos, entre ellos la "top model" Naomi Campbell, a quien el dictador habría regalado supuestos "diamantes de sangre" con los que Taylor financiaba a las guerrillas.
Esas piedras preciosas eran extraídas en Sierra Leona con mano de obra de esclavos, buena parte de los cuales eran niños.
Unas 50 mil personas murieron en el conflicto de Sierra Leona y otras miles sufrieron severas heridas, incluidas mutilaciones, cometidas por los rebeldes financiados por Taylor.
El ex dictador es el primer ex jefe de Estado condenado por crímenes de guerra por un tribunal internacional desde los juicios de Nuremberg después de la Segunda Guerra Mundial.








