Sindicatos, divididos ante demandas mineras
El polit贸logo Dirk Kotze, de la Universidad de 脕frica del Sur considera que 鈥渁ctualmente han surgido muchas tensiones entre los sindicatos, lo que debilita la defensa de los obreros鈥.
Trabajadores de la mina de platino de Marikana se mantienen en huelga; 34 mineros murieron el pasado 16 de agosto por disparos de la polic铆a y se investigan las causas.
Pretoria 鈥 Para el polit贸logo Dirk Kotze, de la Universidad de 脕frica del Sur, en Pretoria, 鈥渁ctualmente, han surgido muchas tensiones entre los sindicatos, lo que debilita la defensa de los obreros鈥 de las minas, en un momento en que el sector pesa hoy menos en la econom铆a local que en el pasado: las minas representan en la actualidad entre 5% y 8% del producto interno bruto (PIB), en tanto la econom铆a se ha diversificado hacia los bancos, los servicios e incluso la ingenier铆a.
No obstante, el sector minero no es menos estrat茅gico que en el pasado para Sud谩frica ya que la carrera para acceder a los minerales que involucra a la mayor铆a de los pa铆ses desarrollados o en desarrollo, lleva a Pretoria a mantener y desarrollar la explotaci贸n de sus minas. En total, el pa铆s cuenta hoy con 600 mil mineros repartidos en un centenar de explotaciones, en especial de platino, ya que Sud谩frica asegura 80% de la producci贸n mundial de ese mineral.
Sobre las condiciones de trabajo, 鈥渟on muy malas鈥, afi rma Koptze. 鈥淓l Parlamento ha legislado para mejorar la situaci贸n, pero la presi贸n del mercado y la competencia de otros pa铆ses 鈥擟hina, Mali o Ghana鈥 son muy fuertes y empujan los precios al alza, en tanto el costo del trabajo va hacia abajo. La presi贸n es cada vez m谩s fuerte sobre los obreros para producir m谩s y m谩s r谩pido. Y los que no son tan productivos, son despedidos鈥.
A帽ade que 鈥渓os mineros trabajan en minas muy profundas, donde el calor es a menudo insoportable, el polvo a煤n peor ya que se fija en los pulmones, y el suelo muy resbaladizo鈥.
Por ocho o nueve horas de trabajo al d铆a, los mineros ganan en promedio al mes 4 mil rands (unos 6 mil pesos), lo que es insuficiente en relaci贸n con la duraci贸n de la jornada. La mayor铆a de ellos viven en barracas, muchas veces sin agua ni electricidad pero ante su falta de estudios y de formaci贸n, son obligados a aceptar el trabajo para sobrevivir.
La situaci贸n se ha vuelto m谩s compleja, explica Kotze, ya que pese a que en Sud谩frica hay una amplia y antigua tradici贸n sindicalista, en particular en las minas de oro y platino, las m谩s viejas, y que cada a帽o los representantes de los sindicatos y la patronal negocian las condiciones de trabajo de los mineros, en la actualidad 鈥渓as tensiones surgidas entre los mismos sindicatos han debilitado la defensa de los obreros鈥.
El principal sindicato de las minas, la Uni贸n Nacional de los Mineros (NUM), ha perdido credibilidad ante sus bases ya que es percibido como un sost茅n del gobierno, en especial del presidente Jacob Zuma. El NUM es parte del Congreso de Sindicatos de Sud谩frica, el Cosatu, un brazo del partido en el poder, el Congreso Nacional Africano (Africain National Congress, ANC, que gobierna desde 1994 con la implantaci贸n de la democracia multirracial y la presidencia del abogado y pol铆tico negro Nelson Mandela, luego de d茅cadas de lucha y c谩rcel. El ANC es descrito como la rama parlamentaria de una alianza tripartita entre el mismo ese mismo organismo, el Cosatu y el Partido Comunista sudafricano. Nota del T).
Este descr茅dito ha dado m谩s espacio a otras expresiones m谩s radicales, como la Asociaci贸n de Mineros y Sindicatos de la Construcci贸n (AMCU), que ha buscado ganar nuevas adhesiones y prometi贸 a los obreros triplicar su salario, sin esperar el tener el apoyo de la Uni贸n Nacional de Mineros. Pero la demanda fue rechazada por los due帽os de la mina, de la compa帽铆a Londres Lonmin. El fracaso de las negociaciones deriv贸 en una huelga ilimitada de los trabajadores, aunque los dem谩s sindicatos que se opusieron a los m茅todos y a reivindicaciones.
Pero ante todo, afirma Kotze, la situaci贸n degener贸 por la falta de preparaci贸n y de formaci贸n de la polic铆a, que no est谩 entrenada y carece de equipamiento adecuado para enfrentar las manifestaciones de una forma. 鈥淓llos prefieren utilizarla fuerza, disparar a la gente.鈥
Sobre el riesgo de que la violencia se extienda a otras minas, Kotze recuerda que ya en febrero la guerra de territorios entre la NUM y la AMCU llev贸 cierre por seis semanas de la mayor mina de platino del mundo, explotada por Impala Platinum, con saldo de tres muertos y 鈥渆n otras minas se podr铆a registrar la misma situaci贸n鈥; doblemente explosiva, a帽ade, por la cercan铆a del congreso del ANC, en diciembre, donde Zuma pretende sucederse a s铆 mismo, lo que deber铆a en principio permitirle seguir al frente del pa铆s en 2014.
鈥淟os sindicatos, muy politizados, est谩n divididos al respecto, ya que una parte critica la falta de acci贸n del gobierno en favor de los m谩s pobres鈥, concluye el analista.








