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El antirockstar más grande del mundo

El Ángel Exterminador •

Por primera vez en su carrera de 47 años en la música, Bruce Springsteen ofrecerá un concierto en México. Su fan número uno en este país, Víctor García Zapata, relata lo que significa empatar su existencia con la música de "The Boss".

México • En la última década, la Universidad de New Jersey ha ofrecido tres congresos con el tema Springsteen, de los cuales he asistido a dos; tengo sus 17 discos originales más otros 20 piratas, un par de decenas de videos entre originales y piratas; por supuesto que atesoro la biografía no autorizada del periodista español Ignacio Julia, Promesas rotas, además de Bruce, la primera biografía oficial que acaba de salir al mercado anglosajón y que es número dos en ventas. He asistido a nueve conciertos de Springsteen desde el 13 de marzo de 1999, cuando lo vi en Dallas, Texas, en la gira del reencuentro con la E Street Band (y cuya crónica se publico en esta misma página), hasta el más reciente el mes pasado en San Francisco, California”.

Cuando apenas tenía ocho años de edad, Víctor recibió de su padre un regalo en apariencia insignificante. Con ese casette se convirtió de inmediato en fan de Springsteen, fue el del álbum Born in the USA, irónicamente el que menos orgullo provoca en El Jefe, y cuyo éxito desproporcionado le provocó una gran depresión, lo llevó a deshacer su banda y divorciarse de su primer esposa.

¿QUIÉN ERES, BRUCE?

Sus seguidores más cercanos ven al músico como alguien terriblemente genuino y consecuente, pero también un ser colmado de contradicciones, depresivo pero sonriente, siempre brindando tributo al entorno en que creció aunque tratando de huir de él. “Por esa época en que se vio superado por su fama, es que grabó el Tunnel of Love, un disco sobre el desamor creado a partir de su divorcio, y en donde canta a capela cosas como ´tengo una casa en la colina, una obra de Rembrandt, pero soy el más grande idiota del mundo porque no te tengo a ti”, nos recuerda su fan.

¿Por qué Springsteen nunca había venido a México?

A) Porque le dijeron que el PRI y el PAN eran como el Partido Republicano.

B) Nunca lo habían invitado.

C) Se enteró de la prepotencia de los guaruras del hijo de Zedillo

D) No había tenido necesidad

E) Ni los estudiosos de su vida y obra se lo explican.

F) Todas las anteriores.

SER FAN DE UN JEFE

Siendo Bruce Springsteen el antirockstar más grande del mundo, congruente con su bajo perfil, una vida estable como padre de familia y lejano de los escándalos de drogas o el sexo en exceso, lo más exótico con que cuenta el Jefe son sus propios y muy lunáticos fans.

“Por ejemplo, en España hay agencias de viajes que sólo se dedican a coordinar viajes a conciertos de Springsteen dada la demanda de sus querientes en aquella nación”, nos revela Víctor. “En el concierto del mes pasado en San Francisco, me sobraba un boleto y se lo vendí a un catalán que venía a seguirlo a los tres conciertos que dio en el sur de Estados Unidos”. Muchos de los seguidores espringstinianos, pertenecen a organizaciones que luchan por causas a favor de los más desprotegidos. “Por ejemplo en España, un gran fanático suyo es el juez Baltazar Garzón, pero también el campeón Mundial de Triatlón, Francisco Javier López Noya. Y en México, muchos de quienes formamos grupos de trabajo en el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad lo seguimos también”. O sea que al músico lo veneran por igual licenciados, hippies, ingenieros o luchadores sociales.

Parte importante de esa comunión es que Bruce —al contar historias de desempleados, amas de casa, deudores, madres solteras y demás desechos del sueño americano—, consigue un equilibrio con las masas al practicar un rockstarismo solidario. Muchos se hallan en sus canciones y es por eso que las bases que conforman su numeroso club de seguidores se identifican tanto entre ellos, al grado de formar una comuna viral y extensa en las redes sociales. “Son una fauna tan concreta y extraña que el mismo Ridley Scott está por realizar un documental sobre los Springsteen-fans”, nos adelanta su más constante seguidor mexicano.

EL GRAN CHOU

Pero todo el discurso social y político, tanta solidaridad y decenas de panfletos no tendrían sentido si el creador de “Glory Days”, no compusiera una música tan genuina y potente, si sus shows no fueran lo que son. “Bruce Springsteen tiene una relación muy extraña con la adrenalina”, continua García Zapata. “Sus conciertos nunca duran menos de tres horas y en ellos refleja el bagaje musical que lo ha influenciado a lo largo de cinco décadas. Ahí podrás escuchar, rock and roll, gospel, blues, country, folk, ¡pop!”. Lo que él y la reformada E Street Band, proyectan en sus conciertos, es que la música les ha salvado la vida, ya que ninguno de ellos es un virtuoso (son barrio bajo), pero en esas sesiones son capaces de redimir a cualquiera.

Bruce y la E Street (que cuenta con los miembros originales salvo el saxofonista Clarence Clemond y el pianista Danny Federici, ambos fallecidos), reviven el verdadero espíritu de un quinteto de cantina, con vestimentas deslavadas, aspecto rudo y complacientes con las peticiones de sus fans. “Sin duda alguna es el mejor ensamble de rock and roll que puedes escuchar en la actualidad” nos apuesta García Zapata, quien por supuesto ya tiene su boleto de primera fila para el lunes por la noche.

“Creo que México es un reto para Sprinsteen”, agrega finalmente el fan. “No es un público que responda a sus códigos y va a tener que recurrir a lo más añejo de sus capacidades, para terminar de manera digna su gira”.

Y nadie duda que así será.