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El sexódromo: Misterios del sexo y el amor

El Ángel Exterminador •

Para Grecco, el alma enamorada está entrelazada en una intimidad que no carece de sombras, sino que, por el contrario, propone a la sombra como una dimensión esencial del amor y del sexo.

México • Durante meses tuve guardado en mi librero un volumen que compré por internet. Cada cierto tiempo, cuando buscaba algún otro ejemplar de referencia, lo veía ahí, cerrado con celofán, esperando a que lo abriera… y no lo abría. Sexualidad, erotismo y vínculos de amor es su título. Eduardo H. Grecco, su autor. Antier pasé un momento muy intenso en el que tuve que guardar el control a pesar de mi angustia; después, sentí la obligación de reflexionar sobre muchas cosas relacionadas con el ser y estar aquí. En la madrugada, más tranquila y pensando en el tema que trataría en esta columna, me dirigí al librero.

Y ahí estaba ese librito publicado por ediciones Índigo. “Los misterios de las relaciones afectivas”, dice en su portada. Lo tomé con interés, le quité el celofán como quien desnuda a alguien por primera vez, lo llevé a mi cama y me abracé a él desde los primeros párrafos. Escrito por un psicólogo experto, también, en flores de Bach, de origen argentino, pero que reside en México, analiza el amor y el placer como experiencias de aprendizaje, como un todo que debe unirse y bifurcarse de manera sabia, analítica, disfrutable, intensa.

Para Grecco, el alma enamorada está entrelazada en una intimidad que no carece de sombras, sino que, por el contrario, propone a la sombra como una dimensión esencial del amor y del sexo. “No es un texto de técnicas o fórmulas, sino un intento de reflexión —dice—; no es una respuesta, sino una indagación. No narra historias ejemplares porque no pretende aleccionar a nadie. No habla de alguien en particular, pero sí de la biografía amorosa que todos construimos inexorablemente en el vivir”.

El misterio del amor, nos revela el autor, consiste en que lo que en esencia desea el corazón es hacer experiencia, conectar el alma con la felicidad, la imaginación, la locura y las facticidades del hombre, probarlo todo para aprenderlo todo. “El amor no busca ser monacal estatua, sino hoguera viva que al consumirnos nos transforma”.

Por su parte, el sexo (que debería llamarse “erotismo”) es “oportunidad para descubrir sentido en la vida. Es aventura. Es un camino lleno de encrucijadas, de espacios que conectan y desconectan, un sendero que se debe ir trazando”.

Uno de los principales inconvenientes que tenemos es que los seres humanos hemos sido educados, en general, en modelos de amor heroicos que nos obligan a experimentarlos con dolor, sacrificio, esfuerzo y espinas. Debido a ello, a muchos les cuesta ser felices porque no saben o no quieren aceptar la experiencia amorosa tal cual es, no quieren padecerla para poder valorarla. Se quieren romper récords sexuales en lugar de ver el erotismo como un don, el don de estar abiertos a la experiencia de la entrega, a aceptar al otro tal como es y a nosotros mismos también.

El problema que me aquejaba la noche que entré a las entrañas de Sexualidad, erotismo y vínculos de amor no estaba directamente relacionado con el amor y el deseo, sino con hechos delictuosos y policiacos. Sin embargo, cerrar los ojos a la maldad del mundo después de haber leído y (re)comprendido esta lección hizo que despertara con el firmamento guarecido en mi corazón.

La próxima semana abundaré más sobre el tema, tan relacionado con la alquimia del amor y el sexo. Hasta entonces, háganme el favor de cuidarse mucho, porque los demonios andan sueltos, pero sin que eso los aleje de la maravilla del placer, del sentir, del amar, del desear y, en buena medida, del reflexionar sobre todo ello.

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El buzón de Verótika

Estoy embarazada de seis meses de mi cuarto hijo. Tengo 40 años. Le dije a mi médico que ya no quiero tener más y me recomendó la salpingoclasia, pero no sé mucho sobre ella. ¿Me la recomendarías? Por mucho tiempo me cuidé con la píldora, pero ya no quiero seguir usándola.
Mamaría

Mamacita de cuatro:

Muchas felicidades por tu embarazo y por tu decisión de informarte tras decidir no tener más hijos. Te cuento que la salpingoclasia, también conocida como ligadura de trompas, es un método definitivo, recomendado para aquellas mujeres que ya no quieren tener más descendencia. Se puede hacer en cualquier momento, pero en tu caso es recomendable realizarla tras la cesárea (si elegiste esa forma de dar a luz), porque implica una pequeña operación, así que pueden aprovechar la incisión y la anestesia del parto para realizarla.

Las mujeres que no están a punto de tener un hijo o hija, pueden pedir que se realice una laparoscopia, que consiste en hacer un pequeño corte abajo del ombligo, a través del cual se introduce una camarita con la que el médico localiza las trompas de Falopio. Por esa misma abertura, o a través de una segunda muy cercana, se mete un instrumento con el que se sellan las trompas.

Después de la salpingo, la mujer seguirá ovulando y menstruando como de costumbre, solo que el sellado de las trompas impedirá que los espermatozoides lleguen a los óvulos.

Es un método 99.5 por ciento seguro y quien se lo realice quedará protegida de embarazos no deseados el resto de su vida. Al principio, como pasa con cualquier intervención, puede haber molestias, pero éstas desaparecen al paso de los días. Me preguntas si te la recomiendo; pensando en tu caso, mi respuesta sería afirmativa, pero si quieres saber más sobre todos los métodos anticonceptivos que existen, te sugiero la lectura del libro Anticonceptivos. Lo que hay que saber, de Vivianne Hiriart, editorial Raya en el Agua.

Un abrazo y felicidades por el gran regalo que volverás a recibir: el de la maternidad.

Comencé mi vida sexual hace poco y a veces me dan ganas de penetrar a mi novia sin condón, pero como ella no quiere quedar embarazada no me da chance, aunque le digo que puedo eyacular afuera. Me dice que hay unas gotitas que salen sin sentir y pueden embarazar. ¿Es cierto?
Gregorio

Goyo mío:

Efectivamente, querido amigo, la onda es como te lo dice tu chica: existen las tremendas “gotitas fisiológicas” que te pueden jugar una mala pasada. La cosa está así: las glándulas de Cowper están situadas en la base del pene y segregan una o más gotitas de un líquido gelatinoso, transparente y alcalino que se encarga de limpiar y lubricar la uretra antes del paso de los espermatozoides. Esta secreción se produce durante la fase de excitación del ciclo de respuesta sexual, es decir, cuando ya estás superprendido (aunque no estés cerca del orgasmo), y sale por la abertura de la uretra en el glande. A pesar de no ser semen, puede contener algunos espermatozoides, lo cual explica que sea posible que se dé un embarazo aun cuando un hombre eyacule fuera de la vagina de su compañera.

Otra desventaja del coito interrumpido (esto es, de “eyacular afuera”) es que no siempre se puede tener el control preciso para identificar el momento de la eyaculación, así que puede ser muy posible que se te chispotee y no te retires a tiempo. Además, te recuerdo que el uso del preservativo no solo sirve para evitar embarazos no deseados, sino también para prevenir infecciones de transmisión sexual.

Por todo esto, te recomiendo (y hasta te pido) que sigas usándolo, por tu bien y el de tu novia. También, por favor, vayan con un ginecólogo para que les dé informes sobre las responsabilidades que deben tener tras iniciar su vida sexual. Ya informados y seguros, ¡a disfrutar!